The Project Gutenberg EBook of Prosa Poltica (Las Repblicas Americanas), by 
Rubn Daro

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Title: Prosa Poltica (Las Repblicas Americanas)
       Obras Completas Vol. XIII

Author: Rubn Daro

Illustrator: Enrique Ochoa

Release Date: October 30, 2016 [EBook #53413]

Language: Spanish

Character set encoding: ISO-8859-1

*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK PROSA POLITICA VOL XIII ***




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  Notas del Transcriptor:

  Se ha respetado la ortografa y la acentuacin del original.

  El texto en cursiva se indica con _guion bajo_.

  El texto en negrita se indica con =signos de igual=.

  El texto en versalita (mayscula igual en tamao a la minscula
  de la misma clase) han sido sustituidas por letras maysculas de
  tamao normal.

  Los superndices se indican con el smbolo ^circunflejo.

  Los errores obvios de puntuacin y de imprenta han sido corregidos.


       *       *       *       *       *




PROSA POLTICA

[Ilustracin]

[Ilustracin]



[Ilustracin: RUBN DARO PROSA POLTICA]



[Ilustracin]

ES PROPIEDAD




LAS REPVBLICAS AMERICANAS

[Ilustracin]




  PROSA POLTICA

  (LAS REPBLICAS AMERICANAS)

  POR

  RUBN DARO

  ILUSTRACIONES

  DE

  ENRIQUE OCHOA

  [Ilustracin]

  VOLUMEN XIII
  DE LAS OBRAS COMPLETAS
  ADMINISTRACIN:
  EDITORIAL MUNDO LATINO
  MADRID




ARGENTINA

[Ilustracin]


Entre los acontecimientos que la historia ha de sealar de modo
principal en los principios del siglo XX, est el surgir ante el
mundo de la nueva y gloriosa Nacin que se canta en el himno de
los argentinos, no a la vida poltica, libre e independiente que
se conquistara hace una centuria, sino a la vida de los pueblos
superiores por el trabajo y la riqueza pacfica. En la balanza que
forma el continente americano, es la Repblica Argentina la que hace el
contrapeso a la pujanza yanqui, la que salvar el espritu de la raza y
pondr coto a ms que probables y aprobadas tentativas imperialistas.
Y hoy, por eso el mundo fija la mirada en ese gran pas del Sur, de
apenas siete millones de habitantes, que rivaliza en ms de una empresa
agraria, pecuniaria o financiera con el otro gran pas del Norte cuya
poblacin pasa de ochenta millones.

Pueblo formado con savia espaola, que heredara todas las cualidades y
defectos de los conquistadores, con agregacin de nuevos elementos,
inici su independencia con hechos picos, sufri las consecuentes
agitaciones y revueltas de un estado de ensayo; soport los soplos
del pampero anrquico y se desangr en choques intestinos; supo lo
que pesa el plomo y hierro de las tiranas; se revolvi contra ellas;
fu poco a poco iluminando su propia alma, el alma popular, y ense
al Demos la verdadera diferencia entre la civilizacin y la barbarie;
cuida de la escuela y de la universidad; propaga cultura y progreso;
levanta y da brillo a la organizacin parlamentaria; ve que en el
seno de su tierra est la mayor de las riquezas; se preocupa de las
cuestiones econmicas que son las cuestiones vitales; por eliminacin
y por cruzamiento comienza la formacin de una raza flamante; recibe
sangre viva y msculo til de los cuatro puntos del globo; echa al
olvido el dao espaol del pronunciamiento y el mal hispano-americano
de la revolucin; crece; se hace fuerte al amparo de una poltica de
engrandecimiento econmico; hace que las grandes potencias la miren con
simpata, y celebra su primer fiesta secular con el asombro aprobador
de todas las naciones de la tierra.

De tal modo puede decir con justo orgullo un ilustre argentino,
Joaqun V. Gonzlez, palabras como stas: As, el pueblo argentino,
con ser en Amrica uno de los que mayores dificultades ha debido vencer
para fundar un estado social de libertad y un hogar comn para todos
los hombres, puede ofrecer un cuociente de trabajo propio y prospectivo
que equivale a un perodo ms extenso de paz y de orden que el que
realmente ha podido gozar, y su mrito mayor a la consideracin de sus
contemporneos, ser la consagracin absoluta de su labor y supremas
energas, a labrar una prosperidad y una riqueza materiales que no
ciegue de modo irreparables las fuentes del ideal y la belleza, que no
encierre como el avaro dentro de su propia casa, sino que la ofrezca
al goce de todos los hombres y pueblos, en un banquete eucarstico de
fraternidad y de solidaridad universal.

Pocos pases, puede decirse, estn ms seguros de su porvenir. La
prosperidad nacional no tiene, relativamente, parangn, pues asombra a
los mismos hombres del Norte, que comparan. Las lecciones del pasado se
han tenido en cuenta, y en medio de las ms enconadas luchas polticas,
todos los partidos, todos los hombres dirigentes, han tenido ante
todo en mira la dignidad y el engrandecimiento nacionales. Ha habido
grandes errores que la ola del progreso ha borrado, y aun desaciertos
de ayer han abonado el campo del trabajo de hoy.

Ha tenido el pas que hacerse fuerte para hacerse respetable, aunque,
segn la palabra del eminente Sr. Norberto Piero, el papel histrico
de la Argentina es el de la creacin de una raza y de una civilizacin
que ha de difundirse en la paz y por medios pacficos. Y ha sostenido,
a pesar de su desenvolvimiento positivo y prctico, la cultura
tradicional. Bajo el punto de vista literario, escriba un autor
francs hace ms de cuarenta aos, Buenos Aires ocupa el primer rango
entre las ciudades de la antigua Amrica espaola.

La prensa Argentina es hoy la primera en lengua castellana, por su
riqueza, por su incomparable impulso y por su nutricin universal. El
adelanto universitario ha sido enorme en pocos aos. Su instruccin
pblica, sus planteles pedaggicos no tienen nada que envidiar, y s
mucho que mostrar con justo orgullo a cualquier pas de la tierra.

Al antiguo romanticismo poltico, noble y generoso de ideales, sucede,
por virtud de la evolucin, un concepto ms hondo y firme de la misin
nacional y del patrio porvenir, sin mengua de la fraternidad humana,
antes bien, ofreciendo trabajo y hogar a todos los hombres.

Y ello no es una frase lrica. Yo he habitado en el suelo argentino
y he visto cun grandes se abren las puertas de la repblica a todo
extranjero, cun sincera y prctica es la hospitalidad para todo
elemento til. El programa patrio pudiera declararse en dos palabras:
trabajo y cultura. En ello van la independencia y la libertad. Quin
ms dueo de su futuro que semejante pueblo? Escribe C. O. Bunge: La
semilla arrojada con gesto grandioso por la mano de la Revolucin
sobre el suelo fecundo de la patria, ha germinado, desarrollndose en
gigantesco rbol, exuberante de flores, muchas de las cuales cuajronse
ya en riqusimos frutos. Si nos enorgullecemos con razn de la presente
cultura, obra en gran parte de la enseanza nacional, mucho ms debemos
esperar para el porvenir. El porvenir es nuestro! Ese porvenir, que
ser resultado del esfuerzo argentino y de la colaboracin extranjera,
se define en las palabras de Edmundo d'Amicis, que citara en un
concienzudo trabajo sobre inmigracin Anbal Latino; es el voto y
el augurio de que los argentinos y los extranjeros vivan siempre
como hermanos, y avancen juntos en el camino de la bondad y del
trabajo, manteniendo ese amplio y fecundo sentimiento de tolerancia,
de benevolencia, de amor patrio sin soberbia, de amor fraternal sin
recelos, que puede hacer de diez pueblos un solo pueblo, de varias
razas un solo estado, produciendo una maravillosa generacin multiforme
que ver una patria argentina transfigurada y poderosa, como lo desean
y lo suean la fiereza amable de sus hijos y la gratitud sincera de sus
huspedes.




VENEZUELA

[Ilustracin]


Por sus antecedentes histricos de herosmo libertador, Venezuela
ocupa la primera pgina en los fastos de la Amrica Meridional. All
tuvieron lugar las primeras rebeldas emancipadoras del continente
Sur, y surgieron muchos de los grandes soldados patriotas que fundaron
cinco nacionalidades. Patria de Simn Bolvar, Venezuela abri amplios
horizontes a la cultura y al progreso de nuestra raza, influyendo de
manera trascendental en el desenvolvimiento poltico de ella.

A pesar de los contratiempos de la vida interna y de los reveses en la
marcha evolutiva, los venezolanos y su rgimen mantuvieron siempre esa
influencia. En defensa de su integridad, Venezuela ha dado muestras de
firme civismo, oponindose a los poderosos y sosteniendo la justicia
de su causa. Todas las condiciones de una raza superior acreditan al
venezolano, que es valiente, franco y comprensor de sus deberes de
ciudadano, para quien la patria est sobre todo otro inters. Las
instituciones y Legislatura del pas lo llevan a un alto destino entre
los pueblos avanzados, pues desde el establecimiento de la Repblica,
ha tenido por norma los mejores principios democrticos.

Venezuela, como es sabido, ocupa el lmite Norte de la Amrica del
Sur, en una superficie de 1.553.742 kilmetros cuadrados, o sea el
cudruplo de la totalidad del territorio de Centro-Amrica. Con arreglo
a la Constitucin, la Repblica se compone de 20 Estados, un Distrito
Federal y dos territorios, como sigue: Estados de Apure, Aragua,
Anzotegui, Bolvar, Carabobo, Cojedes, Falcn, Gurico, Lara, Monagas,
Mrida, Miranda, Nueva Esparta, Portuguesa, Sucre, Tchira, Trujillo,
Iaragui, Zamora y Zulia, los territorios de Amazonas y Delta Amacuro y
el Distrito Federal formado por la ciudad de Caracas y sus parroquias
Forneas. El censo de la Repblica ascenda en el ao de 1909 a
2.664.294 habitantes. El clima se adapta a toda clase de cultivos. Son
desconocidos los extremos de calor y fro. La salubridad es inmejorable
en todo el pas.

Venezuela, ms que el Paraguay, es la Mesopotamia de Amrica. Cruzan
y baan su territorio algo como 1.059 ros, de los cuales 436 son
afluentes del Orinoco. Esto es causa de que exista all una flora de
las ms ricas y variadas del mundo.

En las llanuras crecen las palmas; en los bosques, los bambues, los
manglares y una inmensa variedad de rboles selvticos como el laurel,
el tamarindo y las palmas de hojas pinadas. En la regin clida, el
cacao, el caf, la caa de azcar, el coco, el banano y la yuca. En la
zona templada, adems de lo anterior, se dan el algodn, maz, trigo,
cebada, todos los cereales y rboles frutales. La regin vegetal consta
de 349.661 kilmetros cuadrados, de los cuales 785.590 estn en plena
naturaleza, abundando las maderas preciosas.

Despus de la Argentina, Venezuela es el pas que posee ms terrenos
aptos para la ganadera. Estos alcanzan a unos 405.620 kilmetros
cuadrados. La minera es de una riqueza casi inverosmil. Existen all
todos los metales conocidos; pero pueden explotarse con mayor facilidad
el oro, la plata, el cobre, el hierro, el plomo, el azufre y el
asfalto. Hasta el ao de 1894 se conocan en el pas 62 minas de oro.
Venezuela ocupa el quinto lugar entre los pases aurferos de Amrica.

Las minas de cobre ascendan en el ao de 1894 a 14, estando en
constante explotacin. Los yacimientos de hierro son de una ley de
80 por 100 de metal puro. El asfalto es de fabuloso acopio cerca del
ro Pedernales, en Maracaibo, Mrida y Coro. La hulla, el azufre, el
petrleo, el azabache, la pizarra, el mrmol, la cal, as como las
salinas, se explotan abundantemente.

Venezuela es una de las naciones americanas ms favorables a la
inmigracin, y su gobierno, con el fin de fomentarla, ha dictado
leyes liberales que otorgan a los que inmigran importantes garantas,
auxilios y franquicias. El carcter esencialmente hospitalario del
venezolano, la fertilidad de la tierra, la legislacin, la estabilidad
de su sistema monetario y de su rgimen econmico, abren horizontes
dilatados al extranjero que llega a la Repblica dispuesto a trabajar.

La nacin est constituda federalmente. Los estados son autnomos.
Reconocen la autonoma federal de los distritos y su independencia
del poder poltico del Estado, en todo lo concerniente a su rgimen
econmico y administrativo.

La tierra venezolana fu descubierta por Coln en 31 de Julio del
ao 1498. El incremento que tomaron posteriormente las tierras
descubiertas, hizo que el gobierno espaol las dividiera en virreinatos
y capitanas generales. Venezuela fu, en el ao de 1731, una de stas,
dependiente del virreinato de la Nueva Granada, que abarcaba lo que
despus fu la gran Colombia. En el ao de 1567 se echaron las bases de
la ciudad de Caracas, erigindose la primera iglesia catlica al ao
siguiente. En 1725 establecise la Universidad de Caracas.

A fines del siglo XVIII empezaron a propagarse las ideas de
independencia. El 13 de Julio de 1797 se descubri el primer conato
revolucionario, que deba estallar pocos meses despus, y que llev al
patbulo a varios de sus promotores. El primer mrtir de la libertad
venezolana fu don Jos Mara Espaa, que muri ahorcado el 8 de Mayo
del ao de 1799.

Francisco de Miranda inici en 1806, aunque sin xito, la poca
heroica, que deba tener como resultado la independencia. El 19 de
Abril de 1810, el capitn general Emparn fu depuesto por el pueblo,
y se nombr en su lugar una Junta de gobierno que reconoci a Fernando
VII como legtimo rey. La Regencia de Cdiz protest de esta
determinacin y orden el bloqueo de los puertos venezolanos; pero la
Junta de gobierno convoc una Asamblea, que se reuni el 2 de Mayo
de 1811. Esta Asamblea, en 5 de Junio del mismo ao, declar a la
nacin absolutamente desligada de Espaa, y una guerra empez entre
venezolanos y espaoles, en la que intervinieron gloriosamente Bolvar,
Soublette, Nario, Cedeo, Plaza, Rivas, Anzotegui, Flores, Urdaneta,
Pez, Brin y otros egregios patriotas. Esta contienda termin el
7 de Noviembre de 1823 con la toma de Puerto Cabello por las armas
libertadoras.

La Gran Colombia, creada por el Congreso de Angostura, fu despedazada
por las tempestades revolucionarias de 1830, surgiendo entonces la
Repblica de Venezuela. El general Jos Antonio Pez, uno de los hroes
de la Independencia, desentendindose de los vnculos que le unan a
Bolvar, rompe todo ligamen entre Venezuela y la Gran Colombia, toma el
poder en 1831 e inicia la primera presidencia constitucional. Siguieron
a Pez, que tom por segunda vez el poder en 1839, Jos Mara Vargas,
Jos Tadeo Monagas y Jos Gregorio Monagas, que fueron desposedos de
sus cargos por nuevas revoluciones. En 1858 sube al poder el general
Julin Castro, cuyo gobierno fu poco estable por la lucha armada entre
liberales y conservadores, en la cual aqullos alzaron por primera
vez la bandera de la federacin, sistema que ha imperado hasta hoy.
Despus de una dictadura del general Pez, el triunfo de las ideas
liberales elev al poder, en 1863, al general Juan C. Falcn, jefe del
liberalismo, quien di a la Repblica una nueva Constitucin.

El florecimiento de la Instruccin Pblica es muy notable en Venezuela.
Por decreto de 23 de Febrero de 1909, el gobierno dispuso elevar a
1.012--que luego han sido 1.217--el nmero de escuelas de la Repblica
que, cuatro aos antes, slo alcanzaban a 716. A estas escuelas
asisten, por trmino medio, 27.000 alumnos. Hay, adems, dos escuelas
normales, una para cada sexo; 54 colegios particulares, de los cuales
estn subvencionados 21; numerosos institutos especiales, entre
ellos la Academia Nacional de Bellas Artes, las Escuelas de Artes y
Oficios, las universidades Central de Caracas, y la Andina en Mrida;
la Escuela de Ingeniera, el Seminario, las Escuelas Politcnicas, de
Agricultura, de Ingenieros, la de Minas y otras. Por lo que se ve, la
educacin pblica de Venezuela estar muy pronto a la altura de su
intelectualidad.

Este ramo importante cuenta con valiosos elementos profesionales,
como los doctores D. Trino Baptista y D. Samuel Daro Maldonado. El
primero est considerado como la mejor autoridad en el ramo por su
vasta ilustracin, su amplio espritu reformador y su patriotismo.
Hoy ocupa el ministerio de Instruccin Pblica un hombre eminente,
nutrido de letras humanas, y en el cual hay el espritu de los grandes
Cancilleres: el Dr. Gil Fortoul.

El Tesoro Pblico ha tomado grande incremento. Se han suprimido los
monopolios que existan sobre algunas industrias importantes y roto
las trabas que impedan las transacciones comerciales en general,
derogndose muchos decretos y disposiciones de viejos gobiernos sobre
exportacin e importacin. Han sido exonerados de derechos aduaneros
varios artculos considerados como esenciales para el desarrollo de la
riqueza nacional y libertdose de gabelas el comercio de cabotaje, y se
han dejado adems sin objeto disposiciones sobre impuesto tabacalero,
y se ha restablecido el importante trfico mercantil con la vecina
Repblica de Colombia. Se han dictado medidas acertadas sobre salinas
y venta de licores, aumentando considerablemente los ingresos pblicos.

El presupuesto del ao fiscal, comprendido entre el 1.^o de Octubre de
1909 hasta el mismo da de 1910, ascenda a 50.000.000 de Bolvares,
equivalentes a francos.

Las obras pblicas se hallan en singular desarrollo, y se cuentan
ya varias construcciones de nuevas escuelas, hospitales, lazaretos,
cuarteles, ferrocarriles y puentes, que se llevan a cabo tanto en
Caracas como en los diversos estados federales. No he de terminar sin
saludar cordialmente la mentalidad venezolana, en sus representantes
de un siglo de labores transcendentes, que han enaltecido el nombre
nacional en la Historia, en la Crtica, en la Polmica, en la Novela,
en la Poesa...




COLOMBIA

[Ilustracin]


Nosotros, deca un eminente argentino, no tenemos un pas rico, hemos
_hecho_ nuestra riqueza. Pases ricos, son esos que suben al norte en
tierras de tesoros, Colombia, por ejemplo. En efecto, si todo nuestro
continente es generoso y rico, Colombia es uno de los pases que tienen
mayores riquezas en la tierra. Hay que recordar que en ella est la
fabulosa regin de El Dorado. Su clima variadsimo--escriba hace
poco el Sr. Luis Cano--y la riqueza insoluble de su suelo atraern
seguramente la inmigracin europea, que hasta hoy no ha logrado
recibir, a causa de la inestabilidad poltica y por falta de propaganda
exterior y de leyes correspondientes a este objeto. Apenas ahora el
Gobierno se preocupa formalmente de provocar una corriente inmigratoria
que desde hace mucho tiempo necesita, y que ser uno de los factores
principales en su proceso de crecimiento. Del mismo modo, parece ya
casi suspendido por obra de la paz y de la moralidad gubernativa, el
xodo de nacionales, que constitua una de las caractersticas ms
desconsoladoras de la pasada difcil situacin del pas. Cierto, esa
_tierra de leones_ ha sido de las ms agitadas del continente por la
fiebre revolucionaria. El hombre que ar en el mar, conoca bien el
ambiente de sus empresas. Ha sido Colombia en la Amrica Latina, el
pas de las ms grandes ilusiones polticas y de terribles contiendas,
que han debilitado la salud de la repblica. Durante toda nuestra
vida independiente, ha escrito Prez Triana, hemos malgastado nuestras
energas en pavorosas luchas cruentas, que nos han hecho aparecer ante
el mundo como indignos de la independencia que obtuvieron nuestros
mayores, y como inhbiles para el aprovechamiento, en bien de nosotros
mismos y de la humanidad, de la egregia herencia que nos legaron. Pero
esos son cargos para todas nuestras nacionalidades, con sealadsimas
excepciones.

Lo que ha distinguido en todo tiempo a Colombia, ha sido su fecundidad
en valores intelectuales. Santa Fe de Bogot fu tenida, desde antao,
como la Atenas hispano-americana, aunque tal denominacin se haya dado
a otras ciudades estudiosas. Hasta qu punto tendrn razn los que
afirman que hoy es bastante lamentable para un pas nuestro el poseer
una capital que sea ms o menos nombrada la Atenas de las repblicas?
El progreso, en la Amrica latina, se dice, se mide por la mayor o
menor preocupacin por las bellas letras y por el cultivo de la lengua
castellana. El culto de la gramtica, he ah el enemigo. La capital
menos castiza: Buenos Aires. El nico presidente que haya decretado
sobre el idioma de sus conciudadanos: el doctor Soto, de Honduras.
Hay mucho en esto de paradoja. Colombia, no hay duda, ha sido un gran
cerebro en Amrica; pero ha tenido tambin un brazo fuerte, un corazn
vasto, un cuerpo rico de energas, cuya accin se desviara a causa de
haber concentrado ms que en otras partes, la influencia nociva de los
antiguos filtros espaoles. A propsito de una regin del interior
colombiano, habla el Sr. don Miguel Triana de el rgimen cuasi feudal,
el ensueo aristocrtico, la veneracin al estandarte real que pudiera
decirse nostalgia colonial, el predominio teocrtico en la disciplina
ntima y el consiguiente desafecto hacia los hombres, las glorias, las
ideas y los mtodos de la democracia moderna. As se explica como, en
los plenos das de la vida nueva, se oyen protestas contra el 89,
contra el anhelo de la concordia republicana y contra la igualdad
civil, culpando todos esos cnones modernos de inspiracin diablica.
No os imaginis que ella sea aplicable a toda Colombia. No es all
en donde han surgido, en toda poca, espritus revolucionarios, y en
donde se llevara a la prctica un ensueo de romanticismo poltico,
como la famosa constitucin de Ro Negro, que mereciera, naturalmente!
la bendicin pontifical de Vctor Hugo? Nada ms desdeable que
el jacobinismo; y no ser yo quien censure y desee la completa
desaparicin de _antiguallas_, como el respeto a las jerarquas, el
predominio de los excelentes, el orden y la disciplina, y, la ms
antigua de todas, el concepto de Dios. Pero todo eso puede ir y debe ir
en la vida moderna, acompaado de ferrocarriles, bancos, industrias,
agricultura; esto es, trabajo y hacienda pinge en los estados.

Colombia ha pasado, a costa de su sangre y de su oro, por harto
dolorosas experiencias; y si se afirma la direccin de paz y de
progreso, y verdadera regeneracin que se ha iniciado con la buena
voluntad de sus hombres eminentes y el aumento de los caudales
pblicos, florecer en una nueva y grandiosa era. Qu llegar a ser
esa renombrada Bogot, archivo de cultura y seoro, de la cual cuentan
encantos los que han tenido la suerte de visitarla, cuando una a sus
tradicionales atractivos, que desde luego tomarn otros aspectos,
la vitalidad y el brillo de una ciudad moderna? Qu de ese pas
predilecto de la abundancia, el da en que sus energas se empleen,
dados ya al olvido los intereses partidarios, en la labor de hacer
riqueza, civilizacin y patria grande? En una obra del general Jorge
Holgun, se encuentra el siguiente penoso resumen estadstico: En los
setenta y tres aos transcurridos de 1830 a 1903, tuvieron lugar en
Colombia:

Nueve grandes guerras civiles, generales.

Catorce guerras civiles, locales.

Dos guerras internacionales, ambas con el Ecuador.

Tres golpes de cuartel, incluyendo el de Panam.

Una conspiracin fracasada, que hacen en total veintinueve calamidades
pblicas.

De los informes publicados por los ministerios de Hacienda y Tesoro en
los aos correspondientes a 1830, 1840, 1851, 1854, 1861, 1867, 1876,
1885 y 1899 (que fueron los aos de las grandes guerras), resulta
que, sin computar la destruccin de riqueza ni calcular las prdidas
sufridas por los particulares, desdeando _lucro cesante_ y _dao
emergente_, y haciendo cuenta nicamente del dinero pagado o reconocido
por el Tesoro Nacional, las susodichas guerras costaron aproximadamente:

  Nueve guerras, por trmino medio, a pesos oro 3.500.000
    cada una                                                 31.500.000
  Catorce guerras locales, por trmino medio, a 400.000       5.600.000
  Dos guerras internacionales                                   800.000
  Dos golpes de cuartel, 23 de Mayo y 31 de Julio de 1912
  Una conspiracin de cuartel encabezada por el general
    Huertas en Panam el 3 de Noviembre de 1903, importe
    de la concesin conforme contrato Herrn-Hay,
    10.000.000. Anualidades del ferrocarril, capitalizadas
    en 4.000.000.                                            14.000.000
                                                             ----------
                                                             51.900.000

Muy pocos son los pases del mundo que tengan la desgracia
(proporciones guardadas) de registrar en sus Anales inventario tan
aterrador y, sin embargo, a pesar de ser tan elevada la cuenta, es muy
cierto que, atendido el apasionamiento y la exacerbacin en que han
vivido los partidos, las ofensas que se han irrogado, los golpes que se
han descargado en medio de luchas espantosas, de agitaciones horribles
y de ansiedades incesantes, las guerras, los golpes de cuartel y las
conspiraciones no han sido tantos cuantos habra podido suponer un
observador imparcial que hubiera seguido con atencin la marcha de
los asuntos pblicos. Si se hiciese un inventario igual de cada una
de nuestras _enfermas_ democracias, Colombia tendra el alivio de las
comparaciones. De todos modos, es la patria la que ha sufrido. Y los
estadistas, los gobernantes no han tenido sino que sufrir la fatalidad
de su medio. El mismo Sr. Holgun da una discreta explicacin:
...Por grandes que fuesen, dice, su inteligencia y su ilustracin,
y por nobles y rectas que fueran sus intenciones, estando la nacin
dividida en partidos intransigentes que haban adquirido la costumbre
de confiar la solucin de sus diferencias al juego tan peligroso de
las batallas, no contando con ninguna clase social que sirviera de
contrapeso a las otras clases sociales, que andaban enloquecidas con
la poltica; vindose obligados a defenderse con frecuencia de las
revoluciones, de las conspiraciones, de los golpes de cuartel y de los
ataques formidables que le diriga la prensa de oposicin; con escasas
rentas pblicas, con gastos enormes, teniendo que hacer esfuerzos
extraordinarios para cumplir los ms urgentes compromisos del erario...
por grande, decimos, que fuese su inteligencia, la tarea de guiar la
nave del Estado por entre tantos obstculos, ha tenido que ser, si
no imposible, por lo menos muy difcil. En cualquiera de nuestros
pases, apartando desde hace algunas centurias a Chile, la Argentina y
la pequea Costa Rica, la situacin ha sido la misma. Lo continental
endmico no aminora sino que acrece lo lamentable. Todos hemos tenido
nuestros criollos y chapetones, al comienzo, para seguir despus
con nuestros federales y unitarios, rojos y blancos, liberales y
conservadores, y la innumerable divisin de los _istas_. Pero Colombia,
como pocos pueblos, ha pagado sus choques y disenciones civiles. Y
pocos pueblos han podido tambin contar con varones tan ilustres en los
distintos partidos.

No me ocupar nunca de la poltica interior de ninguna nacin.
Har notar, no obstante, que desde la unin efectuada por los
diferentes elementos de las agrupaciones polticas, se ha logrado la
reimplantacin gradual y segura de un Gobierno democrtico y liberal,
dentro de las exigencias no estrechas de su criterio conservador. Y
el actual mandatario se esfuerza por mejorar el crdito ante todo,
impulsar la industria y el comercio, vigorizar, en una palabra, su
pas, que ha de llegar a ser todo lo que puede, con sus vastas riquezas
fomentadas en una paz laboriosa.

Bogot la docta y palatina, se abrillanta, se rejuvenece. Medelln,
cuyos adelantos se han expuesto tan plausiblemente en una publicacin,
con motivo del centenario Colombiano; Popayn, ciudad que, segn la
frase de Reclus, es de las ciudades que, vistas a distancia, presentan
el cuadro ms encantador y ms grandioso; Cali, la ciudad ms bella de
Colombia y la que algn da habr de disputar a Valparaso el imperio
del Ocano Pacfico; otras ciudades ms, sern quiz en breve focos de
civilizacin y de vitalidad.

Es dems sealar las ventajas de las regiones colombianas descriptas
en los tratados geogrficos y en los libros de viajes; y la belleza
y encantos rurales que en el mundo entero se han podido apreciar
con la simple lectura de la _Mara_, de Jorge Isaacs. Colombia es
la Fertilidad, en su aspecto fsico, como en su aspecto moral es el
Talento. Es el imperio de las esmeraldas y de los versos. Sus figuras
intelectuales son incontables, desde la colonia hasta nuestros das.
Qu ser Colombia el da que lleguen a sus inmensas tierras los brazos
y las iniciativas europeas? Colombia ser una de las grandes sorpresas
de la historia humana. Seguid, oh pueblos de nuestra Amrica, la estela
que va dejando en triunfo hacia el porvenir el potente navo argentino,
y ms de un sueo increble se realizar entre las naciones.




CUBA

[Ilustracin]


Isla bella, de feracidad sorprendente y de riqueza casi fabulosa.
La pgina de sus herosmos cerr el libro de glorias de la Amrica
multirrepublicana, y entre sus grandes hombres tuvo a un santo de la
libertad: Jos Mart. Pas de sol y de palmas en que la naturaleza se
recrea.

Descubierta por Coln el domingo 28 de Octubre de 1492, el almirante
llam a Cuba _la tierra ms hermosa que ojos humanos hayan visto_,
donde _no se conciben la muerte ni el dolor_.

A principios de la Conquista, en 1511, llegaron el capitn Diego
Velzquez y otros, y con el suplicio del cacique Hatuey se inici en
la Isla una poca de inquietudes. A partir del siglo XVI, hasta fines
del XVIII, la piratera de franceses, ingleses y holandeses mantuvo en
constante sobresalto a los pobladores, que no llegaban por entonces a
cuarenta mil.

Espaa estableci un monopolio mercantil, y qued la Isla sometida al
Imperio. Las guerras sostenidas entonces por Espaa trajeron como una
de sus consecuencias la sujecin de Cuba a Inglaterra por un pacto
de familias reales. El gobernador britnico, conde de Albermale, di
libertad al comercio, y en slo un ao llegaron a la Habana cerca de
mil embarcaciones mercantes.

La dominacin inglesa dur hasta la paz de Versalles, y Espaa restaur
su poder en 1763. Gobernaron entonces el marqus de la Torre, que hizo
el primer censo del pas, el cual censo arroj 172.620 habitantes; D.
Luis de las Casas y el marqus de Somernelos, buenos administradores
que fundaron instituciones econmicas y construyeron obras de pblica
utilidad. En 1812 se nombr la diputacin cubana a las Cortes de Cdiz.
El rey Fernando VII, como lo haban hecho los ingleses, decret el
comercio libre, y fu en aquel mismo tiempo cuando qued oficialmente
abolida la trata de africanos, por un convenio con Inglaterra. No
obstante, el comercio de esclavos continu.

Despus de la abdicacin de Carlos IV comenzaron a cundir en Cuba las
ideas liberales; se fundaron asociaciones de cubanos separatistas,
y con motivo de la eleccin de Diputados a Cortes ocurri el primer
episodio sangriento entre nativos y peninsulares. Era la principal
de aquellas asociaciones revolucionarias la que se llam _Rayos y
Soles de Bolvar_, que envi delegacin a Venezuela para demandar
apoyo al Libertador Sud-americano, mientras en Mjico se instalaba la
Junta Promotora de la Libertad Cubana. La gestin de esas agrupaciones
patriticas fracasaron por los temores esclavistas reinantes en los
Estados Unidos de Norte-Amrica, y desde entonces no cesaron los
levantamientos contra el poder espaol. Y en el ao de 1850 flame por
vez primera la bandera de la estrella sola, cuando el prcer Narciso
Lpez desembarc con seiscientos hombres en la ciudad de Crdenas.

Las sociedades _El Aguila Negra_, _Los Soles de la Libertad_, de
Camagey y otras continuaban sus propsitos. Vinieron el levantamiento
y muerte de Joaqun Agero, la insurreccin de Armenteros, el segundo
desembarco de Narciso Lpez--su captura y muerte--y otros muchos
episodios de sangre anteriores a 1868. La Junta de Informacin
convocada en Madrid en 1866 fracas, y Carlos Manuel de Cspedes,
hombre de fortuna y de cultura, se rebel en Octubre de 1868, en su
Ingenio azucarero _Demajuana_, di libertad a sus esclavos, y con
un grupo de bravos soldados tom la ciudad histrica de Bayamo,
que fu el primer triunfo de la guerra larga que, en 1878, concluy
aparentemente con el conocido Pacto del Zanjn. Formse luego el
partido autonomista cubano, cuyos ideales no eran credos en la
Metrpoli. Era jefe de este partido D. Jos M. Glvez, hombre fuerte
y talentoso. El estadista espaol seor Maura fu el nico que por
aquel entonces vi claro el problema cubano, y aunque las reformas
propuestas por l no daban la autonoma al pas, eran una base de ella.
El partido constitucional, integrado por elementos espaoles y que
gobernaba la Isla, combati tenazmente el proyecto de Maura, impidiendo
su aplicacin. Vino luego una poca de parlamentarismo activo en el
Congreso espaol, que sirvi a Mart para hacer la ltima guerra de
independencia.

Ya he hablado de este apostlico hroe en mis Raros y suelo evocarle
con singular sentimiento. Hace poco dije en Amrica cmo le conoc. Doy
la palabra, pues, al escritor y diplomtico cubano seor Machado, cuya
monografa de Cuba he visto:

Era Jos Mart hombre de dotes extraordinarias, de poderoso genio,
de cultura intensa y varia y slida y admirablemente gobernada:
orador, periodista, poeta, jurisconsulto, socilogo y prosista de arte
originalsimo. Y junto con todas esas preeminencias de la naturaleza
y del estudio, posea un corazn de santo y un carcter de verdadero
apstol, que lo elevaron a las ms altas cimas de la perfeccin humana.

En Baire empez la guerra decisiva, la que haba de dar fin al gobierno
espaol en Amrica, el 24 de Febrero de 1895, y en la que ganaron los
laureles de la inmortalidad el casi legendario Maceo, el sagaz Mximo
Gmez, el denodado Calixto Garca, el propio e insuperable Mart, y
cien y cien ms caudillos y capitanes de imperecedera recordacin...

Han gobernado la Repblica cubana el patriota y dulce pedagogo D.
Toms Estrada Palma, a quien derroc una revolucin, una de las
desgraciadamente epidmicas de nuestros pueblos juveniles e inquietos.
Y despus de una segunda intervencin Norte-Americana, el pueblo cubano
fu llamado a elecciones, y por voto de la mayora asumi el mando
nacional el bravo general de la independencia Jos Miguel Gmez.

En cuanto a produccin, exportacin, importacin, etc., etc., de Cuba,
vase lo que dice el gran diario bonaerense _La Nacin_:

Los progresos de Cuba.--La jira que el secretario de estado de la
Unin, Mr. Knox, est realizando por los pases que baa el mar Caribe,
ha tenido como primer resultado provocar la atencin general hacia esos
pases, de los cuales en realidad se sabe poco, particularmente en esta
parte de la Amrica del Sur. Entre ellos, la repblica cubana es uno de
los ms interesantes.

Con trece aos apenas de existencia, Cuba ha hecho progresos
sorprendentes en todo orden de cosas, y una de las equivocaciones
ms generalizadas consiste en creer que tales progresos son debidos
nicamente a los norte-americanos, no habiendo cabido a los cubanos
ninguna o apenas muy pequea participacin en ellos. En verdad que en
el perodo de la intervencin norte-americana en la isla se llevaron
a cabo o se iniciaron importantes obras de saneamiento, se desarroll
la instruccin pblica, se construyeron ferrocarriles y caminos, etc.;
pero no es menos cierto que posteriormente, terminada la intervencin,
los gobernantes cubanos, por s mismos, no slo han continuado la obra
de los norte-americanos, sino tambin han realizado mucha obra nueva,
de todo linaje, hasta alcanzar el satisfactorio estado actual de cosas,
labor que resulta ms meritoria si se recuerda la situacin en que,
por razn de mltiples y variadas causas, se encontraba la isla al
concluir la dominacin espaola. Los interesantes datos que publicamos
a continuacin, comprueban los progresos realizados por la Repblica de
Cuba en los pocos aos que lleva de existencia.

El censo de 1907 fij la poblacin de la isla en 2.048.980 habitantes:
en nueve aos (desde 1899) ha aumentado en ms de medio milln.
La administracin sanitaria, regida por un ministerio especial, o
secretario del despacho, como se dice en Cuba (primer pas en el mundo
que estableci ese departamento), ha extinguido absolutamente la fiebre
amarilla, el paludismo, la viruela, el sarampin y las numerosas
enfermedades clasificadas por la patologa intertropical; la mortalidad
ha bajado a un 13 por mil, una de las ms cortas proporciones que
se registran en el mundo; la natalidad ha subido a 34 por mil, y el
aumento de la poblacin, no contando las inmigraciones, es de cerca de
cincuenta mil personas por ao.

Se ha realizado lo que hace algn tiempo se hubiera credo un milagro:
hacer de Cuba uno de los pases ms saludables de la tierra.

No menos digna de sealarse como ejemplo notabilsimo es la reforma
de la instruccin primaria: 3.774 escuelas, con maestros competentes
y bien retribudos, con abundante y adecuado material pedaggico, con
mtodos modernos de educacin instructiva y objetiva, con 210.092
alumnos y con el 78 por 100 de asistencia, proclaman altamente el
progreso logrado.

Se han aumentado considerablemente las vas de comunicacin: 3.433
kilmetros de ferrocarriles y 2.304 de carreteras distribuyen por
todos los lugares habitados de la isla los artculos de importacin, y
conducen a los puertos, para ser exportados, los preciosos frutos del
suelo cubano.

Los servicios de correos y telgrafos, organizados y regidos con tanta
perfeccin como donde los haya mejores, cuentan con 487 oficinas, 9.952
kilmetros de lnea, nueve estaciones de telegrafa inalmbrica y 368
lneas de servicio particular, aparte de las destinadas al servicio de
la guardia rural. La Administracin postal y telegrfica di curso el
ao pasado a 68 millones de cartas y 645.000 telegramas.

Atiende a la defensa nacional y la conservacin de orden pblico un
ejrcito de 5.000 hombres (de infantera y caballera) bien equipado,
instrudo, disciplinado y pagado, y un cuerpo de guardia rural de 5.246
plazas, en las mismas excelentes condiciones, y que adems de las
funciones ordinarias de polica de seguridad en los campos, tiene las
propias del arma de caballera en tiempo de guerra.

Esparcidos por toda la isla hay 175 grandes ingenios (fbricas de
azcar), que el ao pasado produjeron un milln ochocientas treinta
y seis mil doscientas siete toneladas de dicho artculo, y cuya
produccin en el presente ao se espera que llegue a dos millones de
toneladas, es decir, casi una tonelada por cada habitante del pas.
La cosecha de tabaco, la segunda produccin de la isla en orden a su
cuanta y valor, alcanz en el mismo perodo a 823.082 quintales, con
una exportacin de 26.331.835 pesos.

Siguen inmediatamente en importancia la exportacin de minerales,
frutas, maderas, cera y miel.

Cuando se leen las cantidades que valan el comercio de Cuba, cuyo
total volumen con relacin a la poblacin, ocupa el segundo lugar en
el mundo (slo le supera el de Inglaterra), hay que asombrarse del
gran esfuerzo industrial y mercantil que significan, y de la riqueza
que distribuyen 237.774.700 pesos oro, de los cuales 129.178.865
representan la exportacin y la importacin 108.095.855, con una
diferencia en favor de Cuba, de 21.083.010.

Cabe agregar, para concluir esta breve informacin, que a esos
progresos materiales corresponde un progreso poltico muy apreciable,
que permite el funcionamiento regular del mecanismo constitucional y
administrativo, alejndose as la enojosa expectativa de una nueva
intervencin norte-americana, que hace poco pareci probable a causa
de la excitacin pblica motivada por la actitud de la Asociacin de
veteranos de la guerra de la independencia, excitacin que felizmente
parece ya concluda, circunstancia que hace esperar que la prxima
eleccin presidencial y la consiguiente transmisin del mando, han de
efectuarse en condiciones que contribuyan al afianzamiento del progreso
y del prestigio de la joven repblica cubana.

Son, como se ve, sorprendentes los progresos materiales y morales de
la Perla de las Antillas, una de las Repblicas latino-americanas de
ms porvenir. Su comercio exterior aumenta de ao en ao, en progresin
extraordinaria; sus producciones naturales y famosas, como el azcar,
el tabaco y el caf, invaden el mercado mundial y son activamente
solicitadas por los pases consumidores. Las riquezas de la isla
adquieren positivo valor, y las ciudades se embellecen y se higienizan
con rapidez extraordinaria.

A este resurgimiento material corresponde un verdadero florecimiento
intelectual.

El pensamiento cubano ha tenido, como la libertad cubana, nobles
adalides. El evanglico Mart descoll gallardamente en ambos campos
llevando en su mltiple y grande espritu las virtudes ms altas del
patriotismo libertador y las dotes ms puras de la oratoria, de la
poesa y de la prosa caudales.




PER

[Ilustracin]


Hace ya largos aos tuve la suerte de pasar algunas horas en Lima.
Lima! La ciudad tradicional de la riqueza, de la gentileza y del
encanto femenino, la ciudad de Santa Rosa y de D. Ricardo Palma. Y
volva yo de Chile para Centro Amrica. El vapor tena que permanecer
algunas horas en el Callao, y yo aprovech ese tiempo para hacer mi
corta visita a ese precioso relicario de la galantera y esplendor
coloniales. No sufr desilusin ninguna, antes bien, creo que hubiera
permanecido all por largos aos. Pero not ya que Lima se modernizaba.
Actualmente s que, si ha perdido algo de su vieja poesa, ha ganado en
progreso y sigue siendo la flor del Per.

Sobre el Per de hoy se han publicado algunos libros en Europa y
Estados Unidos; con todo, es poco sabida su situacin presente,
su despertamiento. Empieza a conocerse porque tiene laboriosos
propagandistas, como el Sr. Carlos Larrabure, que hace en Europa tanto
bien a su patria.

El Per que, bajo el Imperio de los Incas primero, y bajo la
dominacin espaola despus, ocupaba una enorme extensin territorial,
comprendiendo bajo su dominio, adems del Per actual, el Ecuador y
parte de los territorios de las Repblicas de Bolivia y Chile, vi
replegarse sus fronteras cuando la emancipacin del continente di
vida independiente a las citadas repblicas. Y aun cuando disminudo
nuevamente su territorio por consecuencia de la desastrosa guerra
del Pacfico, que hizo pasar a manos del afortunado vencedor el
inmenso departamento de Tarapac, con su ingente riqueza salitrera,
cuenta todava con la considerable extensin territorial de 1.800.000
kilmetros cuadrados, en el que se encuentran todos los climas del
mundo, en el que se aglomeran las ms variadas y las ms ricas
producciones de los tres reinos de la naturaleza, y en el que se pasa
de las llanuras arenosas y de los valles de prodigiosa riqueza agrcola
de la Costa del Pacfico, a las fragosidades de la sierra, cuyos
flancos estn cruzados por filones de los minerales ms variados; y
de las altiplanicies andinas, cubiertas de pastos naturales, capaces
de alimentar millones de cabezas de ganado, a los bosques seculares
del Oriente, cruzado por los grandes ros navegables, el Amazonas y
sus afluentes septentrionales y meridionales, recorridos sin cesar
por legiones de caucheros, explotadores intrpidos del Hevea y del
Castilloa.

La regin de la costa se extiende a lo largo del Pacfico, en una
extensin de Norte a Sur de 2.270 kilmetros, desde la lnea fronteriza
con el Ecuador, hasta el territorio de Chile. Su anchura, desde el
Ocano hasta las primeras estribaciones de la Cordillera de los Andes,
es muy variable, alcanzando un mximum de 100 kilmetros.

Esta ancha faja de territorio, dotada de un clima suave que no pasa
de los 28 centgrados en verano, ni baja a ms de 8 sobre cero en
invierno, y en la que es casi desconocida la lluvia, que slo se
presenta bajo la forma de llovizna menuda (garna), est atravesada
de Este a Oeste por numerosos ros, torrentosos en su mayor parte,
que bajan de las cumbres de los Andes, y forman una serie sucesiva
de valles, en los que se cultivan, sobre todo, la caa de azcar, el
algodn, el arroz y la vid.

Puede calcularse en 321.450 hectreas la extensin de tierras irrigadas
actualmente en la regin que nos ocupa. Adems, los diferentes
proyectos de irrigacin en estudio, permitirn aumentar esa superficie
en 314.982 hectreas ms.

La produccin de azcar en el ao de 1910 alcanz la cifra de
148.045.033 kilos, de los que 26.400.000 fueron consumidos en el pas,
y kilos 121.465.033 fueron exportados en su mayor parte a Inglaterra y
a Chile, cuyas refineras se proveen exclusivamente de azcar peruano.

En lo que se refiere al cultivo del algodn, introducido en el Per
cuando surgi la crisis de la produccin, originada por la guerra
separatista de los Estados Unidos, las condiciones particularmente
favorables de la tierra y del clima, superiores a las de Egipto para
esta planta, han mejorado notablemente las clases diversas que fueron
introducidas en aquella poca, y aun se ha formado una variedad
netamente nacional, que se distingue esencialmente de los dems en la
aspereza de su fibra, que le da tal semejanza con la lana, que se le
emplea para mezclarla con sta en diversos tejidos, siendo necesario
recurrir al anlisis qumico para distinguirlo.

La produccin de algodn en sus diferentes clases, fu el ao ltimo
de 24.005.144 kilos, de los cuales fueron exportados 21.305.144 kilos,
siendo consumida la diferencia de 2.700.000 kilos por las fbricas
nacionales de tejidos.

La produccin de arroz en el mismo ao fu de 39.409.910 kilos, y la de
vino y alcohol de uva, de 12.175.639 litros.

La principal produccin mineral de la costa es el petrleo y sus
derivados, cuya exportacin alcanz la cifra de un milln de toneladas,
a la que hay que agregar el consumo nacional.

Las producciones agrcolas de la sierra, susceptibles de recibir
un impulso que decuplique su monto, cuando se desarrolle la red
ferroviaria que permita la exportacin, consisten principalmente
en maz, trigo, cebada y papas. Su produccin en 1910, ha sido la
siguiente, ntegramente consumida en el pas:

  Maz      80.000.000   kilos
  Trigo     78.000.000     
  Cebada    60.000.000     
  Papas     85.000.000     

La ganadera es, sin duda, la principal industria de la sierra, despus
de la minera, no obstante que, slo ahora, comienzan a introducirse en
su explotacin los modernos mtodos cientficos que, indudablemente,
le comunicarn en un plazo ms o menos largo, el impulso decisivo que
puede convertir al Per en uno de los primeros pases ganaderos del
mundo, debido a las excepcionales condiciones que para ello ofrecen las
altiplanicies andinas, cubiertas de pastos naturales.

No obstante la forma emprica, por lo general, en que se explota esta
industria en la actualidad, la exportacin de lanas de oveja, llama y
vicua, fu el ao pasado de 4.729.460 kilos.

En la actualidad, la principal riqueza de la sierra peruana es la
minera. La exportacin total del Per en 1910 ha sido de 650.643
toneladas mtricas, con un valor total de 1.922.460 libras esterlinas.

En estas cifras figura la exportacin de cobre, ya puro o mezclado
con plata, con 497.824 toneladas, con un valor de 1.231.578 libras
esterlinas; siguiendo su importancia la exportacin de plata, oro,
vanadio, antimonio, etc. La produccin principal de la regin oriental,
llamada _La Montaa_, es la goma elstica y el cauch. La exportacin
del ao ltimo ha sido de 2.801.567 kilos.

La poblacin actual del Per est calculada en 4.600.000 habitantes, de
los que hay un 64 por 100 de indios, 30 por 100 de blancos y mestizos
y 6 por 100 de negros y asiticos, lo que corresponde a una densidad
de 2,6 por kilmetro cuadrado, cifra nfima, susceptible de adquirir
un gran aumento mediante la inmigracin europea, dadas las riquezas
naturales del pas y las ventajas de su clima privilegiado.

Los medios de comunicacin adquieren un desarrollo bastante rpido:
numerosas lneas de vapores ponen en comunicacin con Europa, tanto
los puertos peruanos del Pacfico como los fluviales de la Montaa.
Iquitos, el gran centro comercial peruano sobre el Amazonas, situado
en el corazn de la selva, est unido al viejo continente por una
lnea de trasatlnticos que hacen el viaje directo desde Iquitos hasta
Liverpool, con escala en Manaos, Par, Lisboa y el Havre.

Gracias a la fundacin de la compaa peruana de vapores, cuyas naves
rpidas hacen el recorrido del Callao a Panam y escalas en cuatro
das, puede hoy hacerse el viaje de Lima a Londres o Pars, va
New-York, en diez y nueve das, en magnficos vapores que ofrecen todo
gnero de lujosas comodidades.

El Per dispone en la actualidad de treinta y cuatro lneas frreas
en explotacin, una de las cuales, la de Moliendo a Puno, atraviesa
todo el territorio de la Repblica de Oeste a Este, empalmando con el
ferrocarril boliviano de Guaqui a la Paz, mediante la lnea peruana de
vapores del lago Titicaca que hace el trayecto de Puno a Guaqui. Siendo
particularmente notable la lnea frrea del Callao a la Oroya y Cerro
de Pasco, por ser el ferrocarril ms alto del mundo, y ser una obra
maestra de ingeniera. Actualmente estn en estudio o en construccin
ocho nuevas lneas, de las cuales dos son de penetracin: la de Paita
al Maran y la de Oroya al Ucayali.

La red telegrfica alcanza una extensin de 11.381 kilmetros, que pone
en comunicacin los puntos ms extremos de la costa y de la sierra con
la capital, empalmando en las fronteras con los telgrafos bolivianos y
ecuatorianos. La Montaa est servida por telegrafa inalmbrica, que
pone en comunicacin directa a Iquitos con Lima. Actualmente se est
construyendo en esta ltima ciudad una estacin inalmbrica, capaz de
comunicarse con Iquitos, prescindiendo de las estaciones intermedias,
en una distancia en lnea recta de 1.022 kilmetros.

Pronto se construir tambin una red inalmbrica en la parte meridional
de la Montaa. Es bueno recordar que el Per ha sido el primer pas
que ha establecido la comunicacin por telegrafa sin hilos a grandes
distancias, a travs de las selvas y de altas montaas. Las lneas
telefnicas interurbanas tienen una extensin de 791 kilmetros.

El Per no es, propiamente hablando, un pas manufacturero; tiene,
sin embargo, fbricas de tejidos de lana y de algodn, de ladrillos
y cermica, de papel, de sombreros, etc., as como grandes usinas de
fuerza elctrica.

Intelectualmente, el Per ha alcanzado un desarrollo, en concordancia
con su tradicin de alta cultura en el continente. En la poca
colonial, Lima era el centro intelectual y universitario de
Sud-Amrica, en la que su hegemona, en tal sentido, era indiscutida.
Hoy, sus cuatro universidades, sus escuelas especiales de ingenieros
de minas, de ferrocarriles y electricistas, de agronoma, de medicina,
de comercio, artes y oficios, normales de maestras y maestros; sus
mltiples instituciones literarias y cientficas, entre las que se
destacan el Ateneo de Lima, la Sociedad Geogrfica, el Instituto
Histrico y otras, dan gran impulso a los estudios cientficos y
literarios. Numerosos son los hombres que se han distinguido en todos
los ramos del saber humano. Muchos de aquellos hombres han sido
estadistas eminentes. Como hombres representativos de la mentalidad
del Per moderno y contemporneo, se pueden citar, como jurisconsultos
egregios, a Jos Gregorio Paz Soldn, a Francisco Garca Caldern,
autor del monumental Diccionario de la Legislacin peruana; en las
ciencias mdicas y naturales, a Hiplito Unanue y Sebastin Barranea;
como historiadores, a Mariano Felipe Paz Soldn, autor de la historia
del Per independiente y de la guerra del Pacfico, y Manuel de
Mendiburo que escribi el Diccionario histrico-geogrfico del Per
colonial; a Flix Coronel Zegarra, investigador paciente y autor de
monografas histricas de mucho mrito; a Eugenio Larrabure y Unanue,
presidente del Instituto Histrico del Per e individuo de la Academia
de la Historia de Madrid; a Jos de la Rive Agero, crtico de alta
cultura y de gran erudicin. Su diplomacia se ha honrado con Pando, el
renombrado publicista de Derecho Internacional, con Wiesse, miembro
del Instituto de Derecho Internacional en Bruselas. La lista de sus
literatos y poetas sera interminable, pero entre muchos brillan
Corpancho, Pardo y Aliaga, Segura, Luis Benjamn Cisneros, Jos Glvez,
el vibrante Gonzlez Prada, y los de universal renombre en tierras
de lengua castellana, que hoy sostienen la gloria literaria del
Per, as el ilustre y benemrito anciano, autor de las tradiciones,
Ricardo Palma y el renombrado Jos Santos Chocano. Cultivadores de las
ciencias filosficas ha habido, como ese joven cerebro privilegiado
que brilla aqu en Pars mismo en los centros de Filosofa, y que ha
escrito sobre el Per contemporneo un libro hermoso y sapiente: me
refiero a Francisco Garca Caldern y Rey; Mariano H. Cornejo, orador,
diplomtico y filsofo, cuyo tratado de psicologa, traducido del
francs, ha obtenido brillante acogida en el Continente; como pintores
han sobresalido a mediados del siglo pasado, adquiriendo un nombre de
primer orden, Montero, Merino, Lazo y Surez, y ms recientemente, Vaca
Flor, Hernndez, Astete, Jimnez y Castillo.

Las damas, entre sus flores de graciosa belleza, han tenido tambin
flores de intelectualidad. Actualmente, en Europa, la seora Aurora
Cceres justifica los lauros de sus antiguas compatriotas ilustres.

Y el Per, para concluir con un heroico recuerdo, ha tenido en el siglo
XX su Icaro: Chvez.




CHILE

[Ilustracin]


Quien escribe estas lneas ha habitado por algn tiempo en pas
chileno, hace ya bastantes aos, y conserva el recuerdo de una tierra
bella y de una gente altiva y cordial. Chile ha sido, desde antao,
tenido como una repblica seria, laboriosa y culta, y despus de la
guerra con el Per y Bolivia, como el pueblo ms militarizado de
Amrica. Tuvo, antes que otras de nuestras potencias, el tino de buscar
o facilitar el acercamiento y relaciones con las otras repblicas del
Pacfico, hasta la Amrica Central, ya estableciendo representaciones
diplomticas y consular, ofreciendo becas, o enviando oficiales de su
ejrcito como instructores, de suerte que la influencia y la simpata
chilenas han sido preponderantes en muchas de esas naciones, por lo
menos hasta hace pocos aos. Intelectualmente tuvo tambin cierto
predominio en los estudios de ciencias poltico-sociales, con un Bello
y un Jos Victorino Lastarria. El cdigo civil chileno ha sido muy
tenido en cuenta en aquellas legislaciones hispano-americanas.

En Europa, Chile ha sido estimado con gran consideracin, en toda
poca, por el propsito que mantuvieron sus gobiernos, cualesquiera que
fuese el partido imperante, de sostener el crdito chileno en todos
los mercados, principalmente en Inglaterra, centro de sus grandes
operaciones financieras, por la dignidad tradicional de sus hombres
pblicos, por la superioridad de su experiencia martima, por la
cordura y sentido prctico de sus clases superiores, y por la virilidad
de su raza. El carcter chileno en el continente, est claramente
definido.

La larga espada de tierra que se extiende desde el Sama hasta el cabo
de Hornos, entre el Pacfico y los Andes, es, segn los ltimos datos
publicados en nutrido libro del ministro de Guatemala D. Eduardo
Poirier, de unos cuatro mil doscientos treinta kilmetros de longitud,
y de una anchura que vara entre ciento setenta y cuatrocientos.
Territorio cubierto en gran parte de valles y alturas, de orografa
variada, contiene desde el desierto hasta la tierra feraz. Se basa
en una copiosa y rica entraa minera. All se encontrara el siglo
pasado el famoso antro de Chaarcillo, en Copiap. Antes que ningn
pas americano, produjo Chile vinos excelentes. Especialmente en los
valles de Copiap, Huasco y Coquimbo, el cultivo de la vid y de sus
variedades, anlogas a las de Europa meridional, ha alcanzado una
perfeccin comparable tan slo a la excelencia del producto. De l
obtienen exquisitos vinos de Oporto y de Jerez y las afamadas pasas
de Huasco. Tal dice el citado Sr. Poirier en su obra sobre _Chile
en 1910_. En la parte central triunfa la agricultura. Aconcagua y
Santiago, provincias ricas en vias, dan burdeos y borgoas parecidos
a los franceses. Hay en el Sur maderas, pesqueras y ganados. El
Norte posee los tesoros, nicos en el mundo, del salitre y los de su
subsuelo. La fauna y flora han sido objeto, con sobrada razn, de
los estudios de esclarecidos naturalistas del pas y del extranjero.
Sus termas son clebres y numerosas. El clima es vario en tierra tan
extensa. El comodoro Byron, to del poeta, dice en sus memorias: El
clima de Chile es, segn creo, el ms hermoso del mundo. Lo que sus
habitantes llaman invierno no dura ms de tres meses, y aun esta
estacin es sumamente benigna. El ingeniero belga M. Louis Cousin,
ha hecho este resumen halagador y optimista, dirigindose a los
chilenos: La Providencia os ha favorecido con lujosa holgura. Por
un lado, cuatro mil kilmetros de costa os abren la ruta hacia los
dems continentes. Por otro lado, la maravillosa cordillera de los
Andes, fiel y seguro centinela de la frontera oriental, constituye a la
vez un inmenso condensador de las nubes, que os tributa la frescura,
tan agradable en las noches de verano, un acumulador gigantesco de
la energa solar sin medidas, capaz de suministrar gratuitamente una
fuerza inconmensurable; un depsito inagotable de agua, fertilizando
vuestros campos con un funcionamiento automtico tan admirable, que
cuando ms arde el sol mayor caudal llevan los canales de regado.
Y como si lo que est a la vista no fuera bastante para estimular a
los habitantes al trabajo, la cordillera encierra en su seno riquezas
inagotables: do quiera que penetre el minero saca minerales valiosos,
desde el hierro hasta el oro. Ms todava: el carbn, considerado como
el pan de la industria, abunda en Chile, sus yacimientos reconocidos
corren desde Punta Arenas hasta cerca de Santiago. Sin embargo, su
extraccin alcanza apenas al cincuenta por ciento de lo que consume el
pas. Cierto, excelente pas para el trabajo, para la industria y la
vida comercial. Con la apertura del Trasandino, una nueva puerta da
entrada mayormente a nuevos elementos de prosperidad.

La indmita cruza de potros espaoles en vientres de Araco, segn la
frase grfica de Vicua Mackenna, gracias a los buenos gobiernos, y sin
lo que podra llamarse necesidad de la tirana en otras partes, ha ido
a la civilizacin por medio de la paz.

Chile se ha sustentado en la preponderancia ordenada de su lite, en
el advenimiento de una aristocracia directiva y un pueblo hondamente
posedo del orgullo de su nacionalidad. La mestizacin amaciz la fibra
del pueblo, que ha conservado la indomabilidad del araucano; arriba
perdura lo que lleg con la sangre vasca principalmente, lo cual es
decir que no es difcil encontrar maestros de tenacidad y profesores de
energa.

Su historia est llena de pginas heroicas, y la gratitud nacional ha
levantado monumentos a los hroes y creadores de la patria. El general
Jos de San Martn se perpeta en bronce en Santiago, como en Buenos
Aires y en Lima.

Chile ha tenido un foro y un parlamento ilustres. Su evolucin
progresiva ha producido los mejores resultados, a pesar del
sangriento intermedio de una revolucin, cuyo ltimo acto trgico,
principalmente, causara en todas partes una impresin profunda.

En la psicologa del chileno prima el nimo de empresa, y, como lo
observa el citado Sr. Poirier, el afecto en el hogar, la hospitalidad
en la vida social, el desprendimiento. Hay en l cierta sequedad,
cierta rudeza, que son muy poco latinas. Una vez que se penetra en su
amistad, se est seguro de ella. Es sabido que se ha llamado a los
chilenos los ingleses de la Amrica del Sur. Y hay en verdad puntos
de comparacin que dan propiedad a tal decir. Sobre todo, ambas son,
Inglaterra y Chile, discpulas del mar. Su soldado tiene fama de
bravo y tambin de cruel. El obrero es resistente, como pocos, mas
se quema en el alcohol, a punto de que gobernantes y legisladores se
han preocupado de ello. La falta del espritu de economa que se ha
lamentado en l, hse corregido mucho, segn los recientes balances
de la Caja de Ahorros. En las familias pudientes y de estirpe, se ha
corregido la abundancia del doctor con la frecuencia del ingeniero
y del gentleman-farmer. Y en cuanto a la beldad femenina, hay dos
testimonios de marca. La frase del rey francs Luis Felipe al ministro
de Chile:--Decidme, Cazotte, acaso en vuestro pas es todo tan bello
como vuestra mujer? Si es as, os felicito!; y el admirado busto de
dama, de Rodin, en el museo de Luxembourg.

En un libro que public har unos dos aos el prncipe de Orlans
Braganza, se leen estas lneas: El presente es la crisis, y los
nuestros lo deploran. Cunto habran querido mostrarnos un Chile
diferente: el Chile prspero anterior al terremoto y la revolucin
anti-balmacedista, el Chile de la poltica desinteresada y del cambio a
18 peniques, festivo bajo su sol primaveral; o bien a este mismo Chile,
tal como ser dentro de diez aos, cuando las reformas hayan hecho su
labor. Se equivocan. Es en estos momentos de evolucin violenta como
la actual, que un pas acredita las reservas de energa que dormitan
en l durante los perodos de prspera mediocridad. Atraviesa Chile
ahora la edad ingrata, ha crecido demasiado deprisa, pero esta crisis
de desarrollo es, en s misma una prueba de vitalidad. Chile es un
pas eminentemente dominador, ha nacido para eso; le es indispensable
la accin que impulsa a la conquista; tiene el orgullo de la fuerza.
Slo le falta conocer el arte de saber utilizar esta fuerza, aunque
es de esperar, o de temer, que este arte lo adquirir totalmente
por la experiencia. En este momento, la antigua armadura, demasiado
estrecha para abroquelarle, cruje por todas las junturas, sintese ya
a las nuevas ideas tomar cuerpo, precipitarse la evolucin. Dentro
de algunos aos se habr Chile asimilado los ritmos de la existencia
moderna de las naciones, y fcilmente reconquistar el tiempo que
su largo aislamiento y letargo criollo le han hecho perder. Por
los decir prncipe, estos enxiemplos buenos no estn mal, en el
desarrollo de un propsito imperialista y combativo. Mas el porvenir
de Chile, como el de todas las naciones de nuestra Amrica, est en la
paz. Seguramente una paz armada que asiente el equilibrio. Una alta
personalidad de la Armada chilena, interrogada ltimamente sobre la
construccin de acorazados, ha manifestado que tarde o temprano ha de
producirse una entente entre la Argentina, Brasil y Chile. Debemos,
dijo, acordar de quedar en igualdad de derechos y fuerzas semejantes a
estas dos repblicas.




BRASIL

[Ilustracin]


Tierra de luz, de poesa y de riqueza, tierra prometida para el trabajo
y la energa de los hombres, fu bien llamada Canan por uno de sus
preclaros escritores. Todo all es encanto y lujo de la naturaleza,
de tal manera, que los viajeros que por primera vez visitan pas tan
sealado y singular sobre la tierra, se dira que sufren como un
deslumbramiento, por cielos, aguas, bosques, paisajes que se juzgaran
ilusorios, y en donde se muestra la gracia y la potencia del universo.
Los mismos insectos,--dice el gran argentino Sarmiento, hablando
del Brasil--son carbunclos o rubes; las mariposas, plumillas de oro
flotantes; pintadas las aves que engalanan penachos y decoraciones
fantsticas; verde esmeralda, la vegetacin; embalsamadas y purpreas,
las flores; tangible, la luz del cielo; azul cobalto, el aire; doradas
a fuego, las nubes; roja, la tierra; y las arenas entremezcladas de
diamantes y rubes. Toda expresin, por hiperblica que parezca,
no sobrepuja a la realidad, tratndose de este pas que contiene
tantas cosas enormes, tantas cosas que parecen de fbula. Una riqueza
imponderable de minerales; una variedad infinita en la flora y en la
fauna; la baha ms bella y el puerto ms bello del mundo, y el ro
Amazonas, el Ecuador movible, inmenso mar dulce, el ms grande y
admirable de los escenarios soados para la epopeya. Son una extensin
territorial de 8.497.940,6 kilmetros cuadrados, que representa 1/15
de la superficie total del globo y 1/5 del Continente Americano, con
una extensin en el Ocano Atlntico de 1.351 leguas. Limita con todos
los pases de la Amrica del Sur, con exceptacin de Chile, y los
veinte estados y el distrito federal que lo constituyen, si alcanzasen
la densidad de poblacin de Blgica, podran contener en su conjunto
la totalidad de los pobladores actuales del planeta! Los rboles ms
corpulentos--dice el escritor chileno Clemente Barahona Vega, a quien
seguimos en estas anotaciones,--las plantas ms vistosas, las yerbas
ms medicinales, las flores ms bellas, los arbustos ms raros, se
encuentran ah con profusin. La vegetacin ostenta por doquiera una
lozana, un lujo que pasman al espectador, siendo incontables las
maravillas y curiosidades que ofrece. El cedro del Amazonas alcanza
la altura de ochenta y dos metros, y diez de dimetro. Abundan los
castaos de cinco metros de dimetro y cincuenta y cinco de alto.
La _Victoria Regia_, flor colosal y magnfica, crece en tal grado
que uno de sus ptalos constituye por s solo la carga regular de un
peatn. Para qu hablar del rbol del pan y de la leche, del rbol
de la goma y de la cera, que parecen concentrar en si la mitad de
las propiedades del reino vegetal? Conforme al estado actual de la
ciencia, los reptiles del Brasil representan un poco ms de 1/12 del
total de la tierra entera; contiene ms de cincuenta clases de culebras
y serpientes, algunas boas de 20 metros de largo, y doce de ellas
venenosas, siendo las ms terribles las vboras. Entre sus mamferos
se distinguen el tapir, el armadillo, el de mayor tamao en Amrica,
y el hormiguero, que prestan utilsimos servicios para el exterminio
de las hormigas y otros bichos que amenazaran la habitabilidad del
pas en ciertas partes. Hay una infinidad de loros del ms brillante
y atrayente plumaje, por lo cual, en los primeros tiempos, se llam
_a terra dos papagaios_; y de insectos, desde el cocuyo luminoso
y la mariposa de vivaces y mltiples colores, hasta el mosquito
zumbn y terrible que bulle por miriadas, y de monos y macacos. En
cuanto a voltiles, segn el doctor Goeldi, hospeda casi 1/6 de todas
las especies de aves del globo. Se conocen ms de mil ochocientas
variedades de peces en los ros y en los lagos. Agassis afirm que
tan slo en una pequea laguna cerca de Manaos, se descubrieron 200
distintas, en tanto que todos los ros de Europa, desde el Volga hasta
el Tajo, nutren nada ms que 150 especies. Llaman la atencin, el
_pirarucia_ del Amazonas y el _rubin_ del San Francisco, en condiciones
anlogas al bacalao, y el _pirahna_, de 35 centmetros de largo, y tan
corajudo, que se bate con los aligatores y las boas. La caza de la
tortuga es ocupacin muy lucrativa en los estados de Par y Amazonas;
en ese ro gigantesco, con su legin de doscientos afluentes, pululan
en espeso cardumen, viven los caimanes, y hay dos mamferos acuticos,
el _manati_ o vaca marina y una calidad de delfn, el _ugara_ o _boto_
del indio, que ocupa largo espacio en la imaginacin del pueblo, que se
cree que canta, como la sirena antigua, y con su canto seduce. Ay de
la doncella que lo oye cantar en noche de luna!

La raza autoctona est dividida en cuatro naciones, distintas
unas de otras por sus mitos, su lenguaje y costumbres: _a_) los
_tupys-guaranys_, diseminados, y con varias denominaciones locales
en la zona del pas por ellos ocupada, de Sur a Norte y del litoral
atlntico a _Hinterland_ brasilero; _b_) _los tapuyas_ o _ges_, feroces
cazadores que opusieron resistencia a la civilizacin; enemigos
traicioneros de los blancos, y genricamente llamados _bugres_,
habitantes de la altiplanicie del Este, enemigos de los _tupys_ y
_caribes_; _c_) los _maipures_ o _nu-aruaks_, pescadores fluviales,
del Noroeste; y _d_) los _carabybas_, _caribes_ o _carabas_, en el
alto Amazonas y regin de las Guayanas, originarios del Brasil. Se
reconocen, adems, otros tres grupos generales, etnogrficamente
clasificados como ramas aparte; los _carirys_, los _waitakas_ y los
_panos_. La poblacin selvcola, a la llegada de los portugueses,
podra fluctuar entre un mnimum de dos y un mximum de cuatro
millones. La introduccin del negro se inici con la carta regia de
29 de Marzo de 1559, que otorgaba facilidades al trfico del Congo,
y con la celebracin del primer contrato para la introduccin de
etopes, suscrito en 1563 entre el gobernador Carioca Correira de S
y Juan Gutirrez Valerio. El negro ha sido un elemento de muy grande
importancia en el Brasil. El elemento africano, en contacto ntimo
con nuestra familia y cruzndose ampliamente en todo el pas, forma hoy
con los otros dos, el tupy y el portugus, la nacionalidad brasilera,
dice un autor. Ultimamente, ha habido mucha inmigracin europea. Segn
datos oficiales de hace unos dos aos (1910), la poblacin est de este
modo dividida: italianos: 1.300.000; portugueses: 800.000: alemanes:
300; espaoles: 100.000; polacos: 80.000; franceses: 10.000; ingleses:
5.000; norte-americanos: 500; de otras nacionalidades: 110.000. Nmero
de indios mansos: 450.000; de indios bravos: 350.000; de negros puros:
300.000.

La potencialidad econmica del Brasil es de las ms extraordinarias.
Calclase que posee una superficie de 840.000.000 de hectreas;
8.000.000 de terreno cultivado y 52.000.000 de floresta, quedando
780.000.000 de terreno inculto. Se calcula que puede contener hasta
30 millones de cabezas de ganado bovino, caballar y mular. El trigo
y el centeno dan un rendimiento doble o triple del de Europa y Asia,
particularmente en Ro Grande do Sul, que en el siglo XVIII fu el
granero de Estados Unidos, Repblicas latinas y Cuba. De las 40
variedades de mijo se obtiene desde 150 hasta 400 por uno. La caa
de azcar, que constituy la principal industria hasta la llegada del
caf, ste, el algodn, el tabaco, la yerba mate, el cacao, el lino,
la cebada, el ail, han adquirido un desarrollo asombroso. El cauch
es uno de los productos de las selvas que ms influencia ejercen en
la vida econmica del pas. Hasta 1861, el Brasil ocupaba el segundo
lugar entre los productores de _borracha_ del mundo entero; hoy es sin
disputa el primero. En lo que se refiere a las industrias fabriles,
una de las que han prosperado ms es la de los tejidos de algodn,
lana, y seda. En 1897 haba 50 de stas. En cuanto a los diamantes, una
compaa inglesa, duea desde 1830 de las Minas de Morro Velho, aplica
la electricidad para todas las operaciones del beneficio, y obtiene
una entrada mensual de 25,000. El _Etoile du Sud_, hallado en 1853,
pesaba en bruto 254,5 quilates, y tallado, con sus facetas cambiantes y
deslumbradoras, 125 quilates y medio; el _Diamante de Dresde_, en 1857,
tena un peso de 117,5 quilates antes de pulirlo, y despus, 63,5. Los
dos estn en poder de un prncipe de la India, y fueron adquiridos en
1.200.000 pesos el primero, y en la mitad de este precio el segundo.

El movimiento aduanero, siempre refirindose a datos de 1910, es como
sigue: _Exportaciones_: 799.670.295 pesos _mil reis_ o sea 53.059.480.
_Importaciones_: 499.286.976 pesos _mil reis_, o sea 33.204.041.
_Saldo a favor_: 300.383.319 pesos _mil reis_, o sea 19.855.439. La
_Deuda Interior_ es, en en plizas, ttulos de renta: 552.476.600.
La _Deuda exterior_: Emprstitos diversos, con un valor total de
69.608.357 libras esterlinas, que representan en papel moneda al cambio
de 15: por _mil reis_, 1.113.733.712 pesos. Total: 1.666.210.312 pesos
_mil reis_. Siendo la poblacin del Brasil de 22.000.000, se deduce que
la deuda que gravita a prorrata sobre cada habitante es de 75,73 pesos
por _mil reis_.

La Repblica se inici--dice en su citada monografa Barahona
Vega--con una junta provisoria de Gobierno, presidida por el mariscal
da Fonseca y compuesta de siete miembros ms Benjamn Constant, Ruy
Barbosa, Quintino Bocayuba, Edmundo Wanden Kolk, Aristides da Silveira
Lobo, Manuel Ferraz de Campos Salles y Demetrio Nunes Ribeiro, las
ms elevadas personalidades representativas del movimiento que haban
sido elegidas por los autores de la revolucin republicana, como brazo
de la idea. La preocupacin especial de la Junta de Gobierno fu
dictar la nueva Constitucin, la cual tuvo una prolongada gestacin
en el Congreso Nacional. Por fin, en una sesin solemnsima, el 24 de
Febrero de 1891, en el viejo palacio de los emperadores, transformado
triunfalmente en anfiteatro de una convencin republicana se hizo
la promulgacin del nuevo Cdigo Fundamental del pas. El Mariscal
da Fonseca soldado de alma brava y sencilla result electo por el
Congreso, y al siguiente da, Presidente Constitucional, hasta el 15
de Noviembre de 1894; pero por el golpe de estado del 5 de Noviembre
de 1891, que fu mal visto de la nacin, resign el mando, veinte das
despus, en el Vicepresidente electo, Mariscal Floriano de Peixoto.
Cumplido el perodo presidencial de da Fonseca por el Vicepresidente
Peixoto, subi al poder el doctor Prudente de Moraes Barros. Con la
exaltacin de este ciudadano, sube con l el civilismo a la alta
direccin de la Repblica.

La evolucin no poda ser ms eficaz ni ms rpida. Dos Gobiernos
militares con un perodo de dictadura, haban dado pie a ciertas
tendencias hacia el militarismo sectario; pero el primer gobierno
civil que tom el poder acab con ellas. Para esto hubo que cerrar
por tiempo indefinido la Escuela Militar, y se cerr; hubo que
destruir la escuadra, y se deshizo. El mrito histrico de aquellos
hombres fu saber ver con claridad en la confusin de los sucesos y de
los das, y proceder a asegurar la suprema conquista con abnegacin
y energa. El 15 de Noviembre de 1898 recibi su investidura de
jefe del Estado el doctor Manuel Ferraz de Campo Salles, y sin ms
interrupcin que la brevsima del 19 de Octubre al 8 de Noviembre de
1900, en que fu subrogado por el Vicepresidente, doctor Francisco de
Assis Rosa e Silva, continu consagrando sus desvelos de estadista
a la ejecucin fiel del programa de reconstruccin de las finanzas,
sin salirse un punto de esta lnea de conducta. Para la magistratura
suprema, en el siguiente perodo de 1901 a 1906, favorecieron los
sufragios del pueblo, para Presidente, al doctor Francisco Rodrguez
Alves, que no deleg el mando un solo da, y para Vicepresidente al
doctor F. Silviano de Almeida Brandao. El Presidente Rodrguez Alves
dedic sus ms tesoneros esfuerzos al saneamiento, transformacin y
embellecimiento de la ciudad de Ro Janeiro, y mejoramiento de los
puertos del pas. El 15 de Noviembre de 1906, el Vicepresidente en
ejercicio, doctor Alfonso Augusto Moreira Penna, pas a ejercer la
Presidencia de la Repblica, y a llevar a la prctica, de un modo
sostenido, el programa de poblacin y viacin del pas y la difusin
de la enseanza, que haba sido la hermosa y sincera plataforma de
su candidatura presidencial. Por la muerte de este hombre de estado
sucedile el doctor Nilo Peanha, que sigui estrictamente el mismo
programa. Por ltimo, fu electo, con aplauso general, el pundonoroso
Mariscal Hermes da Fonseca, quien es un esclarecido jefe del Ejrcito,
Exministro de la Guerra de la Administracin anterior, y personalidad
de rasgos enrgicos y francos, y de altas y atrevidas vistas
patriticas.

Alma y certero brazo director de las relaciones internacionales, fu el
recientemente fallecido barn de Ro Branco, cuya desaparicin ha sido
lamentada en todas partes. Puede decirse que, por su tacto y pericia,
lleg a ser el primer estadista del continente. Digno heredero de su
ilustre padre, aument an ms el brillo de su nombre.

El Brasil intelectual es de una fuerza e intensidad dignas de mayor
fama en el mundo. La lista de sus hombres eminentes llenara ms de
una pgina nuestra. Bsteme con citar a Joaqun Nabuco, Ruy Barbosa,
Machado de Assis, Joao Ribeiro, Jos Verisimo, Araripe Junior, Taunay,
Graa Aranha, Galvao, Olavo Bilac, y tantos otros dignos de figuracin
en cualquier nacin europea. Su prensa, con rganos como el _Jornal do
Comercio_ y _O Pais_, es de un gran prestigio. Y Ro y Sao Paulo, gozan
de un atractivo y de una celebridad ya mundiales. Bello, soberbio,
opulento pas!




URUGUAY

[Ilustracin]


Desde los trabajos de Azara hasta las impresiones y datos publicados
por diferentes viajeros en pocas recientes, muchos son los libros
en donde pueden conocerse la geografa, la historia, las riquezas
y el progreso material y moral de la repblica del Uruguay. Una
obra monumental fu publicada en 1910, en Montevideo, por el Sr. D.
Carlos M. Maeso, en la cual se contienen variadsimas y detalladas
informaciones. Se titula tal libro _El Uruguay a travs de un siglo_,
y en l se ve la creciente y brillante transformacin, que, a pesar
de las agitaciones polticas y luchas guerreras, ha hecho del pas
oriental un plantel de civilizacin y un emporio de trabajo.

He all una tierra amable, feraz, con el encanto pintoresco de
Amrica, sin muchos de los inconvenientes de otras regiones, y en
donde los habitantes, con un afn continuo desde la consecucin de su
independencia, han procurado, en las disciplinas de la paz, y aun
a travs de las bregas de las revoluciones, constituirse una patria
digna de haber realizado, segn la palabra de Anatole France, un tipo
superior de civilizacin.

Qu importan las fiebres del crecimiento, si se llega con vitalidad
y empuje al libre desarrollo de un pueblo viril y brillante? Pues hay
que advertir la bella aureola de romanticismo nacional que han tenido a
los ojos extraos, tierras de lucha, gloriosas y legendarias, como la
Grecia moderna en el continente europeo y el Uruguay en la Amrica del
Sur.

Uruguay, tierra de herosmo. Es ciertamente, en su historia, una
distintiva, entre las repblicas de nuestra Amrica, que han sido,
en sus esfuerzos por personalizarse en el coro de las naciones,
tierras de herosmo. Es usual y fcil en el viejo mundo achacar un
exceso de primitivismo y una irremediable propensin a los conflictos
sangrientos, y a las revueltas intestinas a nuestras democracias;
se nos ha juzgado, dice el autor uruguayo que he citado, con un
criterio especial, que no es el criterio humano que ha presidido el
juzgamiento de los hechos fundamentales a que ha obedecido la evolucin
sufrida por las naciones europeas para llegar a la hora y al estado
presentes. Nosotros habremos pasado por pruebas dolorosas para fundar
principios de libertad y justicia, implantar la democracia triunfante
y consolidar el derecho propio y el ajeno; pero esas pruebas no han
tenido la intensidad terrible y feroz que para alcanzar idnticos
fines han sufrido Estados europeos que figuran al frente del avance
civilizador de esta poca; la sangre que han derramado las revoluciones
americanas forman un msero arroyuelo comparado con los mares de sangre
que se han vertido en Europa para satisfacer ambiciones de dspotas,
o alcanzar la libertad apetecida. Nada ms fuerte en razn, y es el
hecho que algunas de esas repblicas, entre las cuales se encuentra el
Uruguay, estn, en muchas de las ventajas de la civilizacin y de la
humana cultura, a la par de las naciones principales de Europa, y aun
llevan la delantera a otras. Cierto que lo que aqu se ha amalgamado en
centurias, all se ha improvisado en lustros.

Los uruguayos se enorgullecen con justicia de la hermosura de su suelo,
de la riqueza que se encierra en l, del encanto urbano de esa joya de
capital que se llama Montevideo, en donde al par que las actividades
del negocio, florece la intelectualidad y se estimula el estudio, del
que es _le morceau le plus digne d'envie, le coin le plus admirable
du Nouveau Monde par sa topographie, par son climat, par sa gologie
et son hidrographie, par sa fertilit_; como escribiera, ha tiempo, un
sabio y eminente francs. Y si el estado actual de esa repblica es
en extremo floreciente y envidiable, su futuro, cuando la inmigracin
aumente, al ser ms conocidos los veneros de prosperidad y las fuentes
de labor proficua que all esperan brazos y voluntades, su futuro,
digo, es de un engrandecimiento y esplendor incalculables.

Muchas son las maravillas con que la naturaleza ha ornado el pas
oriental, descriptas por notorios escritores y reproducidas por el
lpiz, el pincel o la mquina fotogrfica; costas vistosas, montes y
sierras, llanuras extensas en que pastan miles de ganados, paisajes
deliciosos, bellas y fecundadoras corrientes hidrogrficas, fauna
y flora de mucha variedad y exuberancia. Y si en la historia de la
repblica del Uruguay resalta como signo distintivo, segn ya he dicho,
la singularidad heroica--Artigas es un personaje representativo y
simblico--en su vida constitucional se hace admirar un culto, desde
antao sostenido, por la libertad, y un deseo siempre constante de
mejoramiento y de progreso.

Hay en su Carta asegurados derechos y principios de las modernas
conquistas civiles que en otras naciones, a la cabeza de la
civilizacin por muchos conceptos, no han sido todava conseguidos.
As bien pudo asegurar ha tiempo un eminente abogado belga, M.
Stocquart, que el Uruguay es innegablemente, desde el punto de vista
del derecho civil, el pas ms adelantado de la Amrica del Sur. Una
de las ltimas y ms plausibles leyes a este respecto fu la nueva de
divorcio, que garantiza la disolucin del matrimonio y deja absoluta
libertad para contraer un nuevo vnculo.

Montevideo, de rtmico y sonoro nombre, es ciudad-presea entre las
capitales hispano-americanas, y se distingue por la modernidad de
su conjunto, por su ambiente de urbana actividad y alegra, y por
la singular beldad de sus mujeres. He de insistir en el cultivo
mental, en el amor y gusto por las especulaciones del espritu, al
lado del movimiento bancario, y del activo laborar de comerciantes y
estancieros. La instruccin pblica uruguaya se encuentra a una notable
altura y se han ido introduciendo en ella las mejoras que en los pases
ms avanzados del globo han producido resultados superiores, esto desde
los tiempos en que Jos Pedro Varela, el Horacio Mann uruguayo
hiciera como el gran argentino Sarmiento, viaje a los Estados Unidos,
y visitara las escuelas norte-americanas; y fu tal su admiracin y
entusiasmo, dice un informe oficial, por los mtodos de enseanza que
vi aplicar en ellas, a la organizacin a que estaban sujetas, que se
resolvi a dedicar todas sus energas al estudio de las ms acreditadas
obras pedaggicas, y al anlisis de los mltiples problemas relativos
a la enseanza. Sorprendido a la vista de las instituciones polticas
y sociales del pueblo que visitaba, fascinado por el carcter de la
prensa, la libertad de los tributos, la organizacin de los partidos,
su sistema electoral y el funcionamiento de todos los resortes de
la administracin pblica, crey descubrir la base de todo esto en
la educacin del ciudadano, y decidise, una vez que hubo regresado
al suelo nativo, a trabajar con objeto de introducir en ella cuanto
haba visto, respecto de instruccin pblica, y pudiese contribuir a
la regeneracin de la patria uruguaya... Jos Pedro Varela fu un
bienhechor de su pas y su nombre brilla entre los que constelan de
gloria los anales de la Repblica Oriental.

El movimiento comercial, dado el nmero de habitantes, supera al de
otros estados americanos de mayor poblacin, y los productos del pas
encuentran cada da mayor mercado en el mundo. Somos, escribe el Sr.
Maeso, actualmente, uno de los pueblos ms comerciales de Amrica,
pudiendo ostentar con legtima satisfaccin los guarismos de nuestra
actividad en los negocios, porque ellos evidencian que, a pesar de
tener aun poca poblacin en comparacin de otros Estados, superamos
en mucho las cifras de su vida comercial. Baste con sealar que de
1862 a 1868, la importacin y exportacin reunidas, eran de pesetas
109.886.156; y de 1904 a 1908, ha llegado a pesetas 338.009.777. Mucho
tiene que mejorar la agricultura en tan fecundo pas; mas la suma de
lo que por ao produce en este ramo de sus progresos es ya de ms de
noventa millones de francos. Sus lneas frreas tienen un valor de
trescientos setenta y siete millones de francos, su ganadera cuenta
con treinta y siete millones de cabezas. Su porvenir econmico, en
fin, despierta las ms brillantes y legtimas esperanzas. Un notable
ingeniero francs ha manifestado su sentir en estas palabras: El
Uruguay tiene en sus tierras valores incalculables y tiene en sus hijos
excelentes elementos de trabajo, que sabrn aprovecharlo. Es, pues,
un pueblo dueo de su destino.

Montevideo se enorgullece de su esplndido puerto, de sus compaas
de navegacin y salvataje, en que es famoso universalmente el nombre
de Lussich. La red hidrulica uruguaya cuenta con tesoros de hulla
blanca. La ganadera ha logrado un gran adelanto gracias a iniciadores
eficaces como el Sr. Reyles y sus mulos; las riquezas del subsuelo
slo esperan el esfuerzo de las empresas; el inmigrante en pocas partes
encontrar las ventajas que en el suelo del Uruguay.

Y la intelectualidad? Largamente podra escribirse sobre el desarrollo
de la cultura y de la produccin literaria en aquella nacin, desde los
tiempos de la colonia hasta nuestros das. Se ha llamado la atencin
sobre la tendencia a un marcado nacionalismo y al color local. Ms
all, como en todas partes de Amrica en que se habla el castellano,
no ha habido sino dos grandes influencias en el dominio del pensar
y el escribir: la influencia peninsular antao, y la del movimiento
que desde hace algn tiempo ha dado nuevos vuelos y libertades a los
talentos, a la idea, a la creacin artstica. Saludemos los nombres
de Acua de Figueroa, Pacheco y Obes, Berro; a los romnticos del
tiempo de Juan Carlos Gmez y de Magarios Cervantes. Al fuerte Acevedo
Daz, a otros eminentes. Y luego, a los que representan la vitalidad
y la gloria actuales, a la cabeza el conspicuo y alto Rod; a un gran
precursor admirado en su patria y fuera de ella, el noble poeta Juan
Zorrilla de San Martn.

En resumen, la Repblica Oriental del Uruguay es uno de los pases que
con mayor complacencia puede la Amrica latina presentar ante los ojos
del mundo civilizado, y uno de los ms apropiados refugios para los
ejrcitos de inmigrantes que a nuestro continente vayan en busca de
labor y bienestar.




PARAGUAY

[Ilustracin]


Tierra de sol, tierra de pica historia, tierra de leyendas. Lo que
hicieron sus hombres en la guerra terrible, se ha contado a los nios
de Amrica, como las hazaas de los hroes homricos o los cuentos
fabulosos. Porque all se demostr con sangre y muerte, saber de patria
y de sacrificio, quizs como en ninguna parte, y el poeta argentino de
la barba florida pudo cantar:

      Llora, llora, Uruta
    En las ramas del yatay;
    Ya no existe el Paraguay
    Donde nac, como t:
    Llora, llora, Uruta!

Y cuando los nios que quedaron fueron a su vez hombres, ya que no
lucharon con el extranjero, lucharon y luchan entre ellos, como en
otras tierras de nuestra Amrica. Fatalidad!

Y esa regin es bella, ubrrima, digna de los halagos y de los
beneficios del porvenir, si paz y trabajo hubiese en la concordia de
sus hijos.

Leyendo la monografa de Lisoni, se admira el portento de ese suelo
feraz que riegan las corrientes copiosas del Paran y el Paraguay;
sus bosques llenos de rboles preciosos; sus plantaciones de
hierba-mate, verdadera mina vegetal que produce al ao 17.600.000
libras; el _quebracho colorado_ y el _palo rosa_, aparte de otras
maderas preciosas que son tesoros para la ebanistera, y el _rbol del
incienso_ y el _bombax de seda_. Todo lo ms rico, variado y bello que
da la tierra fuerte, hay en aquella Mesopotamia gloriosa del Sur, en
aquel pas mediterrneo, privilegiado por la Naturaleza en el portento
de su flora y en una primavera eterna y saludable. Solamente la cosecha
de tabaco llega a 6.000.000 de libras por ao. La institucin agrcola
oficial trabaja con celo y constancia y anualmente se multiplican los
rendimientos agrarios.

Es grande la exportacin de algodn paraguayo, de larga fibra, tan
estimado en los mercados alemn, holands y britnico. El aceite
de _petit-grain_--zumo de hojas de naranjo--es fabricado en varios
establecimientos destiladores del distrito de Yaguarn. El cultivo del
arroz se realiza con provechoso esmero, y la Sociedad Nacional de
Agricultura otorga premios a los cultivadores del mejor grano.

El negocio pecuario durante los dos ltimos lustros se ha desarrollado
inmensamente, hasta el punto de que ganaderos argentinos y brasileros
han sentado sus reales en el pas, efectuando exportaciones continuas
de tasajo a Espaa, Brasil y Cuba, y de cueros a Europa, donde alcanzan
altos precios.

No obstante los desrdenes revolucionarios frecuentes, los gobernantes
paraguayos se preocupan de estimular la inmigracin, y hay colonias
italianas que han dado excelentes resultados. En la actualidad se
piensa introducir familias asiticas para el cultivo del tabaco, la
caa dulce y el arroz.

En mineraloga no es escaso el Paraguay. Cuenta con minerales diversos,
entre los cuales deben contarse el cuarzo, el caoln, el hierro, el
manganeso, el cobre, el mercurio, y con piedras preciosas como el palo
y la gata.

Segn los mejores clculos estadsticos, el movimiento comercial
paraguayo asciende a 12.000.000 de pesos anuales. En 1907, por ejemplo,
lleg a la suma de 12.233.823 pesos. Todo lo cual indica de manera
indudable que el Paraguay, gozando de paz slida, sus hijos entregados
a la noble labor de la riqueza nacional, podra llegar a un desarrollo
inmenso, aportando producciones cuantiosas al mercado universal.

Hacer que llegue esa hora de concordia y de labor, debe ser la idea
primordial de cada buen patriota en la linda tierra Guaran.

A consecuencia de la guerra espantosa de 1865 a 1870 que desol al
Paraguay, llevndolo a una miseria inaudita, las ciudades y pueblos
quedaron reducidos a escombros, y slo restan de los tiempos de bravura
heroica muy contados edificios. Entre ellos son de recordar, por su
sobriedad y su belleza arquitectnicas, el palacio de Solano Lpez y
la iglesia Catedral de La Asuncin, ciudad la ms ilustre en poca
memorable, cuando fu el centro metropolitano del Sud-Amrica, por su
ruidoso fausto. En los arsenales de La Asuncin se construan barcos,
armas y municiones para la guerra, y ese gran desarrollo industrial
animaba extraordinariamente la capital por aquel entonces, cuyos ecos
ha sabido recoger y eternizar la historia en captulo aparte.

Hoy el Paraguay trata de renacer, como el ave mitolgica, de sus
cenizas y escombros, y en el recuerdo de sus picas desventuras
se levanta en el continente americano, como un ejemplo admirable
de patriotismo. El Paraguay es un ejemplo hoy que el guila yankee
mira hacia el Sur, como orientndose para un vuelo de rapacidad
conquistadora.

Vase lo que una pluma serena--aunque optimista en la
actualidad--escribi sobre el Paraguay, hacindose intrprete de la
nueva era:

Enclavado el Paraguay en el centro mediterrneo de Sud-Amrica,
rodeado de grandes ros, pero apartado de los centros y vas ocenicas
de comunicacin directa con Europa, vise obligado a permanecer muchos
aos como viuda feudal envuelta en sus negras tocas, a la hmeda sombra
de sus terrones.

Lleg, sin embargo, al Paraguay la gran revolucin del siglo; tendi
el progreso sobre la tierra los _rails_ de la ferrova, por aire los
alambres del telgrafo y telfono, y el vapor por sus ros navegables,
y la heroica viuda, cumplido el luto por el fatal destino, abri de
nuevo su pecho a la esperanza, despoj a sus hijos de anticuadas
preocupaciones, ensanch sus estrechas creencias para que entrara en
sus templos la luz de la fraternidad y de la tolerancia, di a fundir
para calderas de vapor el hierro de sus montaas, empleado antes en
campanas, fusiles y caones, compr segadoras y trilladoras para los
colonos, carg los trenes y navos con las producciones naturales
y desarroll la industria y el comercio, que sirven de base a la
prosperidad.

Desde 1870, todo se ha modificado y transformado en el Paraguay
en sentido favorable. El trabajo ha emancipado al pueblo de la
miseria y de la orfandad en que lo dejaron los desastres pasados,
mejorando su condicin moral y social; la riqueza pblica ha aumentado
considerablemente, debido a las mltiples causas econmicas, y
el movimiento general en todas las esferas de la actividad es
en la actualidad superior al de cualquier otra poca pasada. El
desenvolvimiento que adquieren las instituciones de crdito, las
industrias que cada da se implantan, la rpida y creciente valoracin
de la propiedad y la importancia que han adquirido las transacciones
comerciales por sus proporciones, son signos de prosperidad, que
vienen a revelar que existen en el pas grmenes fecundos de vitalidad
que, desarrollados convenientemente, concurrirn a la formacin de la
grandeza futura.

La historia del valiente Paraguay es una epopeya _sui generis_. Pueblo
fundado en condiciones tan especiales como las dispuestas por la real
cdula de 1609, su organizacin fu nica en el Continente.

Dice Lisoni en la monografa:

Los jesutas encargronse de la sumisin de los nativos y de su
conversin al cristianismo. Fundaron ciudades, construyeron templos
y establecieron el rgimen especial de las _reducciones_. Fu tal la
organizacin de las misiones paraguayas y la educacin que daban a
los aborgenes, que no slo desarrollaron enormes riquezas, sino que
tambin cimentaron el poder religioso ms grande que recuerden los
fastos americanos.

Dueos as de ms de 160.000 indgenas, provocaron graves dificultades
a los gobernadores espaoles por fines netamente materiales, hasta que,
cansado el Gobierno central, hubo de disponer su expulsin y la de
todos los dominicos ibricos, en 1767, pasando las misiones a poder de
frailes franciscanos y mercedarios.

La obra de los jesutas vivi mientras ellos dominaron; pues como dice
Hctor Decoud, el edificio social levantado por ellos se desplom con
su salida, dejando slo el triste rastro de una funesta educacin.
Aquellos padres, en lugar de organizar pueblos con aspiraciones a
la libertad y al progreso, formaron esclavos fanticos sin ninguna
iniciativa personal.

Latente ese estado de cosas, llega el instante solemne de la
Independencia, inspirada por Fulgencio Yegros y Pedro Juan Caballero.
Realizse el 14 de Mayo de 1811, sin efusin de sangre, merced a la
energa y decisin de este ltimo, a la adhesin incondicional del
pueblo a la causa emancipadora y a la tentativa del gobernador espaol
para restaurar el rgimen de la colonia, constituyndose la primera
Junta gubernativa de la Repblica con Bernardo de Velasco, como
presidente, y los vocales Gaspar Rodrguez de Francia y Juan Valeriano
Zeballos.

El 18 de Julio del mismo ao, reunida la Asamblea paraguaya, cre
una nueva Junta de Gobierno, formada por cinco miembros: Fulgencio
Yegros, Gaspar Rodrguez de Francia, Pedro Juan Caballero, Francisco
Javier Bogarin y Fernando de la Mora; el primero como Presidente y el
ltimo como Secretario, y dict una serie de leyes relativas a empleos
polticos, civiles y militares, acordndose, en lo que respecta a los
negocios extranjeros, conservar ntimas relaciones con Buenos Aires y
dems provincias confederadas anular el juramento prestado al Consejo
de Regencia y desconocer la Corte de Espaa, y nombrar al doctor
Francia diputado al Congreso General de las Provincias Unidas.

Con motivo de un conato de revolucin instigado por los espaoles y
descubierto oportunamente, hubo de reunirse el 1.^o de Octubre de 1813
el segundo Congreso General, con asistencia de mil diputados electos,
con el fin de ratificar la declaratoria de Independencia, cambiar al
Paraguay el nombre de _Provincia_ por el de _Repblica_ y sancionar
una Constitucin que confiaba el ejercicio del Poder Ejecutivo a dos
magistrados, con la denominacin de Cnsules, que tuvieron el grado de
brigadieres de ejrcito, cuyas obligaciones principales consistan en
asegurar la conservacin, seguridad y defensa de la Repblica, formar
el Tribunal Superior de Justicia, desempear la Comandancia General y
atender a los dems ramos de la Administracin.

La intelectualidad paraguaya es tan contada como distinguida y
vigorosa. Manuel Gondra, Cecilio Baez, Jos S. Decoud, Alejandro
Audivert, Teodosio Gonzlez y otros literatos, poetas pensadores,
constituyen una verdadera _lite_ mental. En el ministerio, en la
ctedra, en la tribuna, en el libro, el pensar paraguayo es eminente.

El alma nativa, propensa al ensueo y enamorada de la gloria, da
campo a los escritores nacionales para ejercer el apostolado de todas
las grandes ideas del arte, de la filosofa, de la patria. El mismo
dialecto Guaran, lengua armnica, melodiosa y sensitiva, revela la
varia intensidad del espritu paraguayo, y es una demostracin de
la grandeza de aquel pueblo. Tal lengua tiene su literatura. Una
literatura llena de brillo y sentimiento, que cuenta con poemas de
vasta inspiracin, en que son alabados dulcsimamente los encantos
naturales: el natural amor, el ro de plata, la flora magnfica.

En el Paraguay se atiende con particular esmero a la instruccin
pblica, y entre sus ms entusiastas y eficaces propagandistas no
es posible olvidar a Arsenio Lpez Decoud, educacionista y escritor
notable; a Enrique Solano Lpez, hijo del mariscal Francisco Solano
Lpez; a Teodosio Gonzlez, doctor en ciencias jurdicas de la
Universidad de Buenos Aires; ni a Carlos Clcena, que asisti al
Congreso Cientfico de Montevideo, en 1901, representando al Instituto
Paraguayo.

Ni hemos de omitir tampoco el nombre de quien ha sido calificado como
el ms brillante de los poetas nuevos del Paraguay: Juan E. O'Leary,
periodista valiente y autor de libros evocadores. Con O'Leary han
contribudo al realce de las letras continentales Ignacio A. Pane,
Manuel Codas, Alejandro Brugada hijo, y otros que en el momento no
recordamos. Todos ellos intelectos meritorios.

No de otro modo puede ser en un pas, en donde lucen figuras como las
que presenta Silvano Mosqueira, en sus _Semblanzas Paraguayas_ que
acabo de recibir, y que me he complacido en leer.

En el prlogo explica Mosqueira: La importancia de una Nacin no se
juzga slo por su riqueza econmica, por los millones depositados en su
tesoro, sino tambin, y muy principalmente, por la cantidad y calidad
de sus hombres de pensamiento.

Luego nos habla de Manuel Domnguez, Cecilio Baez, Blas Garay, Hctor
Velzquez, Manuel Gondra y Juan Silvano Godoy de modo entusistico y
justiciero.

Refirindose a Manuel Gondra, a quien el que estas lneas escribe tuvo
la honra de conocer en la Conferencia Panamericana de Ro de Janeiro,
y de apreciar de cerca sus altas dotes mentales, dice Mosqueira:

Cul es el papel histrico que los acontecimientos sealan a D.
Manuel Gondra en el escenario poltico de su pas? Cul es la
misin que debe desempear un ciudadano colocado a su altura moral y
cientfica?

De hecho, por aclamacin, sin una voz discordante, Gondra es el
jefe intelectual nato de la juventud estudiosa. Goza de un prestigio
slido indisputable, entre el elemento joven. Por razones polticas,
los que pudieran rivalizarle se hallan inhabilitados a disputarle la
preeminencia en el nimo de sus compatriotas.

Estas palabras del Sr. Mosqueira se pudieran llamar profticas, pues el
Sr. Gondra ocup la Presidencia de la Repblica, y ha seguido figurando
activamente en la alta poltica de su pas, despus de la revolucin
que no le permiti llevar a cabo sus ideas progresistas. Actualmente,
despus de concluda la ltima contienda paraguaya, ocupa el Sr. Gondra
el Ministerio de la Guerra. En cualquier puesto que ocupe, ser siempre
el mismo gran ciudadano que procurar el bien de su patria.

Que las conmociones guerreras--de ancestral influencia--tengan
definitivo trmino, y que bajo una bandera de armona--la nacional--,
mediten los bravos paraguayos en el porvenir.




BOLIVIA

[Ilustracin]


Potos, antao, era nombre de fbula,--Clquida, Eldorado, Ofir,--de la
fbula estupenda que impregna de su luz maravillosa todo el Ciclo del
Oro. Fu en una tierra de entraas de oro donde Manco Capac iniciara
una civilizacin; donde las gentes de Espaa destruyeran el imperio
incsico e implantaran su dominio en el alto y bajo Per; donde Sucre
consagrara a Bolvar el pas nuevo que formara despus de la victoria
de Ayacucho.

Es hoy tan slo un recuerdo Potos; mas Bolivia sigue siendo uno de
los pases ms llenos de riquezas de todo el continente nuestro. Pas,
como todos los hispano-americanos, ardido tantas veces por revoluciones
y luchas entre hermanos del propio territorio y de su vecindad, ha
sufrido las inevitables fiebres del crecimiento.

Bolivia,--decame un boliviano de talento y carcter--es el pas
de los contrastes. Y agregaba a tal afirmacin: Su topografa, su
clima, sus producciones, sus monumentos y sus habitantes, constituyen
un conjunto de elementos tan heterogneos, que no parecen que formaran
parte de una sola nacin. Quien ha viajado, no slo por una regin
de Bolivia, sino por todo su territorio, no puede menos de quedar
pasmado ante la multiplicidad de cuadros, a cual ms inconexos y
curiosos, que le presenta este pas. Ya se le ve aplanado por enormes
mesetas que cansan los ojos con su perpetua monotona y que ejercen en
sus moradores una accin achacante que les singulariza por modo muy
particular; ya est erizada por complicadas serranas y cordilleras,
cuyos colosales picachos guarnecidos de eterna nieve, parecen gigantes
embozados en tnicas imperiales de armio, que contemplan en actitud
monoltica la sucesin de los siglos; ya est horadada de valles
profundos y sinuosas quebradas, donde se ven mil accidentes del terreno
como las proyecciones de un cinematgrafo; ya bordado de praderas y
selvas inmensurables, en cuyo seno bulle una vida activa y desbordante;
ya est baado por ros largusimos y lagos misteriosos como el lago
Poop y el legendario Titicaca, que guarda la potica tradicin de
los hijos del Sol. La primera vez que recorr Bolivia de extremo a
extremo, me pareci ir por un pas de ensueo. Vindome en la rida
regin que mira al Pacfico, y ascendiendo a la antiplanicie andina,
sentame hastiado por la uniformidad del panorama que se desarrollaba
ante mis ojos. Aquella sbana terrosa, con su aspecto sepulcral, su
fro, sus brumas, sus espejismos, sus pajonales y su silencio, se me
antojaba detestable. Como el navegante que en alta mar no ve ms que
agua y cielo, yo, perdido en aquel ocano de tierra, no vea ms que
la inmensa bveda azul volcada sobre la inmensa llanura sin color. No
se divisaba ni un arbusto. Yo deseaba ver cuadros ms variados. Tena
la nostalgia de los rboles. La desnudez de la pampa, su serenidad,
su quietud, su mutismo, infiltraban en mi espritu un sentimiento
mortal de desaliento. Aqulla era una regin exnime, maldita. Era
la tristeza hecha tierra. Era la petrificacin de la inercia y de la
austeridad. Y bien! Poco despus me hallaba en el otro extremo de
Bolivia. Estaba, segn mis deseos, en la regin de los rboles. Qu
rboles! Ahora eran gigantescos vegetales sembrados en el suelo, como
soldados en ejrcito sin fin, los que formaban sobre mi cabeza una
bveda verde y fresca, bajo la cual caminaba semanas, das, meses.
Ahora, ya no ms perspectivas limitadas y aburridoras. Yo habitaba en
palacios pictricos de verdor y de perfumes. Y ya no me deprima el
ambiente de la pampa agria y silente. Los rboles, el suelo, el agua y
el aire, eran hervideros de seres, laboratorios de energa, campos de
una batalla fenomenal. Y de los rboles del suelo, del agua y del aire,
brotaba sin descanso la sinfona intraducible de una vida fastuosa y
triunfante. Pero al cabo, esto tambin me cans. El rbol dominador,
desmesurado, omnipotente, lleg a causarme empacho. Me hallaba como en
una suntuosa prisin. Deseaba que mi vista se esplayase en horizontes
ms amplios, como los del altiplano. Y tuve la nostalgia de la pampa.
Y si antes sta me haba hastiado con su aire de tierra muerta, ahora
sentme tambin fatigado con el derroche de vida que vea en mi redor.
Pero cmo escapar? Este mar de verdura se extenda hasta el otro mar,
hasta el Atlntico.

Despus visit otros puntos de Bolivia. Navegu durante largas
temporadas por sus interminables ros, descend a sus hondos valles
y trep a sus vertiginosas cordilleras, y en todas partes continu
admirando lo variado y caprichoso de esta tierra extraordinaria. Todo
se opone en Bolivia; las ubrrimas tierras calientes al desolado
altiplano, el fro al calor, lo bello a lo deforme, lo miserable a
lo rico. Sus mismos habitantes. El bravo y feroz aimar es distinto
del quichua apacible; y ninguno de ellos es asimilable al brbaro
del Noroeste o del Oriente boliviano. Y aun prescindiendo de los
tipos autoctonos, en el mismo elemento criollo se notan profundas
diferencias, como si en l estuviesen marcadas las anfractuosidades y
relieves de su suelo desigual. Las poblaciones constituyen verdaderos
extremos. Santa Cruz, ciudad tropical situada apenas algunos cientos de
metros sobre el nivel del mar, con su calor de zona trrida, rodeada
de una vegetacin lujuriosa y poblaba de gente de tipo marcadamente
espaol, es muy diferente de Oruro, poblacin de clima siberiano,
construida en medio de un desierto, a miles de metros de altura, y
con habitantes en que predomina el tipo indgena. Escalonemos entre
estos dos extremos las dems poblaciones bolivianas, y ni aun as se
darn una idea neta de su variedad. Potos es un pueblo encaramado
sobre una gran serrana, y parece estar trepando hacia el cono
gigantesco de plata y estao, que fu el asombro del mundo. La Paz,
al contrario, est hundida en una hoya, y al verla del borde del
altoplano, hace la impresin de una ciudad acarreada en masa por un
inmenso aluvin, al fondo de un precipicio; y el viajero se admira de
que a nuestros antecesores se les hubiese ocurrido ir a edificar la
ciudad ms populosa de Bolivia en aquel estupendo agujero. A veces,
hasta en un mismo sitio, hay aglomeracin de elementos incongruentes,
superposiciones extravagantes. Lo prehistrico se junta con lo actual.
Las edades se dan la mano. Lo gigantesco e imponente se codea con lo
pequeo y vulgar. En Tihaguanaco, la humilde choza del indio est
adosada a monumentos colosales, extraos, inmemoriales, obra de una
civilizacin desaparecida. Todo, pues, contribuye a hacer de Bolivia
un pas lleno de curiosidades y rarezas. Hasta en su historia se ve la
desproporcin y la incoherencia. Su advenimiento a la vida nacional fu
extraordinario. La misma guerra de la independencia que le precedi,
se caracteriza por el desconcierto con que obraban sus caudillos.
Nadie se subordinaba a un solo plan regular y fijo. Todos obraban por
su cuenta y riesgo. Y sin embargo, con elementos tan variados, se
ha formado esta nacionalidad. He aqu la razn de que Bolivia sufra
mayores dificultades que otras naciones para llegar a su definitiva
constitucin. El trabajo de integracin de sus diversos componentes
est an por hacerse. La unificacin en Bolivia, empezando desde lo
fsico, es ms difcil que en otros pases de estructura ms homognea
y sencilla. Esos pases con amplia salida al mar, y que constituyen,
agregados a los que es fcil el acceso de la ola inmigratoria, de la
industria y del comercio, es lgico que se adelanten a este pueblo
mediterrneo, que metido entre sus montaas, pampas y selvas de
corte gigantesco, tiene que desarrollar una suma de esfuerzo mayor,
proporcionalmente, que aqullos para ir por el mismo camino. En
realidad, es ms bien sorprendente que este pas, hecho con elementos
telricos y humanos tan contradictorios, aun se mantenga en pie. Quiere
decir que acaso posee energas latentes, aunque dispersas, que le
sostienen. Falta que esas energas se fundan y formen un solo bloque,
capaz de ejercer una accin virtual fija. Hasta entonces la nacin no
haba parecido. Porque, al presente, valga la verdad, ella no existe,
en forma categrica y definitiva, como no existe en otros pases,
que no son sino conglomerados informes de cosas y de hombres que se
rechazan, o ni siquiera se conocen. Bolivia sufre las consecuencias
de la disparidad de sus factores tnicos y de la complexidad de sus
condiciones geolgicas. Es un pueblo aun no acabado de formar; y slo
el da en que haya realizado un trabajo de aproximacin efectiva, de
simpata honda de sus componentes, habr cumplido el ideal de los que
la erigieron nacin una, libre y soberana. Hay que decir que para eso
se requieren varias condiciones. Desde luego, un buen vnculo de hierro
que haga juntar el rbol con el yermo, la cordillera con la pampa,
al aimar con el guarayo. Ese da se acerca. Tales conceptos y de
quien conoce a palmo su tierra, concluyen con una voz de esperanza.
La opinin del doctor Mendoza est confirmada por la realidad actual.
Bolivia progresa y se vigoriza; y estn ya muy lejanos los tiempos
de revueltas y satrapas famosas. Hombres de empresas prcticas y
trabajadores de cultura se preocupan en la suerte de la patria. A la
decadencia tan eficazmente expuesta en un libro cauterizante de Alcides
Arguedas, libro aplicable, no solamente a Bolivia, sino a la Amrica
hispano-parlante, y en muchos de sus captulos, a todas partes, a la
decadencia, dijo, ha sucedido una actividad salvadora, una reaccin de
vida. Hoy, dice el mismo Arguedas, una nueva generacin forjada al
calor de generosos ideales, decepcionada del poder de las revoluciones,
escptica del prestigio popular de los caudillos, llena de bros,
generosa, preparada, idealista, soadora, surge. As se cumplirn
mejor las palabras del acta de independencia, que dicen que: los
departamentos del Alto Per protestan a la faz de la tierra entera, que
su resolucin irrevocable es gobernarse por s mismos. Tal ha sido el
espritu de adelanto en paz y libertad, que ha animado a los ltimos
gobernantes de Bolivia.

La mentalidad boliviana ha tenido siempre brillos, y varones de
saber y de armona han descollado desde los tiempos de la docta y
pretrita Chuquisaca. Como en los tiempos de Espaa brillaron Calancha,
Escalona, Acevedo y tantos ms, han animado luego las patrias letras,
los Bustamante, San Gins, Terrazas, Blanco, Corts, Vaca-Guzmn,
Ramallo, Muja y muchos ms. Conocida es la notoriedad de los Aspiazu,
los Ballivian, Baptista, Rene Moreno, Dez de Medina, Pinilla, y ms
que formara una larga lista. Yo he tenido oportunidad de conocer a
bolivianos de tanto valer como Julio L. Jaimes, caballero de antao,
ingenio de pura cepa clsica y colonial; a su hijo Ricardo Jaimes
Freyre, mi brillante amigo en las primeras luchas de renovacin
literaria en Buenos Aires, noble poeta y rico de saberes amenos;
a Francisco Iraizos, lleno de discrecin y de cultura; a Moiss
Ascarrunz, diplomtico, cuyos mejores amigos fueron en Espaa los
poetas; a Franz Tamayo, cuya viril juventud est llena de sapiencia; a
Arguedas, que va por el camino de los triunfos; a Joaqun de Lemoine,
soador y prctico, buen servidor de su pas; al Dr. Jaime Mendoza, en
quien quiz pronto se revele en nuestro continente un nuevo y distinto
Gorki.

La Paz, capital de la repblica boliviana, adquiere animacin. El
ferrocarril conquista el territorio nacional. Europa se acerca. El
progreso entra por el Pacfico y por Buenos Aires. Pronto una va
frrea unir la Paz y Puerto Pando. Se cuida de los bosques. Se hace
oro. Se rehace patria. Se va a buen paso al encuentro del porvenir.




NICARAGUA

[Ilustracin]


Nicaragua acaba de pasar por una de las crisis ms tremendas de su vida
poltica. La sangre y la muerte han puesto espanto en los ciudadanos,
una vez ms; han revivido antiguos odios inmotivados; la miseria y el
hambre han esparcido sus horrores en el pas debilitado. Y cun buena
y generosa tierra para el trabajo, para las iniciativas industriosas!
No entrar en el liso y pantanoso terreno poltico. Pensadores y
viajeros de juicio creen en que la penetracin pacfica del vecino
potente concluir con la nacionalidad. Entre tanto, vase, en extracto,
su vida histrica. Los famosos hermanos Contreras hablaron los primeros
de libertad, en el siglo dcimo sexto, y, cabezas de la sublevacin,
fueron, vencidos, a perder la vida a Panam. Fu, pues, all donde, en
el continente, se quiso primero ser libre de la dominacin espaola.
Cuando Centro-Amrica se constituy en Repblica Federal, despus de
la independencia, en 1821, Nicaragua fu un Estado de la federacin.
Lo gobernaron Cerda, Herrera y Nez. Repblica autnoma a su vez, en
1841, tuvo por jefes a Buitrago, Prez, Sandoval, Guerrero Ramrez,
Pineda, Chamorro, que tuvieron el nombre de Directores Supremos. La
Presidencia se inicia, en 1854, con Frutos Chamorro, y le siguen
Martnez, Guzmn, Quadra, P. J. Chamorro, el General Zavala, Crdenas,
Sacasa y Zelaya. Una revolucin sonora, que tuvo por base una traicin,
hizo abandonar el poder a este ltimo, y fu Presidente, por poco
tiempo, el Dr. Madriz, a quien sucedi provisionalmente el General
Estrada, sustitudo por el actual mandatario Dr. Adolfo Daz. Sobre
todo esto pasa la sombra de los Estados Unidos.

Nicaragua tiene, como pgina principal de su historia, la segunda
independencia, cuando se vi libre de la ocupacin del filibustero
yanqui William Walker, con el apoyo de las repblicas hermanas,
especialmente de Costa Rica.

Nicaragua tiene su nombre de Nicarao, cacique, cuya figura podris
apreciar en las historias de Indias. La limitan Honduras, Costa Rica,
el Atlntico y el Pacfico. Varios libros hay con datos sobre esa
regin centro-americana; pero ningn autor os ser ms til, si queris
conocerla, con sus recursos y su vitalidad, que M. Desir Pector,
francs laborioso y estudioso, Consejero del Comercio Exterior de
Francia, y que durante largos aos ha tenido a su cargo consulados de
repblicas de Centro-Amrica, a las cuales ha procurado hacer conocer
y valer, en numerosos libros, folletos y artculos de peridico. La
Amrica Central, y, sobre todo, Nicaragua y Honduras, deben mucho a la
diligencia y al buen sentido del distinguido M. Pector.

Los datos que siguen, son extrados de su importante obra _Les
richesses de l'Amrique Centrale_, que lleva un prefacio del finado M.
Levasseur, el ilustre administrador del Colegio de Francia. As como
todos los datos sobre las otras repblicas, han sido extractados de
las valiosas monografas de diferentes autores, publicadas por el Sr.
Eduardo Poirier en su obra voluminosa, _Chile en 1910_.

Nicaragua, para su comunicacin con el mundo, tiene puertos en ambos
Ocanos, que pueden llegar a ser de gran desarrollo. El de Cabo de
Gracias a Dios--que vieron los ojos de Coln--est sealado para
un porvenir brillante. Se llam algunos meses Puerto Dietrick, por
concesiones hechas a un fuerte especulador de ese nombre. Est
servido, aunque irregularmente, por la _Atlas Line_. La compaa
Hamburguesa y la _Prinzapolka Exploitation C.^o_ recorren los ros
Grande, Prinzapolka y Onaona. Bluefields es un hermoso Puerto, capital
del departamento Zelaya--ignoro si los rencores polticos hayan hecho
cambiar de nombre a esa regin--y da acceso, por su situacin en la
embocadura del ro Escondido, a toda la regin donde se cra la banana
del departamento, al distrito del Siquia (Rama) y a las minas de oro
del departamento de Jerez. En la aduana del Bluff est instalado el
nuevo faro de ochenta pies de altura, de cuatro fuegos y alumbrado por
acetileno; una embarcacin a gasolina pone en comunicacin a Bluefields
con San Juan del Norte. _La Compagnie Gnrale Transsatlantique_ remite
mercaderas directas del Havre para ese puerto, que est en combinacin
con la Bluefields S. S. C.^o Hay en el Bluff almacenes de aduanas y
muchas facilidades de carga y descarga. Su clima es sano. Los vapores
de la Atlas Line tocan all.

Bluefields ha exportado durante el tercer trimestre de 1906 por valor
total de $410.806. De esta manera: $136.667 (10.526 onzas de oro);
$79.416 (96.916 libras de Caucho), el resto en cueros secos y bananas.
Monkey Point es un puerto nuevo, en donde se pensaba, durante el
gobierno de Zelaya, que comenzara la lnea frrea que, terminando en
San Miguelito--en el lago de Nicaragua--, se conectara por vapores
con Granada, y desde all a Corinto, por el actual ferrocarril. Es
una ciudad de porvenir econmico, punto terminal de comunicacin
interocenica. En sus alrededores, un tanto al Norte de la embocadura
del ro Puntagorda o Cao Madre, se encuentran terrenos excelentes
para pastos y cultivo de la banana, del caucho, que, como se sabe, es
una verdadera riqueza, del cacao, del caf y de la naranja. La United
Fruit C.^o est muy al tanto de todo esto que dejamos sealado. San
Juan del Norte es un gran puerto, indudablemente de mucha importancia,
aunque se le haya tenido en abandono y descuido durante los ltimos
aos. Est situado en la embocadura del ro San Juan, que se comunica
con el lago de Nicaragua, o gran Lago, y hubiera sido el final del
Canal interocenico por Nicaragua, antes de que este proyecto fuera
abandonado por los americanos. En este puerto tambin tocan, aunque
irregularmente, los vapores de la Atlas Line.

El precio del pasaje de Granada con New-York, comprendido el embarque
de San Juan del Norte--o Greytown, como dicen los anglo-americanos, es
de 450 francos; el de San Juan del Norte a Limn 30 francos en primera,
y la mitad en tercera. El flete, para este puerto, por la Atlas
Line--va Hamburgo New-York--para vinos y champaas, es de 60 francos
por tonelada.

El Tempisque es otro puerto, en el Estero Real, que da a la baha
de Fonseca. No es actualmente ms que un puerto fluvial, pero sin
mirar a El Viejo, Chimandega y Len, hace esperar que el ferrocarril
se extienda hasta all, y que hagan entonces escala los vapores del
pacfico.

Corinto es uno de los ms bellos puertos de ese Ocano, a 732 millas
de Panam, por mar. Es punto terminal de la lnea frrea que sirve
a Chimandega, Len, Managua y Granada. Desde 1907, est abierto
al comercio el nuevo muelle, por el cual todos los navos deben
obligatoriamente realizar sus operaciones. Una sociedad norte-americana
duea de tal empresa, se encarga de todo. San Juan del Sur es puerto
que utilizan Rivas y las ciudades y pueblos del gran Lago, del valle
Menier, etc. Hay all una oficina de cable submarino ingls.

Ved ahora la tierra de los lagos. El de Nicaragua y el de Managua,
situados a unos treinta metros sobre el nivel del mar, se comunican
entre s por el pequeo ro Tipitapa. Barcos de vapor pertenecientes al
Estado sirven las varias localidades de los lagos. El Managua, el ms
pequeo, tiene una superficie de 650 millas cuadradas, y el Nicaragua,
1.827 kilmetros. Es el mayor de la Amrica latina; este lago tuvo una
importancia internacional como centro, base, recipiente natural de
la alimentacin del proyectado Canal interocenico, antes de que se
adoptase el de Panam.

Matagalpa es un centro agrcola y minero considerable. El clima es
fresco y muy saludable. Hay una colonia alemana, aunque poco numerosa.
Se produce all caf y trigo muy reputado, y hay una irregacin
natural digna de mencin. Len, es la primera ciudad de Nicaragua,
no solamente por la poblacin sino por la cultura literaria y
cientfica. Buen mercado comercial. Entre las anticuadas construcciones
coloniales hay algunos edificios modernos, muchas iglesias, alguna
de las cuales deterioradas por terremotos. Hay un hospital y casas
de salud--clnicas--cuyo brillante iniciador fu el Dr. Debayle.
Ferrocarril nacional que une a Len con Corinto, Managua, Masaya y
Granada. Granada es una ciudad de gran importancia, a las orillas del
lago de Nicaragua, final de la va frrea que empieza en Corinto;
embarcadero de los vapores de cabotaje en el gran Lago. Ciudad la ms
civilizada socialmente; centro de fuertes transacciones comerciales y
agrcolas, ganados, cereales, caf del volcn Nombacho. Masaya llamada
ciudad de las flores, ciudad central nicaragense, de posicin muy
pintoresca, clima grato y sano, centro cafetero, comercio de granos,
mquina elevadora de las aguas del lago, alumbrado de acetileno. Se
distingue tambin Masaya, por sus talentos musicales. Rivas es ciudad
interesante, y particularmente rica por su produccin de cacao.

En la costa Atlntica no hay caminos terrestres; todos son fluviales,
desde el Cabo de Gracias a Dios hasta San Juan del Norte. As se
explica la importancia de la red hidrogrfica y el valor de las
propiedades agrcolas establecidas en esas riberas. El lago de Managua
est servido por un vapor que hace escala en Managua, capital fundada
para evitar la rivalidad entre Len y Granada y que ha adquirido
bastante importancia.

El lago de Nicaragua est servido por vapores de la Compaa Limitada
de Ferrocarriles y Vapores Nacionales. Existe tambin en el gran Lago
una empresa particular, que reside en Granada, de lanchas para el
transporte, a precios reducidos, de pasajeros, ganado, granos, etc.,
entre los puertos lacustres. Hay algunos caminos buenos en el pas,
relativamente los del Ocotal a Len, va Esteli; y a Managua, va
Matagalpa, el de Momotombo a Matagalpa; de Chinandega a Choluteca, va
Somoto; el de Managua a Boaco, va Tipitapa, el de Managua a Acoyapa;
de Granada a Rivas y al valle Menier, y el de Rivas a la Frontera
de Costa Rica. Hay algunos puentes notables, el de Paso Caballos,
de manera principal. Se estableci una lnea de automviles para
transportes de la Paz a Matagalpa. Esta lnea iba en progreso; pero
el gobierno la compr para el establecimiento de la va frrea. En
Centro-Amrica, con la mejora de los caminos, puede hacer mucho la
traccin automvil. Sobre ferrocarriles, los datos son los que siguen:

Las lneas de explotacin de los caminos de hierro, en 1905, alcanzan
a 230 millas. Su valor se estima (vas y material) en $2.700 000. El
ferrocarril del Pacfico se divide en tres secciones: 1.^a, divisin
occidental, que comprende la lnea 66 millas 26, prestando servicio
entre Realejo por el puente metlico de Paso Caballos, Chinandega (un
ramal de 4 millas 92 conduce del Viejo a esta ciudad, futuro punto de
unin del gran trans-americano para Honduras), Chichigalpa (ramal para
las propiedades azucareras de San Antonio), Pozoltega, Quezalguague,
Len, La Ceiba, La Paz. (En esta localidad, distante 38 millas de
Managua, se encuentra un ramal de 9 millas 91, sobre Momotombo y el
lago de Managua) y Nagarote, 2.^a, divisin oriental, que tiene una
extensin de 62 millas 80; esta lnea parte de Nagarote, pasa por
Mateare, los Brasiles, Managua, Sabana Grande, Portillo, Campuzano,
Nindir, Masaya (aqu un ramal de la divisin Sur), San Blas y Granada.
3.^a, divisin Sur, que comprende 27 millas 92. Esta lnea parte de
Masaya, Catarina, San Juan, los cafetales de Niguinohomo, Masatepe, San
Marcos y Jinotepe, despus Diriamba.

Otras lneas: La que sale de Monkey Point (Atlntico) habr terminado
ya en San Miguelito. Tiene tal importancia, no slo para Nicaragua
sino para toda la Amrica Central, que en su da, Nicaragua tendr una
magnfica va de comunicacin interocenica. Los trabajos de Managua
(Sabana Grande) a Matagalpa y Jinotega, con facultad de prolongarse
hasta San Miguelito y con ramales a Boaco, sobre Estel, Prinzapolka y
Ro Grande, estn muy adelantados.

La panamericana se aproximar cerca de Somotillo a la lnea hondurea
de Choluteca, despus a la de Corinto y Granada en las cercanas de
Chinandega, separndose de ellas, sea por Jinotepe, sea por Granada,
para llegar, va Valle Menier y Rivas, a Pea Blanca, en la frontera de
Costa Rica.

El servicio de correos cuenta con 139 despachos, y el telgrafo sumaba,
en 1906, la cifra de 5.300 kilmetros. El telfono, sistema Roulez,
tiene 560 millas en explotacin. Adems, cuenta con cables submarinos
locales, del puerto de Corinto a Cordn y del puerto de Bluefield a
Bluff.

La cal se vende por fanegas; la de Campuzano es excelente, y la
de los nacimientos de Jinotega. En Nueva Segovia, una compaa
americana explota un rico nacimiento de cobre. En Cinco Pinos, cerca
de Somotillo, hay carbonatos y sulfato de cobre, aligado al oro, que
contiene 16 por 100 de cobre. El jaspe, filones de nquel, aligado de
cobre y de sulfato de hierro y el ocre rojizo y amarillento, existen
tambin; pero en lo que Nicaragua es verdaderamente rica es en filones
de oro, sobre todo en la parte limtrofe de Honduras y en la regin de
La Libertad. El salitre abunda en Jinotega, como la sal, producto hasta
ahora muy abandonado. En Nicaragua como en todo Centro Amrica, deban
instalarse salinas modelos como las que se crearon en Tonkn. Los
manantiales minerales termales y termominerales abundan, mencionando
principalmente los bicarbonatados sdicos, cuya composicin es similar
a la del Vichy francs.

En maderas hay tambin una riqueza: se encuentran, entre otras, el
bano blanco, flor blanca, gaviln, ambar, granadino blanco, guaeneo,
iguana verde, laurel real, limoncillo, madera negra, madroo, manzano,
suelero, monocaje, nspero, nspero colorado, palo de carbn, palo
piedra, panama, pochete, guirieus, guizarra blanca, y colorada y
sndalo.

El caucho se encuentra en estado silvestre, en los bosques vrgenes de
los departamentos de Zelaya, Jerez, Matagalpa, Nueva Segovia, Esteli y
Jinotega, en las comarcas de Cabo Gracias a Dios, y San Juan del Norte,
y en los distritos del Liguia, de Ro Grande y de Prinzapolka. En los
departamentos de Rivas, Jerez y Matagalpa han comenzado ya a implantar
cultivos.

La cera vegetal se encuentra en las Segovias, en Jinotega, Matagalpa,
etc., a 1.600 pies de altura. La explotacin de grandes plantaciones
de cocales adquiere cada da ms importancia, y una nueva impulsin
se dar a este cultivo con motivo de la fundacin de una fbrica de
molienda de nuez de coco, de destilacin de su aceite y de fabricacin
de manteca vegetal.

El tabaco es por toda Nicaragua de excelente calidad, sobre todo en
la zona de Los Altos, Ticuantepe, Nindiri, Masatepe, Jinotepe. El
caf crece sobre todo su territorio, contando con ms de 70 millones
de rboles que producen 32 millones de kilos, y se realizan en 20 o
25 millones de francos. Desde luego, que estas plantaciones no son
sino el comienzo, pues aumentaran como por encanto si los medios de
comunicacin fuesen ms fciles y ms baratos.

La calidad del cacao es notable. Para confirmarlo basta con gustar la
bebida nacional del pas, el famoso _tiste_, de excelencia tal, que se
vende en Nicaragua al mismo precio que en los Estados Unidos, y ms
caro que el cacao de Venezuela y del Ecuador. Se exportan anualmente
ms 30.000 kilos; pero esto no es sino una nfima cantidad de su
produccin, que se agota en el pas. Con el tiempo, el cultivo y la
exportacin aumentarn visiblemente. La banana se cultiva en todas
partes de Nicaragua, sobre todo en Zelaya. Los vapores van todos los
meses a cargar al pie de los terrenos de cultivo, sobre la costa
atlntica. El maz, el azcar, cuya produccin asciende a 15 millones
de kilos, y el algodn, esa materia textil que los norte-americanos
tanto encarecen y que en Centro-Amrica tiene precios bajos y es
de calidad excelente, se producen en abundancia, y al abrir sus
puertos a otros mercados, sobre todo a Espaa y Francia, aumentaran
considerablemente.

En este pas, en 1906, haba 1.200.000 cabezas de ganado. Hay fuertes
transacciones para las Antillas, Mjico y hasta los Estados Unidos.
Las langostas abundan en la costa atlntica; y las ostras comestibles,
concha ncar o madre perla, se encuentran, sobre todo en el golfo de
Fronseca.

Hay fbricas de azcares que producen 70.000 quintales de 16 kilos de
azcar blanca pura, refinada, que se exporta en parte a San Francisco,
El Salvador, Honduras y Panam. Hay fbricas de jabn, bujas y
cerillas.

Resumiendo: Los principales mercados comerciales son: Bluefields,
puerto de exportacin muy considerable de bananas, etc., para los
Estados Unidos; Boaco, centro agrcola; Cabo de Gracias a Dios, centro
de exportacin de productos agrcolas y mineros; Chinandega, centro
cafetero; Corinto, puerto de exportaciones agrcolas; Granada, centro
de transacciones comerciales, y agrcolas y de caf; Jinotepe, centro
cafetero; Len, transacciones comerciales, financieras e industriales;
Managua, centro principal de la repblica en transacciones de caf,
cereales, comercio, hacienda, industria; Masaya, agricultura, comercio;
Matagalpa, caf, trigo; Monkey Point, trmino de la va frrea, gran
porvenir para transacciones agrcolas, mineras y comerciales; Ocotal,
caf, transacciones comerciales con Honduras; Rivas, centro de cultura
de ail y cacao: San Juan del Norte; centro de exportacin de cauch
de Nicaragua y Costa Rica; San Juan del Sur, puerto de embarque y
desembarque de Rivas; Valle Menier, gran centro francs de cacao.

Las estaciones, como en todo Centro Amrica, se determinan por los
perodos de lluvias. La poca de las lluvias torrenciales es de Mayo
a Noviembre, del lado del Pacfico; y de Diciembre a Mayo del de las
Antillas. El verano, fresco y templado desde Noviembre a Abril.

Los Estados Unidos, son los ms fuertes importadores, y esto es una
amenaza constante econmica para todo Centro Amrica, en espera de
la absorcin, o anexin poltica, y las tarifas proteccionistas
anti-europeas que resultaran de ella.

Un capital de 50 millones han invertido los alemanes en minas y
plantaciones de caf.

Los intereses ingleses son muy importantes, y consisten en minas de
oro, fbricas de azcar; el cable submarino es ingls. La mano de obra
agrcola pertenece, en gran parte, a la colonia inglesa del British
Honduras y de Jamaica.

El tratado de amistad, comercio y navegacin, ratificado el 25 Agosto
1906 en Londres, entre Nicaragua e Inglaterra, y en vigor desde el 3 de
Septiembre de 1906, por un perodo de diez aos ha dado a Inglaterra
la clusula de nacin ms favorecida, es decir, que los productos
ingleses gozan de una reduccin del 25 por 100. La ley agraria del 20
Febrero 1902, refundida el 28 de Julio 1903, fija as los precios para
la adquisicin de terrenos nacionales: $3 por hectrea, si el terreno
es propio para cra de ganados y est en llanuras o montaas cubierta
de praderas naturales; $4,50 por hectrea, por terrenos en llanuras
o montaas propios para agricultura; $7,50 por hectrea de terrenos
regados o con facilidades de riego; $1 ms por hectrea sobre los
terrenos precedentes que contengan maderas preciosas para construccin,
ebanistera, tintura, caucho.

Hay bancos actualmente, uno de ellos dirigido con mucha competencia por
Mr. Martn, financista ingls.

Las Sociedades industriales hacen sus negocios, comprando o vendiendo
letras de cambio sobre Europa y los Estados Unidos. El Banco del
Pueblo, fundado en 1907, presta dinero con inters sobre firmas
solventes. La Sociedad Managua Unionista presta al 5 por 100.

La unidad monetaria es el peso plata de 25 gramos de 900 milsimas. Los
billetes del Tesoro son la sola moneda corriente.

Ultimamente y despus de las varias revoluciones que han arruinado y
desolado el pas, una comisin de norte-americanos lleg a administrar
las aduanas. Se ha creado una nueva moneda, el _balboa_, nombre cuya
razn en Nicaragua no nos explicamos.




GUATEMALA

[Ilustracin]


La historia de Guatemala, desde los tiempos de la colonia hasta el
advenimiento de la Repblica, est llena de episodios que alentara el
mismo ideal libertador de toda la Amrica que conquist Espaa.

Guatemala, como las otras repblicas nuestras, tiene libertadores. Y
si la conquista de sus derechos republicanos se realiz sin batallas
desastrosas, no por ello es menos transcendental la actitud patritica
de varones que, como D. Jos Mara Castilla, D. Mariano Glvez, D.
Santiago Milla y D. J. Francisco Crdova, despus de oir el memorable
discurso de D. Antonio Garca Redondo, en la Junta convocada por el
entonces gobernador D. Gabino Gainza, declararon la independencia
nacional.

Fu este acontecimiento un poco tardo--con respecto a la unin
centro-americana--pues en los das de la emancipacin guatemalteca no
existan ya lazos fuertes con Honduras, el Salvador, Nicaragua, ni
Costa Rica. Chiapas ya era parte integrante de Mjico, y las tendencias
unitarias desaparecieron entre ambiciones y rivalidades. Vinieron los
odios locales, y comenz la era revolucionaria intestina de los pueblos
autnomos y nuevos, cuyas masas indgenas se hallaban en la mayor
ignorancia.

Despus de ms de tres siglos de colonia, la libertad nacional de
Guatemala fu un hecho el 15 de Septiembre de 1821. Todo el pas salud
aquella alborada entusisticamente.

El programa de los prceres, basado en la libertad lograda, quiso
tender al desarrollo de los intereses colectivos, armonizndolos.
El pas se abri al comercio universal, y los espaoles que haban
quedado, gozaron de las garantas que la ley concede a todos los
ciudadanos.

Grandes obstculos, inevitables contratiempos se opusieron al
desarrollo del programa. Miras diversas y contradictorias tendencias
de los mismos hombres que haban hecho la independencia, dividieron
la nacin en agrupaciones y bandos. La unidad en la accin no pudo
sostenerse para organizar el pas. Tal divisin se recrudeci cuando el
Imperio de Iturbide quiso que Guatemala formase parte suya.

Dos fuertes bandos dividieron la opinin, dando pbulo a profundos
antagonismos. Los imperialistas, pertenecientes a las clases ms ricas
y acomodadas, por sus ideas ancestrales y su deseo de que la sociedad
continuara en un ambiente monrquico, se inclinaban a que Guatemala
entrase a formar parte del vecino Imperio.

Los republicanos y patriotas que haban luchado por la soberana
nacional, inspirados en el ejemplo de los Estados Unidos del Norte,
queran establecer un pueblo democrtico, alentados--adems--por las
ideas de la Revolucin Francesa. Este bando contaba en sus filas con
hombres de pensamiento y de cultura, y con la mayora del pueblo.

Los dos bandos, en continuo choque de ideas, llegaron a los hechos, y
en noviembre de 1821 tuvo efecto el primer episodio de guerra civil.

Despus de invasiones imperialistas y combates, la Asamblea se llam
Constituyente, y por decreto de Julio de 1823, qued declarada la
independencia de Guatemala, y el gobierno a cargo de un triunvirato
formado por D. Vicente Villacorta, D. Pedro Molina y D. Antonio Rivera
Cabezas.

En Abril de 1829 entr victorioso el general Morazn en la capital
de Centro-Amrica, inicindose para Guatemala una poca prspera.
Despus, han gobernado la nacin Carrera, Cerna, Garca Granados y
Barrios, Barillas y Reyna Barrios; y actualmente ocupa la presidencia
el licenciado D. Manuel Estrada Cabrera.

El famoso Rafael Carrera gobern veinticinco aos. No saba leer ni
escribir. Sus bigrafos refieren que, por su valor de soldado y su
amistad con el clero, se sostuvo en el poder. El plan de instruccin
pblica se limit en aquel tiempo a escasos rudimentos. El trabajo
fu substitudo por la holgazanera, y en las _chicheras_ y _fondas_
perdan el tiempo las clases obreras, machete al cinto, como una
continua amenaza a la sociedad. El comercio casi no exista. A la
agricultura no se prestaba atencin de ningn gnero, y nicamente
daban rendimiento las cosechas de _cochinilla_ y de _grana_. Los
caminos de rueda eran muy contados en el interior, figurando en primer
trmino el del Puerto de San Jos a la capital, pues la carretera
a Izamal, que se proyectara en aquella poca, haba quedado en su
comienzo, a pesar de ser la va del mejor y ms cuantioso comercio
guatemalteco.

El presidente Carrera emprendi campaas, entre las cuales se
recuerda principalmente la de 1863, cuando derrot al general Gerardo
Barrios, que era presidente del Salvador y jefe del partido Unionista
de Centro-Amrica. No obstante, en los ltimos aos del gobierno de
Carrera hubo algn progreso de orden material. Fueron construdos
entonces el Castillo de San Jos, el edificio de la Sociedad Econmica,
que hoy sirve a los Correos y Telgrafos y a la Legislatura, y el
teatro Coln.

Al morir Carrera, asumi el mando el mariscal D. Vicente Cerna. Este
fu reelecto, y despus de una campaa en que se recuerdan las batallas
de Totonicapn, San Lucas, Tierra Blanca y Cochin, fu vencido por
el general Garca Granados, quien el 30 de Junio de 1871 entr en la
capital y tom el mando. El gobierno de esta capital se inici dictando
la ley de libre imprenta, abriendo puertos en el Pacfico, derogando
decretos monopolistas y alentando la agricultura y el comercio. Pero
no tard la guerra, y el general Garca Granados sale de la capital,
dejando en su puesto a D. Justo Rufino Barrios. A su regreso fu
convocado el pueblo para elecciones, y elegido este jefe prestigioso.

El general Barrios gobern catorce aos, siguiendo los propsitos
patriticos de Morazn, en favor del progreso nacional. Cre escuelas
en todo el pas, foment la agricultura, estimul a las clases
laboriosas, y cre democracia consolidando la Repblica. A este
respecto dice un guatemalteco eminente, D. Antonio Batres Jauregui:
Demostr Barrios, que el talento y las virtudes no eran el resultado
de las aspiraciones de bandera, ni radicaban en las pretensiones de la
nobleza. Esta se demostr tal como era entre nosotros, slo apta para
esquilmar al pueblo, y cuando el pueblo se levant por el empuje de la
Reforma, y aqul tuvo que unirse a l, necesariamente, y vinieron las
uniones legtimas entre jvenes educados y cultos, hijos de honrados
artesanos, de industriales y agricultores del pueblo, con damas de
la nobleza, a demostrar que en Guatemala se haba hecho prctica la
democracia que radica en la igualdad ante la ley, y que descansa en
el apoyo del talento y en las virtudes que son, generalmente, el
patrimonio de los pueblos ms fecundos y honrados de Amrica.

El general Barrios, sustentando las ideas de Morazn, activ su
propaganda, dict el decreto de 28 de Febrero de 1885 proclamando la
Unin de Centro-Amrica, y se puso al frente de un ejrcito para
apoyarlo. En la campaa obtuvo algunos triunfos sobre los enemigos de
la Unin, y en el ataque a Chalchuapa recibi la muerte. Fu en verdad
una muerte heroica y gloriosa.

Sucedi al general Barrios D. Manuel Lisandro Barillas, que era
segundo designado. Durante su gobierno, el pas sigui su marcha
progresiva. El general Barillas no pudo seguir en el poder, y el pueblo
llev a la presidencia al general Jos Mara Reyna Barrios. De su
administracin han quedado huellas estimables, como el Bulevar 30 de
Junio, embellecido por monumentos de caudillos patriotas; el Cuartel
de Artillera, el Palacio de la Reforma y el Registro. Adems hizo
todo esfuerzo por la importante obra del ferrocarril del Norte, que no
pudo concluir. En Febrero de 1898, un extranjero, llamado Zollinger,
hiri de muerte al general Reyna Barrios, y esto fu causa de una
conspiracin palaciaga, en que se quiso desconocer al designado por la
ley, conspiracin sin resultados, porque el licenciado Estrada Cabrera
asumi el mando de la Repblica.

Al referirme a la gestin gubernativa del actual presidente de
Guatemala, he de prescindir de los ataques que contra l se han hecho
en algunas publicaciones y que, desde luego, se ve que son obra de sus
contrarios polticos. No me toca inmiscuirme en los asuntos interiores
y en las rencillas partidarias de aquella generosa nacin.

El presidente Estrada Cabrera, aparece, al contemplrsele sin
prevenciones, desde lejos, como un intelectual amigo de los hombres
de pensamiento y de accin, y prcticamente interesado en asuntos
que signifiquen brillo y progreso para su pas. Ha llevado a trmino
la grandiosa obra del ferrocarril del Norte interocenico, que ha
dado enorme impulso al comercio garantizando a la nacin su porvenir
econmico. Este ferrocarril ha unido las ricas zonas de Mazatenango,
Retalhuleu y Quezaltenango con la capital. El presidente Estrada
Cabrera ha creado las fiestas de Minerva, y dedicando especiales
esfuerzos y estudios al problema de la instruccin pblica, con mtodos
e ideas modernas, y fomentando las artes y las ciencias ha logrado
un florecimiento intelectual apreciable ya. Ha fundado escuelas
prcticas, con edificios especiales, en los veintitrs departamentos
que componen la Repblica. Un completo sistema telegrfico cruza el
pas actualmente. Para el desarrollo de la agricultura, el gobierno
del licenciado Estrada Cabrera, ha repartido ms de 8.000 caballeras
entre gentes laboriosas. En la capital, de 1907 a 1911, se han
realizado mejoras de significacin, entre las que pueden mencionarse:
la pavimentacin moderna de calles y avenidas, la formacin de parques
como el de Jocotenango, edificios para escuelas y un plantel for
correccional en la Segunda y Sptima avenidas, Norte y Sur; en el paseo
de la Reforma hay nuevos chalets y villas y asilos, y en el Llano del
Cuadro se han edificado manzanas de bellas mansiones.

En un reciente mensaje a la Asamblea Nacional, dirigido por el
presidente Estrada Cabrera, hay prrafos que acusan un sereno inters
patritico, por ejemplo:

A iniciativa de muchos escritores guatemaltecos, fu convocado y se
reuni en esta capital, durante los ltimos das del mes de Octubre
recin pasado, el primer Congreso Centro-Americano de Periodistas,
agrupacin por todos conceptos importante; simptica, que ocupndose,
segn su programa, en excogitar los medios ms civilizados y eficaces
para llegar a la pacfica reconstruccin de la antigua patria y de
hacer propaganda de ellos, por medio del periodismo, mereci todos los
aplausos debidos a la buena fe y sana intencin con que se trataron
aquellos importantes asuntos.

El gobierno vi con placer que, efectivamente, salvando unas pocas
exageraciones y ardimientos juveniles, los trabajos llevados a cabo
por ese interesante Congreso tendieron principalmente al acercamiento
pacfico, seguro y estable de las repblicas del Istmo, que es uno
de los puntos del programa de la Administracin guatemalteca y se
congratula en manifestar que la iniciativa de los escritores fu
acogida con general entusiasmo, y que acudi al llamamiento de ella la
parte ms importante de la prensa de Centro-Amrica.

Las instituciones de beneficiencia cuentan actualmente en Guatemala
con toda la proteccin del gobierno. Asilos para nios, hospitales,
lazaretos, casas de salud, reciben constante apoyo, como lo prueba el
siguiente estado de fondos: Producido del ao para beneficencia...
2.635.206,70 de pesos, suma de la cual se invirtieron pesos
2.553.705,72, quedando un saldo a favor de las instituciones,
ascendente a... 81.500,98 de pesos. Con la suma invertida fueron
atendidos en los establecimientos 15.974 enfermos, y recibieron
cuidados 800 nios desvalidos. El da 21 de Agosto del ao pasado se
inaugur en Guatemala un importante edificio, la Casa de Maternidad, y
comenz a funcionar el 21 de Noviembre siguiente.

No he de terminar este artculo, que es un saludo a Guatemala en paz,
en trabajo, y por consiguiente en progreso, sin aludir de modo especial
a esa falange de poetas y pensadores que, en la historia intelectual
del pas, exaltan el nombre nacional y son lucida parte de la
intelectualidad de nuestra Amrica. Si en lo antiguo cuenta Guatemala
con Landivar, con Fray Matas Crdova, en lo moderno puede gloriarse
con los peregrinos ingenios de Jos Milla y Batres Montufar, con
Isisarri, Agustn Gmez Carrillo, Fernando Cruz, los Diguez, Montufar,
Saravia, el malogrado Domingo Estrada y otros. Y en la actualidad con
el eminente doctor Ortega, con D. Antonio Batres Jauregui, con Salazar,
con Falla, con los insignes salvadoreos, a quienes Guatemala adoptara,
Joaqun Mndez y Francisco Castaeda, con Enrique Gmez Carrillo
y Tible Machado, cuyos nombres, clebre el uno en la literatura,
brillante el otro en la diplomacia y en el periodismo, figuran en la
prensa de Europa; con una juventud, en fin, que es florida corona de su
renacimiento intelectual.




ECUADOR

[Ilustracin]


Quien estas lneas escribe ha conocido personalmente a dos de los
prohombres ecuatorianos que han tenido recientemente gran resonancia:
el general Eloy Alfaro, que ha sucumbido tan trgicamente, y el general
Lenidas Plaza. Tiene la idea de que ambos, conforme con sus pensares y
decires, han tenido espritus de patriotas. Han hablado del bien de su
patria; han expuesto plataformas de libertad y de progreso. Han llegado
al poder, y la revolucin ha aparecido, latente o estallante. Es la
enfermedad endmica continental, apenas curada en los pases grandes
del Sur a fuerza de inmigracin y de trabajo? El caso es que, ahora
mismo, el cable comunica las noticias lamentables de ese pas merecedor
de situacin ms brillante.

Sabido es que el Ecuador, en su primitiva poca independiente, form
parte del inmenso imperio que el conquistador Huaynacapac leg a sus
hijos Huscar y Atahualpa. Dej al primero el Per con las tierras
meridionales hasta Chile, y a Atahualpa el Reino de Quito, como lo
haban posedo sus abuelos, los Shiris. Pero la rivalidad entre los dos
prncipes abri una guerra desastrosa, en la cual estaban envueltos
aquellos reinos cuando llegaron los conquistadores Francisco Pizarro,
Diego de Almagro y Sebastin de Benalczar. Con la toma de Quito, el
6 de Diciembre de 1534, el antiguo reino de Quito pas a poder de la
Corona espaola. Hasta 1717 fu regido por un solo Virrey que resida
en Lima; su virreinato comprenda las Audiencias de Panam, Caracas,
Santa Fe, Quito, Lima, Cuzco, Charcas, Santiago y Buenos Aires. Lo que
hoy forma la Repblica del Ecuador, fu constitudo en 1564 con el
nombre de Presidencia de Quito, siendo su primer Presidente D. Fernando
de Santilln. El Virreinato del Nuevo Reino de Panam fu fundado en
1717, y a ste perteneci desde entonces aquella Presidencia, hasta el
24 de Mayo de 1822 en que Sucre, vencedor en Pichincha, desposey al
ltimo Presidente, D. Melchor Aymerich. El Ecuador fu el pas de la
Amrica espaola que di primero el grito de independencia, y el 10
de Agosto de 1809 organiz la primera Junta Revolucionaria, bajo la
presidencia del Marqus de Selva Alegre.

Hasta 1830, el Ecuador form con la Nueva Granada y Venezuela, bajo el
gobierno de Bolvar, la Repblica de la gran Colombia. Poco antes de la
muerte del Libertador y de la disolucin de esta nacionalidad, tropas
peruanas invadieron el territorio ecuatoriano, pero fueron vencidas
por las colombianas, comandadas por Sucre, en la llanura de Tarqui.
Sin embargo, la gran Repblica no pudo consolidarse; apenas dur ocho
aos. Venezuela se separ en 1829 y el Ecuador en 1830, el mismo ao de
la muerte de Bolvar. Entonces se constituy el Ecuador en Repblica
independiente, siendo proclamado primer Presidente constitucional, por
la Convencin de Riobamba, en Agosto de 1830, el general Juan Jos
Flores.

Del rgimen conservador militarista de Flores--dice un historiador--,
pas la Repblica al liberal moderado de Rocafuerte, que protegi la
instruccin pblica y mejor la hacienda nacional. Volvi Flores al
poder y permaneci en l, hasta que en 1845 le derroc la revolucin
del 6 de Marzo, que hizo surgir a la Presidencia a un civil, Roca,
cuyo gobierno fu respetuoso de la ley y las libertades pblicas,
econmico, honrado y magnnimo. Empatadas las votaciones para
Presidente de la Repblica en el Congreso de 1849, entre los candidatos
general Antonio Elizalde y Diego Noboa, se elev este poltico a la
Presidencia en 1851, y fu depuesto por Urbina, que subi al poder
apoyado por el liberalismo. Urbina expuls a los jesutas. Libert a
los esclavos. A pesar de sus buenos hechos, su gobierno ha sido acusado
de desorganizador y militarista. Se levanta despus la figura de
Garca Moreno, notable por sus grandes virtudes como por su crueldad.
El fanatismo religioso fu ley en su gobierno y le ha hecho clebre
en Europa. Su busto est en el Vaticano. Construy la gran carretera
de Quito, inici el ferrocarril de Guayaquil a esa capital, y di
gran impulso a las obras pblicas. Le sucedieron Carrin y Espinosa,
hombres buenos, pero no polticos de grandes energas. Vuelto a la
Presidencia Garca Moreno, en 1869, gobern por el terror del patbulo,
que no escatim, pero administr con pureza e inteligencia los
caudales pblicos. Asesinado Garca Moreno en 1875, ocup Borrego la
Presidencia, elegido por gran popularidad; pero antes de que pudiera
desarrollar su programa de gobierno, un teniente suyo, Veintemilla, se
levanta, y despus de sangrientas batallas se hace nombrar Presidente.
Al expirar su perodo quiso reelegirse, di un golpe de Estado, pero
una coalicin conservadora liberal di con l en tierra el 9 de Julio
de 1883. La Convencin de 1884 nombr a Caamao, Presidente. En su
administracin se estableci el telgrafo en toda la Repblica, y se
constituy el ferrocarril de Durn a Yaguachi. Su poca fu de lucha
contra la revolucin liberal encabezada por Alfaro. Pero alcanz a
cumplir su perodo y a hacer elegir a Antonio Flores (hijo del primer
presidente), cuyo gobierno, liberal moderado, se distingui por su paz,
su cultura, su respeto a la ley y a las libertades. Flores eligi a
Cordero, que gobern el pas hasta 1895. Dimiti Cordero y sucedile
Alfaro. Bajo este gobierno, la nacin reform sus instituciones
desde el punto de vista ampliamente liberal, y se llev a cabo la
construccin del ferrocarril de Chimbo a Quito. Sucedi a Alfaro el
general Plaza, cuyo acentuado liberalismo continu la gran reforma
iniciada por aqul. Para el perodo siguiente fu designado Garca,
hombre de negocios, de honorables antecedentes. Su gobierno fu
como los anteriores, de filiacin liberal, pero no tuvo tiempo para
implantar sus ideales de administracin, porque el descontento de
algunos elementos del partido liberal derroc su gobierno, y llev
de nuevo a Alfaro a la Presidencia de la Repblica, desde 1906. Luego
ascendi al poder D. Emilio Andrade. Y a su gobierno han sucedido
los acontecimientos que, hasta estos momentos mantienen el pas en
agitacin.

Desde el punto de vista legislativo, el Ecuador es uno de los pases
ms adelantados del mundo. Tiene las leyes de Registro y Matrimonio
civil, con divorcio por causales que garantizan los derechos del
hombre, la mujer y la descendencia; el Fisco administra los bienes de
las comunidades catlicas, con cuyo producto paga el culto, invirtiendo
el saldo en obras de beneficencia. La Constitucin garantiza la vida,
la honra y la propiedad; en consecuencia, no hay pena de muerte,
esclavitud, recluta forzosa, impuestos ni servicios no establecidos por
la ley, fueros ni privilegios, juzgamientos por comisiones especiales
ni por leyes posteriores, prisin por deudas, incomunicacin por
ms de veinticuatro horas, ni tormentos; hay libertad de conciencia
o de cultos, de prensa, de asociacin, de enseanza, de industria,
de trnsito, de defensa y peticin; es inviolable el domicilio y la
correspondencia epistolar y telegrfica; existe la igualdad ante la
ley, el derecho que uno sea considerado inocente mientras no se le
declare culpado, en debida forma, y de que no se le exija testimonio
en juicio criminal contra s mismo o contra sus parientes, dentro del
cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad.

La extensin territorial de la Repblica es de 700.000 kilmetros
cuadrados, incluyendo las islas Galpagos, archipilago que, al ser
abierto el Canal de Panam, ser de los ms ricos centros comerciales
del Pacfico. Aunque la poblacin es apenas de dos millones de
habitantes, la agricultura y la minera estn en un estado floreciente.
Los metales que ms se exportan son el oro de las minas y lavaderos de
la provincia de Esmeraldas; plata, de la provincia de Caar; cobre,
carbn de piedra, lignita, azufre, mrmoles, alabastros, piedra pmez
y para construccin de edificios, y petrleo. El sombrero de paja
toquilla o de Jipi-japa, llamado equivocadamente Panam, es objeto
de un activo comercio con el exterior. Y como esta industria, otras
muchas han adquirido gran incremento en el pas. Hay ingenios de
azcar que tienen actualmente una capacidad productora de siete mil
toneladas anuales, y que puede decuplicarse sin ms que apropiar
nuevos terrenos al cultivo de la caa, y establecer ms maquinaria.
Existen tambin grandes fbricas de cerveza, de lienzos y bayetas, de
velas, jabn, fsforos, embarcaciones de madera y hierro, a la vela
y a vapor, de cigarros y cigarrillos, de perfumes, de calzado, de
chocolates, fundiciones, aserros de madera, teneras, etc., etc. Las
entradas fiscales se calculan en 15.500.000 sucres, y las constituyen:
los derechos de importacin a las mercaderas extranjeras, cobrados
al peso; los derechos de exportacin a los productos nacionales; los
estancos de sal y plvora; contribucin general; impuestos de timbres,
alcabalas, aguardientes, marcas de fbrica, minas y utilidades de
bancos. El total de la deuda pblica, al 30 de Junio de 1909, era
de 43.142.392 sucres. La antigua deuda externa se convirti en los
llamados _Bonos cndores_ del ferrocarril de Guayaquil a Quito, que
ganan 4 por 100 de inters y 1 por 100 de amortizacin, y est reducida
ahora a 722.000 sucres. La deuda interna asciende a 11.000.000 de
sucres, de modo que las obligaciones del pas con el exterior son
una mera garanta por la diferencia, 32 millones, y esto en forma
de garanta subsidiaria por el 6 por 100 de inters y 1 por 100 de
amortizacin de los bonos ferrocarrileros.

La intelectualidad de ese bello pas ha tenido prncipes en el
continente. Baste con nombrar a Olmedo y a Montalvo. Otros han
ilustrado tambin la mentalidad de la Repblica, entre ellos, los Mera,
el tan ingenioso Federico Proao, el ilustre Numa Pompilio Llona,
Marieta Veintemilla y Eudfilo Alvarez.




EL SALVADOR

[Ilustracin]


A no dudarlo, es el Salvador uno de los pases ms interesantes,
ms laboriosos y ms bellos de la Amrica espaola. Sus pobladores,
dedicados en su mayora a la agricultura y al comercio, le han hecho
alcanzar un gran desarrollo, no obstante su espritu revolucionario,
por desgracia propio de casi todo el continente.

Fu El Salvador la primera tierra centro-americana que di el grito de
libertad, el 5 de Noviembre de 1811, siendo gobernador espaol de la
provincia D. Antonio Gutirrez de Ulloa, y capitn general del Reino
de Guatemala D. Jos de Bustamante y Guerra. Las ciudades de Metapn,
Zacatecoluca, Usulutn y Chalatenango, unidas a la de San Salvador,
quisieron rebelarse contra el dominio de Espaa y apoderarse de armas y
tesoros reales. Los iniciadores del movimiento fueron los presbteros
D. Nicols Aguilar y don Matas Delgado, D. Vicente Aguilar, D. Juan
Manuel Rodrguez, D. Manuel Aguilar y D. Manuel Jos Arce, quienes,
deponiendo al gobernador Ulloa, realizaron algo del plan libertador;
pero no fueron ayudados por las otras ciudades provinciales y se
desalentaron. El ayuntamiento de Guatemala envi en Diciembre del mismo
ao a los regidores D. Jos M. Peinado y D. Jos de Aycinena, y ellos
pacificaron la capital, quedando el primero al mando de la provincia.
Ms tarde, en 1814, Rodrguez y Arce quisieron rebelarse de nuevo, pero
fracasaron en este segundo intento, siendo encarcelados y permaneciendo
presos hasta un ao antes de que los dems patriotas coronaran su
empeo y quedara hecha la Independencia nacional, el 15 de Septiembre
de 1821. El centenario de ese primer movimiento acaba de celebrarse con
toda brillantez.

En los ltimos tiempos, la nacin se ha encaminado por una va de
progresos y de reformas. El doctor Zaldvar, a pesar de sus errores
polticos, fu un gobernante civilizador. El general Menndez ha dejado
el recuerdo de su labor patritica y de su actividad proba; y hoy, el
doctor Manuel E. Araujo ha iniciado su gestin gubernativa, inspirado
en los mejores propsitos y dando un ejemplo nico de desinters, de
voluntad, de concordia y de verdadera comprensin del destino a que
est llamado su pueblo valiente y trabajador. No hace mucho emiti, en
un mensaje a la Cmara Legislativa de la Repblica, conceptos como los
siguientes, en que pueden apreciarse sus bien orientadas miras, siendo
El Salvador tierra esencialmente productiva, cuyo continuo desarrollo
agrcola se impone como primera condicin de grandeza en el porvenir.
Deca el presidente Araujo, despus de varias consideraciones:

Estas mximas fecundas de la ciencia agronmica, que he tenido ocasin
de meditar y comprobar en las experiencias de mi vida de agricultor,
me hicieron pensar que, en un pas esencialmente agrcola como el
nuestro, uno de los mayores bienes que el poder pblico puede hacer
a la sociedad, es la proteccin decidida y eficaz y la direccin
inteligente y cientfica de la agricultura nacional. La conservacin y
el desarrollo de la riqueza pblica, y base de la prosperidad general,
estn a ese precio.

Por eso fu que al organizar el Gabinete, el da mismo que tom
posesin de la Jefatura suprema del Estado, mi primer cuidado fu la
creacin del Ministerio de Agricultura, como rgano del Gobierno en sus
relaciones con esa industria importantsima, y llam para su desempeo
a un ciudadano distinguido y agricultor muy prestigioso.

El primer cuidado que se tuvo para la institucin de este nuevo centro
orgnico del Estado, fu la fijacin de su esfera de accin, por el
deslinde de sus atribuciones, conforme a los altos fines que, por
medio de l, intent realizar en beneficio del pas. A este propsito
obedeci el Decreto legislativo de 30 de Marzo del ao anterior,
atribuyendo las funciones propias de su ndole al Ministerio de
Agricultura.

Para procurar mayores fondos aplicables a los servicios agrcolas
estaduales, se dict, con fecha 8 del propio mes de Marzo, el acuerdo
que suprime el 6 por 100 que inmotivadamente devengaban los tesoreros
municipales por la recaudacin de los fondos de agricultura, se
suprimieron algunos empleos innecesarios y se rebajaron sueldos
desproporcionados.

Comprendiendo que un pas que goza de un suelo tan frtil y apropiado
a mltiples cultivos remuneradores no deba limitarse a los ramos de
produccin ya conocidos, se hizo al Poder Legislativo una iniciativa
para que dictara el decreto de 6 de Abril, que declara libre la
introduccin al pas de semillas para el cultivo del algodn, y de
maquinaria para la fabricacin de tejidos y de otras industrias que se
relacionan con ese importante producto agrcola, debiendo celebrarse
cada cinco aos exhibiciones de tejidos y otros productos extrados del
algodn, y sealando premios a los mejor calificados en los concursos
respectivos.

Por su parte, el Ejecutivo impulsar y acoger todas aquellas
iniciativas tendientes al ensanche y perfeccionamiento de la industria
agrcola, que exige, especialmente, abandonar las rutinas y el
empirismo que la estacionan y comprimen.

Para estimular la mejora de ciertas industrias agrcolas, se han
dictado disposiciones pertinentes. Para la seleccin de las razas
bovinas se prometi a un particular ayudarle con 50 pesos, por cabeza
de ganado de las razas llamadas Holstein o Durban, que introduzca
al pas; y se orden la concesin de otras primas pecuniarias a los
introductores de ganado fino, vacuno o caballar.

Como se ve, el actual gobernante salvadoreo presta lo mejor de
su atencin al problema agrario, que es la ms firme base de
engrandecimiento y de fortuna en nuestros pases. Seguramente, la paz
de que goza el pas, a pesar de incomprensibles tentativas de desorden,
da campo abierto a las iniciativas y trabajos del presidente. El
pueblo salvadoreo tiene razones para estar fatigado de vanas guerras
civiles, y es poca de que lo dirijan hombres tan sanos y tan bien
orientados como el doctor Araujo, conocedores inmediatos de sus
necesidades, y que sepan expresar y realizar patriticamente ideas para
el bien colectivo y nacional. Un pas cuyo mandatario se funda en las
experiencias de su vida de agricultor para aconsejar, dirigir y obrar,
marcha, desde luego, con decisin, por vas de prosperidad.

En un esbozo de la reciente administracin salvadorea, dice una
autorizada pluma: El doctor Araujo ha empezado una evolucin lenta,
moderada, sin grandes sacudimientos, pero eficaz. l, como los
ingleses, cree que el ejemplo y la costumbre nos llevarn al orden y a
la prosperidad; se desprende de las muchas facultades y prerrogativas
concedidas por el uso, aunque negadas por la ley, y uno de sus
propsitos ms firmes ha sido el de seleccionar, como en efecto lo ha
hecho, el alto personal del gobierno, buscando el mrito en todas las
clases sociales, hasta encontrarlo tal vez en el apartado y modesto
gabinete de trabajo.

En cuanto a instruccin pblica, los gobiernos recientes del Salvador
han puesto firme empeo en la propaganda de la cultura general, y puede
decirse que en este pas no hay analfabetos. Con planteles escolares
de primera enseanza para ambos sexos--montados segn los mtodos de
pedagoga ms modernos--cuenta la Repblica, y el actual gobierno les
presta todo el apoyo necesario, tanto como a la enseanza secundaria y
a la facultativa, y los institutos, los colegios y la Universidad han
adquirido nuevos elementos y profesorado selecto, que atiende, sobre
todo, a la dignificacin de los alumnos. Ultimamente, el gobierno ha
pedido a la repblica del Uruguay profesores, para el establecimiento
de una Escuela Normal.

El importante ramo de Obras pblicas recibe asimismo en la actualidad
el laudable impulso del gobierno, y se trata de formar una asociacin
de capitalistas del pas para que tome a su cargo las obras nacionales.
Ello redundar en provecho propio, ejercitando y acreciendo las
energas domsticas.

La Repblica del Salvador es el pas ms rico y ms densamente poblado
de toda nuestra Amrica, dada la poca extensin de su territorio que
mide a lo largo, de Este a Oeste, 160 millas geogrficas, y a lo
ancho, de Norte a Sur, 60 millas, y lo habitan 1.100.000 almas. Las
finanzas de la nacin, a pesar de las revueltas civiles que la han
envuelto con lamentable frecuencia, demuestran la prodigalidad del
suelo y el espritu de laboriosidad de sus pobladores, puesto que la
exportacin sobrepuja a la importacin, como lo demuestra el cuadro
siguiente, que llega hasta hace seis aos:

          Importacin.    Exportacin.
  AOS    Pesos plata.    Pesos plata.
  ----    ------------    -------------
  1902    6.181.816,43    10.278.315,98
  1903    6.949.073,47    14.173.865,11
  1904    8.123.348,18    16.588.611,77
  1905    9.778.628,22    14.098.833,15
  1906    9.368.299,35    16.308.554,32

Del progreso alcanzado por las rentas nacionales dan una idea concisa
los siguientes datos: la renta de importacin produjo en 1911,
6.909.109,61 de pesos, contra 5.333.600,59 pesos en 1910, lo que acusa
un alza de ms de un milln y medio de pesos. La renta de exportacin
en 1911 rindi 989.678,23 pesos, y en 1910, 886.649,55 pesos, lo que
demuestra un aumento de cien mil y pico de pesos. La renta de licores
mont en 1911 a pesos 2.683.568,89, y en 1910, a 2.602.958,33 pesos,
dando un aumento de ochenta mil y pico de pesos. La renta de papel
sellado y timbres ascendi en 1911 a 335.575,28 pesos, y en 1910 a
397.912,24 pesos, dando un margen de treinta y siete mil y tantos pesos.

Los aumentos en el producto total de los impuestos, que equivalen al
16,29 por 100 alcanzado en slo un ao, son un guarismo que pone de
relieve la potencia productora del pas. Mientras Francia en pocas
florecientes aumenta sus contribuciones indirectas en 2.30 por 100,
Inglaterra en 1,85 por 100, Alemania en 5,50 por 100, y Austria en 5,86
por 100, el Salvador da la alta proporcin de 16,29 por 100.

En lo que respecta al ramo de telgrafos y telfonos, la Repblica
salvadorea est muy bien servida. La red telegrfica, que contaba
con 2.386 millas, tiene hoy 187 ms, y la telefnica, que tena
1.783, tiene 329 ms. Han sido instaladas estaciones de inalmbrico,
con fuerza suficiente para comunicarse a una distancia de 16 a 20
millas, alcanzando en tiempo favorable hasta 80. Por medio de estas
instalaciones modernas, el Salvador estar en comunicacin directa con
las repblicas de Honduras, Nicaragua y Costa Rica, que cuentan tambin
con torres potentes. Pronto habr estaciones, asimismo, en las costas
al Pacfico, de Guatemala y de Mjico, siendo todas ellas de gran
significacin para el comercio internacional de los pases centrales.

El sistema monetario salvadoreo tambin ha sido objeto de
modificaciones ventajosas. Ha aparecido recientemente un proyecto de
decreto, que regula y establece el taln de oro, teniendo por base la
unidad _coln_.




HONDURAS

[Ilustracin]


Honduras es el pas centro-americano ms sujeto a su tradicin. Lo
que pudirase llamar su ndole nacional, es inconfundible con la de
los otros pases del centro de Amrica, que han estado siempre en ms
frecuente contacto con corrientes y elementos extraos.

Don Bartolom Coln, hermano del gran Almirante descubridor del Nuevo
Mundo, se posesion del territorio hondureo en Agosto del ao 1502,
en nombre del soberano espaol. Desembarc D. Bartolom en un punto
que llam Punta Coxinas, que hoy se llama Cabo Honduras. Se piensa,
generalmente, que el nombre del pas es debido a la profundidad del
mar Caribe, que baa sus costas del Norte. Cuando el conquistador de
Mjico, Hernn Corts, realiz su expedicin a Honduras, atravesando
las selvas de los mayas, los espaoles llamaban Hibueras o Higueras
a la comarca y, en recuerdo de la metrpoli europea, tambin la
designaron con el nombre de la Nueva Extremadura. Fu ardua la
expedicin de Corts. Este conquistador someti a los indgenas, y
fund la vieja ciudad que hoy es el puerto de Trujillo. Esforzados
conquistadores como Crdoba y Cristbal de Olir continuaron las
expediciones, beneficiando la comarca con fuerza civilizadora que,
por el ao de 1540, contaba con ciudades de significacin, y con la
Audiencia, que poco ms tarde fu trasladada a Guatemala. De aquel
tiempo a la poca de la Independencia, Honduras fu una provincia
de la Capitana General o Reino guatemalteco, con Nicaragua, Costa
Rica y el Salvador. Estas provincias se separaron de Espaa en 1821 y
constituyronse en estados soberanos, adoptando una forma confederal
que se llam Repblica de Centro-Amrica. Despus de un revoltoso
perodo, los estados soberanos se separaron en 1839, quedando, como
estn hoy, constituidos en cinco repblicas independientes.

El territorio hondureo est situado entre los 8320' y 8930' de
longitud Oeste y los 1310' y 16 de latitud Norte, con una extensin
de 42.000 millas cuadradas. La zona de la Mosquitia y las Islas de la
Baha de Fonseca son colonias inglesas. Segn las alturas siguientes,
se puede formar una idea del clima hondureo: Tegucigalpa, 3.015 pies;
El Picado, 4.460; Agua Salada, 8.950; Evandique, 7.000; Nacaome, 110.
Es un pas montaoso, con cimas que alcanzan los 10.000 pies sobre
el nivel marino. El llano de Comayagua, que mide 40 millas de largo
y de 5 a 15 de ancho, est regado por el ro Humuya. Este llano, con
el valle del ro Goascorn, forman una vasta llanura transversal del
ocano Atlntico al Pacfico, llanura de clima templado y de asombrosa
fertilidad. Los principales ros que baan el pas son: el Romano,
Patuca, Tinto, Segovia, Choluteca y otros, casi todos navegables, y que
facilitan el intercambio de productos domsticos. Unos desembocan en
la Baha de Fonseca, que es una de las ms seguras de Centro-Amrica,
con una extensin de 50 millas en la parte ms larga y 30 de anchura.
En la Isla del Tigre, situada en la baha mencionada, est el puerto
libre de Amapala. Los dems puertos importantes de Honduras estn en la
costa Atlntica, y son: Puerto Caballos, Omoa y Trujillo. El pas tiene
muchas otras bahas e islas que han sido llamadas, por la variedad y
riqueza de sus frutos, El Jardn de las Indias Occidentales.

Los principales productos de este pas son, en la vertiente atlntica:
maderas de cedro, caoba, hule, ceiba y muchas otras, enormes palmares,
largas praderas, con fauna extraordinaria. Al Este hay grandes bosques
de acacias y pinos. En las montaas que rodean los valles abundan las
sbanas sembradas de trigo, con huertas de manzanos y melocotones. Bien
puede recordarse este concepto del prcer hondureo D. Jos Cecilio
del Valle, acerca de su patria, y al que alude una pluma autorizada,
cuya labor he consultado: Si Honduras no tuviese ms que un territorio
plano, el carro del orgullo podra pasearse de un extremo a otro, pero
no habra esa escala maravillosa de climas, de animales, de plantas y
de producciones de todas las zonas, ni de riquezas propias de cada una
de ellas.

El reino mineral de Honduras es acaso el mejor de Centro-Amrica; y
ello parece justificado, dice un autor experto, si se considera que el
suelo centro-americano, conocidamente rico por lo que al reino mineral
se refiere, se encuentra virgen casi en su totalidad, debido ello a que
sus hijos, opulentamente favorecidos por la naturaleza en otros reinos
que le procuran fcil y exuberante riqueza, no se han ocupado all de
arrancar a la tierra los tesoros que oculta, y que ofrece al esfuerzo
y al bro de quien quiera arrancrselos. En Honduras, ese esfuerzo,
apenas intentado, ha rendido hasta ahora los resultados que muestra la
siguiente estadstica:

Minas de oro, 151; de oro y plata, 201; de oro, plata y cobre, 20; de
oro, plata y hierro, 1; de oro y cobre, 20; de plata, 274; de plata y
plomo, 6; de aluminio, 2; de cobre, 10; de estao, 1; de plomo y zinc,
1; de nquel, 1; de kaoln, 3; de palo, 6; de cristal de roca, 7; de
mrmol, 5; de hierro, 4; de antimonio y hierro, 1; de carbn, 7; de
plomo, 1; de tiza, 5; de hulla, 1; de asfalto, 1; de azufre, 1 y de
litosfito, 1.

Despus de los minerales, las maderas preciosas ocupan lugar preferente
en Honduras. A ms de las que ya dijimos al principio, hay palo-rosa,
palo-amarillo, brasil, campeche, copaiba, ipecacuana, algodn y muchas
otras, frutales, medicinales, etc.

Segn el censo de 1901, la poblacin hondurea llega a 543.741 almas.
Las costumbres son sencillas. Sobre la base de una democracia bien
entendida, el mrito individual sabe reconocerse, y personas modestas
llegan a ocupar altas posiciones.

La instruccin pblica toma incremento de ao en ao. En las
universidades de Tegucigalpa y Comayagua cursa sus estudios de
medicina, leyes y ciencias, un gran nmero de alumnos. Existen
escuelas normales para ambos sexos, y colegios de segunda enseanza
con matrculas de ms de 1.500 jvenes. El pas cuenta, adems, con
665 escuelas, a las cuales asisten cerca de 26.000 nios. Entre los
hombres que ms se distinguen en este importante ramo, como eminentes
pedagogos, debo recordar a los licenciados D. Rmulo E. Durn, D.
Federico G. Ucls, don Leandro Valladares, D. Marcos Lpez Ponce, y
otros importantes jurisconsultos. En la facultad de medicina, a los
doctores, D. Genaro Muoz Hernndez, D. Diego Robles, D. Samuel Linez.
En la facultad de ciencias, al licenciado don Manuel A. Reina, al Dr.
D. Ceras Bonilla, al ingeniero D. Hctor Medina.

Con motivo de la inauguracin de la Universidad Central de la
Repblica, y en el mismo acto, dijo en brillante oracin el prestigioso
D. Adolfo Ziga, y al tomar posesin del Rectorado, estas palabras que
cita en una monografa el distinguido chileno Sr. Poirier:

Fecha inmortal ser sta, 26 de Febrero de 1882, en los fastos de
nuestra civilizacin. La inauguracin de la Universidad Central de la
Repblica, bajo una ley de progreso, de libertad e independencia, y
con todos los elementos necesarios para el desarrollo y cultivo de las
ciencias en sus ms grandes ramificaciones, es un suceso tan notable y
trascendental en la vida ntima del pas, y en sus relaciones con el
mundo culto, que apenas debera encarecerse, pero cuyas lejanas como
seguras y beneficiosas consecuencias escapan a la ms sagaz penetracin.

La necesidad de la reforma en los estudios universitarios, ha sido
generalmente sentida en nuestra Amrica. Las universidades, las
academias, los colegios y liceos, y aun las escuelas elementales,
no son hoy lo que eran al proclamarse la independencia. La idea
democrtica no ha podido menos de influir poderosamente en el orden
cientfico y artstico.

Secularizar la enseanza, como secularizar el Estado, ha sido una de
las grandes miras de la revolucin que, a travs de las ms recias
tempestades y de las resistencias y oposiciones seculares, va llenando
su misin progresiva y civilizadora en las jvenes repblicas del Nuevo
Mundo...

Nuestras universidades coloniales sealaron sin duda, y a pesar de
todo, cierto progreso cientfico. Yo recuerdo y no puedo menos de
citar con respeto el nombre del Sr. Quintanilla, tercer Obispo de
Honduras, que estableci una clase de latinidad: ensear el idioma en
que Cicern, el varn ms literario que ha archivado la memoria humana,
pronunci sus grandes oraciones y cultiv la ms alta filosofa; en
que Sneca y Epicteto divulgaron la moral ms pura y fijaron la ley
de la recta razn; en que Tcito imprimi el hierro candente de la
historia sobre la carne viva de todos los tiranos, y en que el divino
mantuano tradujo los ecos de los cielos, como para hacer de la tierra
un idilio o una gloga. No sealar esto un arranque de inteligencia,
un grande paso hacia el progreso literario y cientfico, en el ao de
1588, en Comayagua? Yo no tengo ms que respeto y simpatas para el
Obispo Vargas y Abarca, que fund el colegio tridentino; ese colegio,
a pesar de las nebulosidades teolgicas, debe haber despertado alguna
inteligencia, derramado alguna luz; hecho vislumbrar alguna verdad,
y ofrecido campo y estmulos a la juventud. Y mi respeto y simpatas
suben de punto por el obispo progresista, y que debe haber sido hombre
de considerable ilustracin, D. Antonio Guadalupe, que fund en 1874
una clase de filosofa. Esta sola palabra fu, a no dudarlo, una
resplandeciente aurora en la profunda noche colonial.

Estos prrafos del discurso memorable del gran orador, muestran con
brillo el concepto que se tiene en Honduras, desde sus primeros
tiempos, de la ilustracin y de su trascendente significado ante el
porvenir.




COSTA RICA

[Ilustracin]


Es Costa Rica una de las naciones ms pacficas del Continente
americano y una de las ms laboriosas, de gobierno mejor organizado, y
donde las prcticas republicanas se cumplen con mayor escrupulosidad.
La entrada y salida de sus gobernantes siempre se efecta segn la
Constitucin y la voluntad popular, sentando con ello el pas, en la
agitada vida poltica de Centro-Amrica, precedentes ejemplares para el
resto del ramillete de nacionalidades istmeas. As lo reconocen todos
los pueblos; y los Estados Unidos de Norte-Amrica, recientemente,
por boca de su Ministro de Estado, Mr. Knox, han tenido conceptos
encomisticos al contestar una brillante oracin diplomtica del
presidente, doctor Ricardo Jimnez.

El territorio costarricense tiene una extensin de 50.000 kilmetros
cuadrados y, despus de la Repblica del Salvador, es el pas ms
pequeo de Centro-Amrica. Despus de la Independencia, el mapa del
pas no ha tenido alteraciones importantes, pues aunque Colombia por
el Sur, y despus Panam, han ocupado cortas zonas, por el Norte, en
cambio, ha tomado incremento, adquiriendo la provincia del Guanacaste.
La poblacin de esta provincia, en el ao de 1824, consigui su anexin
a Costa Rica, separndose de Nicaragua.

A la magnfica situacin geogrfica del pas, que ocupa el centro del
Continente, y a la feracidad de su suelo, en que todo se produce, debe
su nombre simblico, que merece por todos conceptos. Lo mismo que los
otros territorios centro-americanos, Costa Rica ofrece los ms bellos
paisajes y la ms robusta y variada vegetacin a los ojos del viajero.
Un sistema montaoso coronado por grupos de volcanes en el Norte, y
que alcanza por el Sur a la lnea de las nieves eternas, atraviesa
toda su longitud, desde el ro San Juan hasta los montes panameos
de Chiriqu. Ese sistema montaoso se dilata en el centro y forma la
ancha meseta por donde se cree que en remotas pocas confundieron
sus aguas los grandes mares. Por las dos vertientes de la cordillera
bajan aguas en abundancia, que van a baar las tierras de labores a
uno y otro lado. En la costa del Pacfico, en el golfo de Nicoya, se
agrupan islas frtiles como la de San Lucas, en la cual est situado
el establecimiento penal que lleva el mismo nombre, y como la isla del
Coco, a que se refiere la tradicin, y donde se cree que existe un
tesoro dejado por piratas ingleses en tiempos ya remotos.

A pesar de su pequea extensin territorial, Costa Rica tiene todos
los climas, desde el de las regiones ecuatoriales hasta el templado y
fro de las sbanas y cumbres andinas. Las costas del Atlntico y del
Pacfico son de temperatura ardiente, pero la capital, San Jos, y las
ciudades de Heredia, Alajuela y Cartago tienen clima saludable y fro.
El litoral del Atlntico, por bajo y hmedo, fu hasta hace pocos aos
refractario al desarrollo de las poblaciones, pero los cultivos y un
sistema de saneamiento moderno le han hecho habilitable y propicio
al progreso. La fiebre amarilla y otras enfermedades de las tierras
calurosas y desaseadas, desapareci de Costa Rica por el celo de sus
gobiernos ms recientes, que invirtieron fuertes sumas de colones en el
saneamiento general. Ah est Puerto Limn en el Atlntico, que es ya
una ciudad floreciente y prspera.

En la variedad de climas de que he hablado, la fauna y la flora
costarricenses constituyen una riqueza esplndida. Pas de eterna
primavera, a la europea, no tiene otra variacin que la de siete
meses de lluvia y cinco de sequedad. Segn varios naturalistas
experimentales, hay pocas zonas en el mundo que cuenten con la variedad
de especies vegetales de este pas. El rbol de caucho, ese oro
vegetal, abunda en las selvas; las palmas alcanzan alturas de 300 pies;
la planta del cacao es casi natural, y finas maderas como el _palo de
mora_, la caoba y el cedro llenan los espesos bosques.

La extensin del reino animal est en consonancia. En el Museo de
Washington, por ejemplo, estaban clasificadas en el ao de 1885 ms de
700 especies de aves, nmero que pasa y dobla al de toda Europa.

Por sus condiciones climatricas y por su suelo, es Costa Rica un
pas, ms que todo, agrcola. Su produccin de maderas, caucho y caf,
desde los tiempos de la Independencia, constituy su fuente principal
de comercio, fuente que hoy cuenta con inmensos cultivos de pltano,
exportado en barcos especiales de una poderosa compaa frutera a
los principales puertos norte-americanos y europeos, y, adems, con
productos de gran valor como plantas textiles y medicinales, arroz,
frutas, del trpico en general, caa de azcar y cacao.

En cuanto a la minera, sta alcanza cada ao mayores proporciones. Se
han formado sociedades poderosas con capitales del pas y extranjeros,
que extraen plata, oro, cobre. La explotacin de este ltimo metal se
realiza desde los primeros aos de la pasada centuria, y hoy cuenta con
establecimientos montados por la ingeniera moderna en las minas de
Avangares y del Monte del Aguacate.

Refirindose al comercio, dice un distinguido Cnsul de Costa Rica,
el Sr. Elas Leiva Q.: Los datos referentes al comercio nacional
acusan una pujanza productiva, excepcional en pases de escasa
poblacin como ste. Se ha llegado a exportar all, en slo productos
del suelo, ms de 19 millones de colones (oro nacional de 24 d.), o
sea un promedio de 65 anuales por habitante. Tomando el movimiento
comercial en conjunto, resulta que el pas puede exhibir un promedio
por cabeza de 100 colones, que es mucho mayor que el de los dems
pases de Centro-Amrica, y slo inferior en Amrica al de Argentina,
Cuba y Uruguay. Este comercio se hace en su mayor parte con los
Estados Unidos y Europa, y muy principalmente con Inglaterra, y por el
principal puerto de la Repblica, en el Atlntico, el puerto de Limn,
que est a seis horas de ferrocarril de la capital, y que es, despus
de Coln, el primero de la Amrica Central por este lado de la costa.
El Estado se proporciona sus recursos con el producto de la renta
aduanera, y con el de algunos impuestos como el del timbre, registro
de la propiedad, alcoholes, patentes para la venta de los mismos y del
tabaco, venta de tierras baldas nacionales, etctera. La renta de
aduanas forma el cincuenta por ciento de las entradas generales, lo
que acusa un progreso muy halageo en el comercio de la Repblica.
El total de las entradas fiscales alcanza a ms de 9.000.000, oro
nacional, con los cuales el Estado atiende a los servicios pblicos,
pero muy pronto se vern aumentados esos proventos con el nuevo
impuesto que grava la exportacin de la banana, que est en su mayor
parte en manos de una compaa extranjera, la _United Fruit Company_.
Con l se espera atender al servicio de las deudas externa e interna,
que hoy ascienden juntas a 18.000.000, y que en los ltimos aos se
haban descuidado mucho por la crisis financiera que, por causa de
malas cosechas en el caf y de su bajo precio en el mercado europeo,
ha tenido que sufrir el pas.

El sistema monetario de Costa Rica es a base de oro. La unidad lleva
el nombre de _Coln_, equivalente a 778 miligramos de oro de 900
milsimas de fino, es decir, a cerca de 24 peniques. El coln se parte
en cien centavos. Sus submltiplos se acuan en plata y los mltiplos
en monedas de oro. El problema monetario se resolvi sin mayores
dificultades, pues el comercio le fu favorable, y el pas estaba en
condiciones de adoptar la moneda que hoy tiene. El cambio internacional
se ha sostenido con variaciones insignificantes desde el ao de 1900,
cuando qued resuelta y asegurada la conversin metlica; y la vida
econmica se benefici con la normalidad que di a los negocios la
nueva moneda. Desde luego, la importancia de empresas norte-americanas
e inglesas establecidas en la nacin ha sostenido el dlar y la libra
esterlina que, con el coln, equilibran las transacciones y evitan
crisis.

Son fciles las comunicaciones terrestres en Costa Rica. De la capital,
San Jos, hasta el puerto de Limn, sobre una distancia de ms de 80
kilmetros, se extiende la lnea frrea que pasa por el valle del ro
Reventazn, poniendo en diario contacto a las numerosas poblaciones
de la vertiente del Atlntico. Esta lnea pasa por todos los climas
del pas y es uno de sus trayectos ms pintorescos, donde se puede
apreciar la vegetacin de las diferentes zonas. Hay otra va de
hierro que, descendiendo por la vertiente pacfica, por el valle del
Ro Grande, sobre el que se levanta un puente colosal, vence enormes
obstculos y va hasta el puerto de Puntarenas. Costa Rica, pues, como
Mjico, Guatemala y Panam, tiene un ferrocarril interocenico. Con
las ciudades de Alajuela y Heredia, que son importantes centros del
comercio y de la agricultura nacionales, tiene tambin una va frrea,
San Jos. Adems, la lnea al Atlntico extiende varios ramales por
las plantaciones fruteras, llegando a un total de 300 kilmetros en
explotacin. Las dems ciudades y pueblos de la nacin estn unidos
por carreteras y caminos que el gobierno central y los provinciales
conservan en perfecto estado, aun en la poca de lluvias torrenciales.
Redes telefnicas y telegrficas cruzan de Norte a Sur y de Este a
Oeste el pas, tan bien atendidas, que casi nunca se interrumpe el
servicio con punto alguno. Hay tambin en Puerto Limn, por ejemplo,
estaciones de telgrafo inalmbrico, que prestan continuo e importante
servicio a los numerosos barcos que frecuentan aquellas costas. Limn
y Puntarenas estn a poca distancia de Coln y de Panam. A Puntarenas
arriban vapores de la lnea Kosmos, de la compaa inglesa de Chile,
y de la Pacific Mail Navigation Company de los Estados Unidos de
Norte-Amrica, y algunas embarcaciones mercantes del Oriente. En Puerto
Limn tocan los vapores que hacen el servicio regular con New-Orleans,
New-York y Boston, y que llevan bananas a los Estados Unidos del Norte
y a Europa, y las lneas Hamburguesa-Americana, francesa, espaola,
inglesa e italiana.

Costa Rica est casi despoblada, teniendo en cuenta los pobladores
que cabran en su extensin territorial. En la actualidad, apenas si
pasa de los 360.000 habitantes de la raza blanca en su totalidad, pues
los indgenas siempre fueron escasos y el elemento espaol ha dado
origen al ncleo de poblacin actual. As, pues, el costarricense
es, etnogrficamente, distinto de los otros centros americanos. Sus
hbitos son sencillos y su carcter pacfico, condiciones que explican
su bienestar prspero. Inmigraciones voluntarias llegan al pas, y
encuentran todos los apoyos y estmulos en su labor. La Constitucin
ordena tolerancia en cuestiones religiosas, pero, como en casi todos
los pueblos de Amrica, tiene supremaca la Iglesia Catlica.

La instruccin pblica ha sido muy bien dirigida en Costa Rica. Ms
de la mitad de la poblacin sabe leer y escribir, y posee nociones de
cultura general.

El servicio de la cultura popular est tan bien establecido, que Costa
Rica siempre ha tenido mucho mayor nmero de maestros que de soldados.
El presupuesto para la Cartera correspondiente es, despus de los de
Fomento y de Hacienda, el que cuenta con mayores recursos. Por tanto,
no es raro que este pas, en la estadstica americana, ocupe el segundo
lugar en instruccin pblica, despus de la Repblica Oriental del
Uruguay. Hay una ley nacional que ordena la enseanza obligatoria y
gratuta. Esta ley fu promulgada en 1887, y ha sido la base de las
legislaciones al respecto. Los mtodos de pedagoga ms modernos y
aplicables se han adoptado, y el mayor y ms eficaz empuje en favor
de la cultura popular lo debe el pas a aquel apstol que se llam D.
Mauro Fernndez, cuyas nobles labores se perpetan con su famosa _Ley
General de Educacin Comn_.

Siendo una carrera el magisterio en Costa Rica, hay un cuerpo de
profesores de ambos sexos, y cada ciudad tiene un Liceo de Varones.
La capital cuenta con dos colegios de segunda enseanza: El Liceo
de Costa Rica y el Colegio Superior de Seoritas, que por todos
conceptos compiten con los planteles de su gnero, ya norte-americanos
o europeos. Y por convenio de los pases centro-americanos, en las
conferencias de Washington y San Jos de Costa Rica, de 1906, ha de
fundarse el Instituto Pedaggico Centro-Americano.

Las organizaciones de Higiene y de Beneficencia no omiten esfuerzos
para estar a la altura de las necesidades del pas, que cuenta con
hospicios, hospitales y lazaretos de primer orden.

No terminar sin recordar la obra patritica del ex-Presidente D. Cleto
Gonzlez Viquez, quien ha dedicado su vida de trabajador constante al
engrandecimiento de Costa Rica. El seor Gonzlez Viquez, obediente a
la voluntad popular y respetuoso de la ley, entreg la presidencia al
doctor Ricardo Jimnez Oreamuno, cuyo ilustre nombre est vinculado
a la historia moderna y a la legislacin del pas. Este Presidente
diserto, prudente y lleno de luces, pertenece a lo ms florido de la
intelectualidad costarricense, que ha contado con brillantes nombres en
el pasado, y que en el presente se enorgullece con los de Po Viquez,
Aquileo Echeverra--el ms nacional de sus poetas--el elegante y culto
Brenes Mesn, Lismaco Chavarra, el desventurado Rafael Angel Troy
y otros. Harto conocidas son las figuras de D. Len Fernndez, el
concienzudo historiador, y su hijo Ricardo Fernndez Guardia, lo mismo
que el Marqus de Peralta, que honra la diplomacia hispano-americana
en Europa, y Ernesto Martn, cuya juventud fecunda es una de las ms
seguras esperanzas de su patria.




SANTO DOMINGO

[Ilustracin]


Como es sabido, entre las islas del archipilago antillano, Santo
Domingo, llamada primitivamente La Espaola, es la segunda en extensin
territorial, y despus de la isla de Cuba, la ms histrica, rica
y hermosa. Ella fu la primera tierra que descubri Coln y donde
fund la primera ciudad, hacindola el centro de las operaciones del
descubrimiento, conquista y colonizacin del Nuevo Mundo. Por sus
bellezas naturales, por haber empezado all el glorioso descubrimiento,
y acaso, tambin, por haber empezado all sus infortunios, esa isla
fu la preferida y ms amada del gran Almirante, por lo que en sus
disposiciones testamentarias le don sus restos, que la Repblica,
orgullosa de tan precioso legado, guarda entre el mrmol y el bronce de
un suntuoso monumento.

Por su bella situacin geogrfica, la isla de Santo Domingo, cuyo
dominio se dividen la Repblica Dominicana y Hait, es uno de los
pases de la Amrica Latina que tiene porvenir ms halagador. A quince
leguas de Cuba, a treinta de Jamaica, a diez ocho de Puerto Rico y a
ochenta de Venezuela; siendo uno de los pases ms cercanos a Estados
Unidos y la antilla ms prxima a Europa; teniendo grandes y abrigadas
bahas, como la del Saman, donde podran caber ampliamente todas las
escuadras del mundo; y pudiendo ofrecer, abierto ya el canal de Panam,
por el estrecho de la Mona, el camino ms seguro y corto entre los dos
Hemisferios, ser seguramente, en un futuro prximo, uno de los centros
comerciales ms florecientes del Mar Caribe.

Su fauna, su flora, su topografa, que ostenta la ms rica variedad
de climas, como todos los pases de la Amrica ecuatorial, fueron
descritos de pintoresca manera en una carta dirigida por el
Descubridor, en 1493, a Luis Santangel, escribano de racin de los
Reyes Catlicos por la corona de Aragn. Yo entenda harto de otros
indios--dice--que ya tena tomados como continuamente esta tierra era
isla, e as segu la costa della al oriente, ciento e siete leguas,
fasta donde faca fin; del cual cabo haba otra isla, al oriente,
distante desta diez e ocho leguas, a la cual puse luego nombre La
Espaola; y fu all, y segu la parte del setentrin as como de
la _Juana_, la cual y todas las otras son fortsimas en demasiado
grado, y sta en extremo: en ella hay muchos puertos en la costa del
mar sin comparacin de otros que yo sepa de cristianos, y fartos ros
y buenos y grandes ques maravilla: las tierras della son altas y en
ellas muy muchas sierras y montaas altsimas, sin comparacin de la
isla de _Cetrefey_, todas fermossimas de mil fechuras y todas andables
y llenas de rboles de mil maneras y altos, y parece que llegan al
cielo; y tengo por dicho que jams pierden la foja segn lo que puedo
comprender, que los vi tan verdes y tan fermosos como son por Mayo
en Espaa. Dellos estn floridos, dellos con fruto, y dellos en otro
trmino segn su calidad; y cantaba el ruiseor y otros pjaros de mil
maneras en el mes de Noviembre por all donde yo andaba. Hay palmas
de seis o de ocho maneras, ques admiracin verlas por la disformidad
fermosa dellas, mas as como los otros e frutos e yerbas: en ella
hay pinares a maravilla e hay campias grandsimas e hay miel, e de
muchas maneras de aves y frutas muy diversas. En las tierras hay muchas
minas de metales e hay gente en inestimable nmero. _La Espaola_ es
maravilla: las sierras y las montaas y las vegas y las campias y
las tierras tan fermosas y gruesas para plantar y sembrar, para criar
ganados de todas suertes, para edificios de villas y lugares. Los
puertos de la mar, aqu non habra creencia sin vista, y de los ros
muchos y grandes y buenas aguas: los ms de los cuales traen oro. En
los rboles y frutas y yerbas hay grandes diferencias de aquellas de la
_Juana_: en sta hay muchas especies, y grandes minas de oro y de otros
metales.

Esa opulenta naturaleza est todava inexplotada. Con _seis millones_
de hectreas y apenas medio milln de habitantes, han faltado los
necesarios elementos para explotar sus cuantiosas riquezas. Ha
concurrido tambin para ello, adems de la escasez de poblacin, las
contiendas en que se ha visto continuamente envuelta la Repblica.
Este es un hecho realmente sensible, pero que, juzgado con reflexin
serena, se advierte que es un fenmeno casi necesario e inevitable. La
Repblica Dominicana, como otras jvenes democracias de Amrica, ha
sido juzgada aqu en Europa con excesiva severidad; se ha exigido de
ella una madurez prematura, un desarrollo que por su violenta rapidez
habra sido morboso, se le ha calificado de _intratable, sanguinaria,
revoltosa_, como si los primeros pasos no fuesen siempre vacilantes, y
como si no fuese una ley histrica que todo pueblo joven que ha estado
en servidumbre, ha menester rendir un tributo de sangre para afianzar
sus instituciones y cimentar su libertad. Pero, no obstante sus
frecuentes convulsiones, por virtud de su fuerza nativa y el genio vivo
de la raza, la Repblica Dominicana ha hecho, en apenas medio siglo que
lleva de independencia, progresos realmente sorprendentes. De ello dan
testimonio su comercio, sus industrias, sus instituciones librrimas y
el desarrollo que han adquirido en ella ltimamente las ciencias y las
artes.

Segn datos oficiales, para el ejercicio del ao 1909 a 1910 los
ingresos y egresos pblicos del pas fueron fijados en 4.024,230
pesos, respectivamente. Las entradas de los impuestos aduaneros se
calcularon en 3.200,010 pesos; impuesto sobre el consumo, 460.000
pesos; renta del servicio postal y telegrfico, 35.000 pesos; derechos
consulares, 15.000 pesos; impuesto de timbres, 43.000 pesos; y rentas
de ciertas propiedades fiscales, pesos 261.230. Con el objeto de
normalizar las relaciones del Erario Pblico y de los particulares con
los establecimientos de crdito, se ha dictado recientemente una ley
bancaria, que prescribe que los Bancos de emisin debern tener un
capital por lo menos de 500.000 pesos; los hipotecarios, 100.000 pesos
y los refraccionarios, 50.000 pesos.

Uno de los problemas ms serios que el Gobierno Dominicano ha tenido
durante mucho tiempo sobre el tapete, y al que ha dado por fin una
solucin, es el de la unificacin de la deuda pblica. Al dar cuenta
el Presidente de la Repblica de tal hecho al Congreso Nacional,
deca en su mensaje: El medio para lograr el arreglo y pago de las
deudas estaba indicado. Puesto que los acreedores belgas y franceses
haban convenido desde Junio de 1901 en recibir el 50 por 100 de sus
acreencias si se les pagaba en efectivo en un plazo de veinte aos, y
esa deuda era casi la mitad de las sumas debidas por la Repblica, lo
que haba que hacer era contratar un emprstito a tipo moderado, con el
cual se pagase la totalidad de las deudas. Hay varias, como la Flotante
interior y la llamada Extranjera, que nunca se han vendido a ms del 40
por 100 de su valor nominal; otras, como la Diferida, que no alcanzaron
jams el precio de 10 por 100, y muchas en que el capital real no
exceda de un 30 por 100, siendo el resto intereses acumulados. No
era factible que los poseedores de crditos en semejantes condiciones
aceptasen el 50 por 100 de su valor, cuando los belgas y franceses,
poseedores de acreencias ms legtimas, lo haban aceptado, y que otros
acreedores se conformasen con tipos menores en relacin con el valor de
sus crditos, en el momento en que se les hiciera una proposicin de
pagarles en efectivo? El emprstito convenido con las casas bancarias
Kuhn, Loeb y C^o, y Morton Trust C^o, es por 20.000.000 pesos, oro
americano, con prima de 4 por 100 e inters de 5 por 100 amortizable
en cincuenta aos y redimible en diez con prima de dos y medio por
100. Hay que entregar anualmente 1.200.000 pesos para el pago de
intereses y fondo de amortizacin, pudiendo entregarse mayor cantidad
si as le conviene a la Repblica, y debiendo adems destinar al fondo
de amortizacin la mitad del excedente de los derechos aduaneros,
si pasasen en cualquier ao de la suma de 3.000.000 de pesos. La
Repblica debe cerca de 33.000.000 de pesos los cuales devengan un
inters de ms de 1.200.000 pesos y obligan a satisfacer por ahora
700.000 de pesos por lo menos de amortizacin. Todo eso se paga con
1.200.000 pesos anuales. Se disminuye el capital de 33.000.000 de pesos
a 17.000.000 de pesos; se reduce el inters de ms de 1.200.000 pesos
a 1.000.000 de pesos, y la amortizacin de 700.000 de pesos a 200.000
pesos, obteniendo como resultado final que en treinta y ocho aos o
poco ms quedemos libres de deudas, o en menos tiempo si aumentamos
la amortizacin, habiendo pagado en ese lapso por capital e intereses
unos 45.000.000 de pesos, en tanto que siguiendo el actual sistema no
pagaramos jams, si no en el caso en que aumentsemos en ms 1.500.000
pesos la cantidad destinada para el pago de intereses y amortizacin,
lo que sera verdaderamente muy gravoso para la Repblica, teniendo
adems que pagar la deuda en su completa integridad.

El Estado protege con leyes bastante liberales el desarrollo de las
industrias. A este propsito, el notable escritor Enrique Deschamps,
dice en su interesante libro sobre la _Repblica Dominicana_: Prueba
evidente de esa proteccin es la absoluta liberacin de derechos de
exportacin de que disfruta la industria azucarera, siendo de notar que
este ramo asume trascendental importancia por representar la mayor suma
de capital invertido en una sola industria en la Repblica. De ventajas
muy anlogas gozan las diversas fbricas de jabn, de fsforos, de
cigarrillos, de velas estericas, de sombreros de paja, de zapatos,
de licores, de medias y calcetines de algodn, de fideos, refineras
de petrleo, y de diversos artculos ms de gran consumo en el pas, y
puede afirmarse que, a excepcin del azcar que tiene a su servicio en
la Repblica un alto nmero de grandes ingenios y centrales de un valor
de muchos millones de dollars, todas las dems industrias estn todava
en perodo de ensayo... Uno de los ramos industriales dominicanos
llamados a ms brillante porvenir, es, sin duda alguna, el abarcado
por la industria forestal que dispone all de esferas de accin de
importancia incalculable. El 80 por 100 del territorio dominicano est
todava cubierto de selvas vrgenes, y son muy pocas las esencias
que en ellas hay que no representen valores econmicos cuantiosos.
Una interesante variedad de pinos de inmejorables condiciones como
madera de construccin, cubren las montaas del interior de la isla,
habiendo en ella extensiones de ms de cincuenta leguas, en que toda la
vegetacin mayor est representada por un solo bosque uniforme de pinos
seculares.

La educacin popular es objeto ahora, por parte del Estado, de una
atencin preferente. Desde las reformas iniciadas por el educacionista
Hostos, en 1880, se ha operado una completa renovacin, de tal manera
que estn ya abolidos los procedimientos rutinarios de la antigua
escuela espaola e implantados, oficialmente, los procedimientos
racionales y analticos de la Escuela Moderna. La nacin cuenta con
un Instituto Profesional, que equivale a la Universidad; la Escuela
de Bachilleres, cuyo rector vitalicio es el eminente humanista F.
Henriquez y Carvajal, el notable pedagogo y pensador a quien debe tanto
la juventud dominicana; un Seminario, numerosas Escuelas Normales y
Colegios Superiores, que funcionan en las cabeceras de las provincias y
los distritos, y ms de trescientas escuelas primarias.




PANAM

[Ilustracin]


Quien escribe estas lneas ha visitado Panam antao y despus de su
separacin de la madre patria colombiana, y ha encontrado que est
fuera de duda el evidente progreso que all ha aparecido, comenzando,
en primer lugar, con lo que se refiere a los adelantos sanitarios. Es
un hecho que la fiebre amarilla ha desaparecido de ese pas, y que la
capital se ha modernizado en pavimentacin y edificios. Desde luego, ha
aumentado ms an su carcter yanki y su caracterstica de poblacin
bilinge.

Bien sabido es que la ciudad fu fundada por Pedrarias Dvila, en 1518,
y, como Nicaragua, su nombre es el de un antiguo cacique. Los piratas
la hicieron sufrir harto.

El antiguo departamento, hoy Repblica de Panam, tiene siete
provincias: Bocas del Toro, Coln, Chiriqu, Cocl, Los Santos,
Panam y Veraguas. Cuenta algo ms de cuatrocientos mil habitantes.
Su historia es de inters, no slo por las convulsiones polticas
sufridas por Colombia, por ser elegida la capital para lugar del famoso
Congreso panamericano que ideara Bolvar, sino por su importancia
comercial que se ha relacionado con el mundo entero, principalmente
por el canal que une los dos ocanos, Atlntico y Pacfico, y que, si
realizado por los Estados Unidos, fu iniciado por el genio francs.
Lesseps tendr all su monumento.

Al separarse Panam de Espaa, los panameos, vindose aislados,
acogironse a los halagos del Libertador; pero la idea de emancipacin
fu constante, y el 11 de Septiembre de 1830, la voz del general
J. Domingo Espinas se dej oir, e hizo que la municipalidad
acordase la separacin. Pronto fu, pues Panam estuvo apenas dos
meses independiente. Disturbios y revueltas, ms tarde corrientes
autonmicas, realizaron la unin del Istmo y la Repblica. Sancionada
esta unin, en Marzo del ao de 1841, la Convencin reunida en Panam
dict la ley fundamental del Estado del Istmo; pero en Diciembre del
mismo ao, esta seccin volvi a formar parte de la Repblica de la
Nueva Granada, que fu luego Colombia.

En 1903 se efectu la revolucin que hizo a Panam independiente de la
nacin Colombiana. Al tratarse entre los Estados Unidos y Colombia la
forma de realizar las obras del Canal, iniciadas, como queda dicho, por
una Compaa francesa, un movimiento de opinin rompi definitivamente
los lazos entre el Istmo y el Poder Central, y el 3 de Noviembre de
1903, el Consejo municipal constituy una nueva nacionalidad libre
y soberana. El acuerdo tuvo unnime aprobacin popular, y el 13 de
Febrero de 1904, el doctor don Manuel Amador Guerrero fu elegido
presidente y aport toda su autoridad y buenas dotes a la ardua tarea
de organizacin en el flamante gobierno.

El escritor Tito V. Lisoni, al hablar de esta repblica en una
interesante monografa, dice: La administracin del Sr. Amador fu muy
fructfera, no obstante haberle tocado atravesar un perodo difcil y
delicado. Se ejecutaron obras pblicas notables: la pavimentacin de
la capital, la construccin del acueducto de las ciudades de Panam
y Coln, de puertos, caminos, escuelas y muelles, la edificacin del
Palacio del Gobierno y del Teatro Nacional, etc. Floreci la libertad,
y se afianzaron definitivamente las garantas constitucionales.

Al Sr. Amador le substituy en la Presidencia D. Jos Domingo de
Obalda. Su hecho principal fu la celebracin de un contrato para
la construccin del ferrocarril casi trans-istmeo, que ser de gran
utilidad para el pas.

Falleci desempeando su cargo, sustituyndole el doctor Carlos Antonio
Mendoza, secretario de Hacienda, abogado eminente que cuenta larga hoja
de servicios en la administracin de su pas. Las mejoras realizadas
en la sanidad y en la enseanza son notables. La capital ha sido
transformada casi por completo, constituyendo hoy una ciudad moderna,
dotada de los mejores servicios. Las obras pblicas en construccin
(muchas de ellas ya concludas hoy) son numerosas. El gobierno se
preocupa tambin en mejorar las vas de comunicacin; y al efecto, el
Congreso autoriz al Presidente para que terminase la lnea telegrfica
de doble alambre de Panam a Veraguas, y para que construyese entre
ambas ciudades una lnea nueva. Ha estimulado la navegacin a vapor,
otorgndose cierta subvencin a una compaa para que establezca un
servicio de vapores en la costa del Pacfico.

El incremento del pas es tan palpable que, en Junio de 1908, la
Hacienda Pblica tena un activo ascendente de 7.860.096,68 pesos oro.

El presupuesto nacional correspondiente al ao de 1910 fija la renta
total de 6.877.469,65 pesos. En cuanto a gastos, en 1909, las Obras
Pblicas y la Instruccin, consideradas en conjunto, representan la
parte mayor del presupuesto.

As, la instruccin pblica en Panam ha progresado en forma
extraordinaria. Uno de los apstoles ms decididos de la instruccin
panamea, ha sido el Sr. Lasso de la Vega. A l se debe la Biblioteca
Pedaggica, la Escuela de Artes y Oficios, el Museo, la Escuela de
Indgenas.

La intelectualidad del pas cuenta con dignos representantes. La
historia, la crtica, la literatura, la poesa, la msica y la pintura
han tenido y tienen buenos cultivadores, comenzando por el presidente
de la Repblica, Dr. A. Porras, que, aparte de sus actividades
polticas, es un intelectual y estudioso de vala.

Amelia Denis, J. Guizado, Arosemena, Jernimo Osa, Guillermo Andreve,
U. Victoria, Enrique Arce, Juan Bez Ossa, Alejandro Dutary, Oscar
Tern, Daro Herrera, Valds, Ricardo Mir, Federico Escobar, Demetrio
Fbrega, Prez y Soto, Simn Rivas, Aizpuru, Octavio Mndez, H. Icaza,
Hctor Conte, J. Conte, Julio Arjona, el notable artista R. Sewis y
otros ms, son los representantes del talento panameo. Todos los
hombres pblicos trabajan por la grandeza nacional, y la juventud lucha
estudiosa en pro del progreso.

Al iniciar su existencia poltica este nuevo Estado, desde luego con la
proteccin directa de una potencia como los Estados Unidos--a pesar del
dominio yanki en el Canal--que Root ha explicado, por otra parte, muy
favorablemente, ha comenzado en una va de flagrantes adelantos, que
ya quisieran para s otras pequeas repblicas. Dios la lleve al logro
de su riqueza, de su civilizacin y en todo lo que sea posible, de su
libertad.




LESSEPS Y PANAM


Cuando escribo estas lneas, se inaugurar el Canal que cost tanta
vida francesa, tanto dinero del ahorro francs, y que debi ser llevado
a trmino por la energa francesa. Quienes lo han concludo y quienes
lo inaugurarn, sern los Estados Unidos.

El yanki recoge, fra y calculadamente, lo que el mpetu y el
entusiasmo latinos sembraron con demasiada confianza y sin previsin.
Pero si hay una justicia sobre la tierra, un grandioso monumento deber
alzarse del lado de Coln, o del lado de Panam; y ese monumento habr
de conmemorar el nombre, dos veces glorioso, del gran francs Ferdinand
de Lesseps.

El ao de la _dbacle_ panamea, en el momento de la tempestad, quien
escribe estas lneas llegaba al itsmo de Panam, en viaje de Chile a la
Amrica Central.

La primera impresin recibida en Coln, fu la siguiente: En el Ocano,
barcos de guerra de Inglaterra, Alemania, Francia, Espaa, los Estados
Unidos, etc., para proteger los intereses de los respectivos pases;
en tierra, en un inmenso rosario de vagones, un inmenso ejrcito de
africanos desnudos que, alzando los brazos, lanzaban horribles gritos.
Era una pgina flaubertiana, o mejor, de Kipling.

Eran esos negros que se reembarcaban parte de un numeroso rebao de
salvajes de Africa, que un buen contratista llev al istmo para el
trabajo del Canal. Los negros no saban casi una sola palabra fuera de
su dialecto nativo. Haban sido sacados de sus selvas, sencillamente,
como ganado humano.

Jams se borrar de mi mente aquel tremendo cuadro: el pas conmovido;
la noticia de la gigantesca desgracia financiera, en todas partes
causando el terror y el asombro; los innumerables trabajadores sin
trabajo; cada ciudadano guardando celosamente su casa; la justicia del
pas procurando que no se produjeran esperados y probables desrdenes;
cada cual en su puesto con su revlver listo.

Porque hay que saber lo que fu Panam en los das de fiebre urea.
La leyenda de Panam ha resonado por todas partes, mas, de ella se
sabe tan poca cosa! Aquel mal escrito libro del _Barn Montes_, del
cual se vendieron miles y miles de ejemplares, no es por cierto la obra
que pueda dar una idea de la vida panamea, en los fabulosos tiempos
aquellos.

A propsito, sabis cmo fu escrito ese libro? Quienquiera que haya
estado en Panam, por aquellos tiempos, no ha conocido al antiguo
redactor del _Star and Herald_, Mr... Y quin, si le ha conocido, se
ha podido sustraer a jugar carambolas con l en el Club, al eco de
inevitables estallidos de _Ginger-ale_? Pues bien, el autor del _Barn
Montes_ escribi su libro, nicamente copiando, y arreglndolas en
forma novelesca, las conversaciones de aquel excelente empleado de
nuestros amigos Boyd, los antiguos dueos del _Star and Herald_; por
lo cual Mr..., desgraciadamente muerto ya, no recibi un solo centavo,
mientras el otro se guardara miles de magnficas libras esterlinas.

La leyenda de Panam... Se vivi en verdad una vida de leyenda, una
vida de cuento, una vida de _Mil y una noches_. En Panam estaba el
verdadero vellocino, los argonautas iban de todas partes. Lesseps,
el gran Lesseps, el gran francs, mova desde Pars la mquina. Era
el tiempo en que la ms pobre costurerita parisiense depositaba sus
ahorros en la caja de la gran obra nacional; era el tiempo en que el
glorioso hombre de Suez profetizaba para Panam: Ser dentro de cuatro
aos... Ser dentro de tres aos...

Todava Leroy Beaulieu no haba profetizado a su vez que, despus de la
catstrofe del sistema Law, la de Panam sera la ms grande.

Una palabra de cualquiera de los Lesseps, una recomendacin del obispo
Paul: quinientos pesos oro, mil pesos oro mensuales.

En esos tiempos, un ingeniero viva en su _chalet_ propio, cada
empleado superior tena derecho a un viaje anual a Francia, por cuenta
de la Compaa. El champaa sustitua al agua. Los burdeles se llenaban
de flores de vicio, de las cuatro partes del mundo. Se jugaba; al da
siguiente, no era extrao ser rico.

Un ingeniero pide un clavo especial a una casa europea, y enva
el modelo en madera; la casa enva los cientos de miles de clavos
pedidos, iguales al modelo en madera... Todo contra la caja inagotable
de la compaa. Entre tanto, la fiebre tropical haca que no se la
echase en olvido. Murieron tantos! Un director general--despus
de dos ms--feliz, ufano, con su cinta de la legin de honor, con
su hija, su hijo, su esposa, haba pedido a Francia un tronco regio
para su victoria. El tronco llega cuando la esposa, el hijo y la hija
estaban--en menos de un mes--en el cementerio. El desgraciado director
hace matar los caballos y, desolado, parte.

Era, s, Panam, en ese tiempo, un pedacito de Francia.

Se oa hablar francs por todas partes. Todo en francs, a despecho
del yanki. An hace poco, si pasabais por el istmo, si visitabais los
hospitales--lo ms pintoresco y lindo que tena Panam--oais la lengua
de la dulce Francia en los labios de las hermanas de caridad.

Un da lleg el _Grande Anciano_ con sus hijas. Desde que se anunci su
llegada, los jardines alistaron sus flores. Lleg, y Panam todo fu
flores, banderas y espumas de Champaa!

Fu Lesseps, y era como si hubiera ido un dios. Desde el bculo del
obispo Paul hasta el sombrero del ltimo operario todo se mova en su
nombre y a su gloria.

Dudo yo que, en su _smalah_ oriental, haya tenido mayores honores y
triunfos el pobre Juan Francs!

Lleg--me deca el brillante poeta Daro Herrera, hijo de Panam,
que entonces era casi un nio--lleg Lesseps a mi casa, y bes en la
frente a mis hermanos y a m; jams olvidar mi techo aquella visita
patriarcal, aquella fiesta.

As iba Lesseps por Panam, vestido de lino, con su ancho sombrero de
jipijapa, repartiendo saludos, besos y francos.

Por donde pasaba, haba arcos de flores. No haba noche sin baile, ni
baile sin derroche.

Rouget de Lisle quera levantarse de su tumba, y decir a las msicas:

_Basta!_

Y cuando el da del primer barretazo...! Fu la nia menor de Lesseps
la que tom el hierro, y entre gritos entusiastas y estallidos del
can y del champaa, hiri la tierra.

Jams, ni en sus esplendores de Egipto, ni en las ntimas fiestas
imperiales, pudo ver el Gran Francs una superior victoria.

El trpico stmico es de una belleza clida y rica; las gentes, sobre
todo las entonces colombianas, eran fastuosas y entusiastas; Lesseps
tena el ms bello cielo; la ms alta gloria, y cada habitante del
istmo era su sbdito. Lesseps-baj era nada ante Lesseps-dolo.

La procesin era triunfal y enorme. Primeramente pasaba el Grande
entre las autoridades y los cnsules; entre estandartes colombianos
y franceses; despus, entre las familias, en cuyas casas no faltaba
el retrato del anciano ilustre; luego, la innumerable tropa de los
europeos, yankis, centro-americanos, jamaicanos, negros puros, chinos,
que se quitaban la gorra de labor al paso del dios...

Hoy Qu queda de aquel Dios?

       *       *       *       *       *

En Panam quedar siempre el nombre del conde Ferdinand de Lesseps,
bendecido y venerado. Caridades y beneficios no se siembran sin
provecho. No es tan mala la tierra humana, pues si produce muchos
cardos ingratos, hace brotar inmortales flores de recuerdo.

Y Lesseps fu bueno y noble.

No es cierto que dirais que s, si vivirais, Bonaparte Wysse, que le
visteis ms de una vez favorecer a los necesitados?

No es verdad, desaparecido Pedro Losa, su amigo y discpulo, que
presenciasteis la magnanimidad y la grandeza de corazn de aquel a
quien Yankilandia debe una estatua?

Y cuando la Fama y la Fortuna dejaron a Lear abandonado a la tempestad,
a los granizos periodsticos y a las rachas de las prostituciones
financieras, a los soplos de la difamacin, el gran Francs ha quedado
moralmente intacto, mientras a su alrededor caan tantos culpables.

Fu grande, fu noble, fu honrado. Francia, que siempre es grandiosa,
noble y justa, se acordar de l y le pondr pronto en su verdadero
lugar.

Y en el puesto de Coln, en el que fu istmo de Panam, en donde hubo
de hacerse, por Francia, la unin de los dos ocanos, al lado de la
estatua del Revelador del Globo--regalada por una emperatriz amiga
del egregio trabajador y mrtir--hemos de ver, enmienda de humanas
injusticias, el monumento de Ferdinand de Lesseps.




NDICE


                        Pgs.

  Argentina               1

  Venezuela               9

  Colombia               21

  Cuba                   33

  Per                   47

  Chile                  61

  Brasil                 71

  Uruguay                85

  Paraguay               97

  Bolivia               113

  Nicaragua             125

  Guatemala             145

  Ecuador               159

  El Salvador           171

  Honduras              183

  Costa Rica            195

  Santo Domingo         209

  Panam                221

  Lesseps y Panam      229





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Americanas), by Rubn Daro

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